El forense que sacó de prisión a Bolinaga dirigirá el examen médico a los golpistas en ‘huelga de hambre’

Turull
El ex conseller de Presidencia de la Generalitat Jordi Turull y el terrorista Bolinaga.

El forense cuyo informe sirvió para poner en libertad al etarra Josu Uribetxeberria Bolinaga será el máximo responsable de todas las pruebas clínicas que el Tribunal Supremo ordene sobre el estado de salud de los cuatro golpistas de la Generalitat que se han puesto en huelga de hambre.

El Tribunal Supremo estudia trasladar este mismo mes de diciembre a una prisión madrileña a Jordi Turull, Josep Rull, Joaquim Forn y Jordi Sànchez, para evitar que utilicen su simulacro de huelga de hambre como pretexto para negarse a asistir al juicio del 1-O.

En prisión, los médicos de Instituciones Penitencias serán los encargados de vigilar su estado de salud. Pero cualquier prueba de diagnóstico que el Supremo ordene para comprobar si se encuentran en condiciones de asistir a juicio deberá ser realizada por uno de los cinco forenses del Instituto de Medicina Legal de Órganos de Jurisdicción Estatal (IMLCF-OJE) que dan servicio al Tribunal Supremo y a la Audiencia Nacional.

El actual director de este organismo, que depende del Ministerio de Justicia, es el médico forense Vidal Santos Yusta, quien fue el encargado de redactar un informe por encargo del juez Fernando Grande-Marlaska para poner en libertad al etarra Bolinaga.

El secuestrador de Ortega Lara

El terrorista había sido condenado a 178 años de cárcel por el asesinato de tres guardias civiles y a otros 32 años por el secuestro del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, al que la banda terrorista mantuvo encerrado en un zulo durante 532 días.

Para exigir su puesta en libertad, Bolinaga se puso en huelga de hambre en el hospital Donostia de San Sebastián, al que había sido trasladado a principios de agosto de 2012 tras serle diagnosticado un tumor en un riñón.

La forense de la Audiencia Nacional Carmen Baena elaboró un primer informe médico en el que constataba que Bolinaga padecía cáncer, pero no se encontraba ni mucho menos terminal, como sostenían los médicos del hospital Donostia de San Sebastián, que le daban siete meses de vida.

Instituciones Penitenciarias concedió a Bolinaga el tercer grado y la Fiscalía se opuso, esgrimiendo el dictamen de la forense Carmen Baena. La Sección Primera de la Audiencia Nacional que presidía Fernando Grande-Marlaska (actual ministro de Justicia del Gobierno de Pedro Sánchez) encargó entonces a los médicos Vidal Santos y Leonor Ladrón de Guevara un contrainforme, que sirvió para justificar la puesta en libertad de Bolinaga.

El Ministerio premió a Vidal Santos

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) presentó una denuncia contra ambos forenses, por considerar que ni siquiera llegaron a realizar un reconocimiento del terrorista, sino que se limitaron a presenciar cómo era sometido a un examen médico rutinario por los facultativos del hospital.

Gracias al informe de Santos y Ladrón de Guevara, el asesino y secuestrador Bolinaga abandonó el hospital el 24 de octubre de 2012 y regresó a su casa de Mondragón. Pese a que le habían dado siete meses de esperanza de vida, no falleció hasta dos años y medio después, en enero de 2015, tras pasearse por los pueblos y plazas del País Vasco como un héroe de los terroristas y la izquierda abertzale.

El forense Vidal Santos había sido noticia por otro motivo. Durante su etapa como director del Instituto de Medicina Legal de Baleares, el 80% de la plantilla envió una queja al Ministerio de Justicia en la que le acusaba de utilizar “un trato vejatorio y conductas dictatoriales”. Los trabajadores sostenían además que favorecía sistemáticamente a una empresa, otorgándole todos los embalsamamientos.

En lugar de expedientarle, el Ministerio de Justicia premió al forense cuyo informe sirvió para poner en libertad a Bolinaga, Vidal Santos, nombrándole director del Instituto de Médicina Legal central que da servicio al Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional en noviembre de 2012. La otra aspirante al cargo, cuya candidatura rechazó el Ministerio, era precisamente Carmen Baena, la forense que se opuso a la puesta en libertad del terrorista.

Les cuida un ex diputado de CiU

En su actual puesto, Vidal Santos, será el máximo responsable de todas las pruebas de diagnóstico que se realicen a los golpistas de la Generalitat que se han puesto en huelga de hambre, para comprobar si pueden asistir al juicio del 1-O.

En la cárcel de Lledoners, los cuatro golpistas (Rull, Turull, Forn y Sànchez) están al cuidado de un equipo de facultativos dirigido por el presidente del Colegio de Médicos de Cataluña, Jaume Padrós, que ha sido diputado de la Convergència de Jordi Pujol durante seis años y fundador de la Juventudes del mismo partido.

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