El horror se agrava en Irán: denuncian más de 12.000 muertos y morgues colapsadas
La represión del régimen islámico deja miles de muertos, hospitales vigilados y morgues colapsadas

El horror en Irán no deja de agravarse. Grupos de activistas y fuentes con acceso al interior del país han denunciado este martes 13 de enero que el número de muertos podría superar ya los 12.000 y hasta 20.000 personas, basándose en datos del personal sanitario. Sería la mayor masacre de civiles desde la Revolución Islámica de 1979. Las morgues están colapsadas, los hospitales vigilados por fuerzas de seguridad de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y las comunicaciones siguen restringidas.
Trump reconoce que no hay cifras fiables
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reconocido este martes 13 durante una visita a una planta de Ford en Detroit (Michigan) de que nadie puede ofrecer una cifra exacta de muertos, pero ha subrayado que el balance es devastador. «Uno ya es demasiado, pero es mucho», ha afirmado en referencia a la cifra de manifestantes asesinados por el régimen de los ayatolás de Irán. Trump ha advertido al régimen iraní de que habrá consecuencias si continúa la represión y ha llegado a recomendar a los ciudadanos estadounidenses que abandonen Irán.
Donald Trump ha alentado abiertamente a los manifestantes iraníes, pidiéndoles que continúen la revuelta y asegurando que «la ayuda está en camino», al tiempo que ha cancelado cualquier contacto con representantes del régimen mientras sigan los asesinatos. Trump ya ha recibido un informe del Pentágono con diferentes opciones para abordar las matanzas del régimen de los ayatolás contra su propia población.
Vídeos de morgues colapsadas
Con la reapertura parcial de algunas líneas de comunicación, este martes 13 de enero han comenzado a emerger testimonios estremecedores. Grupos de activistas, basándose en datos de personal sanitario, sitúan el número de muertos entre 12.000 y hasta 20.000 personas.
Uno de los elementos más impactantes es un vídeo verificado por medios internacionales que muestra cientos de cadáveres alineados en una morgue de las afueras de Teherán. En las imágenes se aprecian cuerpos con heridas de bala, impactos de perdigones, cortes profundos y signos evidentes de violencia extrema, mientras familiares tratan de identificar a las víctimas. Solo en ese vídeo se contabilizan más de 400 cuerpos, una cifra que desmonta el relato oficial del régimen.
Hospitales, trampas para los heridos
La represión ha alcanzado incluso a los hospitales. Los agentes de seguridad del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica han visitado las clínicas para exigir los nombres y direcciones de los heridos atendidos tras las protestas. Esta práctica ha convertido los centros sanitarios en auténticas trampas para los manifestantes. Por ello, muchos heridos evitan acudir a ellos por miedo a ser detenidos.
La ministra de Asuntos Exteriores británica, Yvette Cooper, ha declarado este martes 13 de enero en el Parlamento que el Gobierno del Reino Unido cree que «pueden haber muerto 2.000 personas, incluso más», y ha advertido: «Mi temor es que la cifra pueda ser significativamente mayor».
Apagón informativo para tapar la masacre
Durante los últimos cinco días, el régimen de los ayatolás ha cortado el acceso a internet y al servicio telefónico en gran parte del país. En cambio, algunos iraníes han logrado realizar llamadas al exterior este martes 13 de enero.
Los ayatolás minimizan los asesinatos
El régimen de los ayatolás iraníes minimizan la matanza. Un alto cargo citado por Reuters ha reconocido alrededor de 2.000 muertos, atribuyendo la violencia a «terroristas influidos desde el extranjero» y ha negado cualquier responsabilidad directa del líder supremo el ayatolá Alí Jamenei.
De la crisis económica a una revuelta
Las protestas estallaron a finales de diciembre por el hundimiento de la economía iraní, la inflación disparada y el desplome del rial. Sin embargo, rápidamente se transformaron en una revuelta política de alcance nacional. Manifestaciones masivas se han registrado en las 31 provincias del país, con miles de personas reclamando abiertamente la caída del régimen de los ayatolás y coreando consignas contra el líder supremo, Ali Jamenei.
Munición real y detenciones masivas
La respuesta del régimen ha sido brutal y sistemática. Las fuerzas de seguridad del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica han utilizado munición real, escopetas con perdigones, palizas y detenciones masivas para sofocar las protestas. Organizaciones de derechos humanos han advertido de que miles de personas han sido arrestadas y trasladadas a centros de detención improvisados, mientras familiares buscan desesperadamente a desaparecidos.
Temas:
- Estados Unidos (EEUU)
- Irán