Un terremoto de 6,7 sacude el sur de Filipinas y deja daños estructurales en varias ciudades
Las autoridades advierten que podrían presentarse réplicas en las próximas horas
Los sismólogos descubren los 3 extraños factores que provocaron el terremoto más largo y veloz conocido hasta hoy

Un terremoto de magnitud 6,7 ha sacudido el sur de Filipinas este miércoles, cuyo epicentro ha sido cercano a la provincia de Davao Oriental, en la isla de Mindanao, una de las regiones más pobladas del país. El movimiento fue inicialmente registrado con una magnitud de 6,7 grados, aunque posteriormente las autoridades sísmicas locales ajustaron la lectura a 6,4 grados en la escala de Richter.
Según el Instituto de Sismología y Vulcanología de Filipinas (PHIVOLCS), el sismo ocurrió aproximadamente a las 11:02, hora local (las 4.00 en España peninsular y Baleares), con un epicentro ubicado a unos 55 kilómetros al este de la localidad costera de Manay y una profundidad de alrededor de 23 kilómetros, lo que contribuyó a que el temblor se sintiera «ampliamente» en varias provincias cercanas.
Las sacudidas se han percibido con fuerza en grandes zonas del sur de Mindanao, incluyendo poblaciones como Manay, Hinatuan, Talacogon, Bislig City, Cagwait y Davao City, entre otras, donde residentes reportaron movimientos del suelo que duraron varios segundos y generaron inquietud en la población.
Hasta se han reportado leves daños estructurales y afortunadamente no se han registrado víctimas mortales. Tanto la Policía Local como los equipos de gestión de desastres indicaron que no se han recibido informes oficiales de derrumbes graves o personas heridas, aunque la vigilancia continúa.
Las autoridades advierten que podrían presentarse réplicas en las próximas horas o días, lo cual es común tras un sismo de esta magnitud, y han pedido a la población mantener la calma y seguir los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de fenómenos naturales.
Filipinas se encuentra en una región con alta actividad sísmica, conocida como el Anillo de Fuego del Pacífico, donde la interacción de grandes placas tectónicas provoca miles de movimientos telúricos cada año. Esta zona está acostumbrada a sismos moderados y fuertes, y mantiene protocolos de vigilancia constante para detectar y responder rápidamente ante estos eventos.
En octubre de 2025, la misma área de Davao Oriental fue afectada por terremotos aún más potentes, de magnitud 7,4 y 6,8, que provocaron evacuaciones y alertas de tsunami temporales, lo que pone de relieve la vulnerabilidad sísmica sostenida de la región.