INTERNACIONAL

China desafía las leyes de la ingeniería con la construcción de una autopista fluvial de 134 km para enviar buques de carga al interior de las ciudades

China ha inaugurado un nuevo puente dentro del canal de Pinglu, su nueva autopista fluvial de 134 kilómetros

China autopista fluvial
(Foto: Freepik)
Pedro Antolinos

China ha abierto al tráfico el nuevo puente de Zicai, que está dentro del canal de Pinglu, que es una de las mayores obras de la ingeniería del mundo tal y como lo conocemos. Desde hace años, el gigante asiático trabaja en conectar ríos interiores con el mar en una autopista fluvial de más de 134 kilómetros que supondrá un antes y un después en las rutas del comercio chino. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre la joya faraónica de la ingeniería china.

China sigue desafiando a toda lógica con megaconstrucciones que hablan de la fortaleza de un país que hace años presumía de su comercio internacional y hoy también es primera potencia mundial en avances tecnológicos e infraestructuras. El gigante asiático es noticia a diario por una nueva obra de ingeniería y en este caso acapara portadas por la inauguración del puente Zicai del canal Pinglu, situado en Qinzhou, en la provincia de Guangxi, que es uno de los 27 nuevos puentes que se han construido en el canal artificial más famoso del mundo.

Esta construcción forma parte de una de las mayores construcciones de la historia del país: el canal de Pinglu, que está formado por 135 kilómetros de canales que conectan los ríos interiores de Xijiang con el golfo de Beibu. Para abrir la tierra en canal y crear un paso de agua, se han invertido más de 10.000 millones de euros y las fechas finales de las obras están previstas para 2026. Esto reducirá 560 kilómetros las rutas de comercio en la zona, en el que será uno de los atajos más importantes del mundo.

La autopista fluvial de China

Hace unos días, China abrió al tráfico el puente de Zicai, que es el más reciente de los 27 que cruzan el canal de Pinglu, que está situado en Qinzhou, en la provincia de Guangxi. Este es otro paso más del gigante asiático en el desarrollo de la mayor obra de la ingeniería del país: la unión de los pueblos del interior con el océano, cruzando la provincia de Guangxi a lo largo de 134 kilómetros. Por ejemplo, esto es como si en España se abriera un canal artificial entre el puerto de Alicante y Albacete. Este es el mejor ejemplo para entender tal obra de ingeniería por donde pasarán barcos dedicados al comercio.

Para ello, se han invertido más de 10.000 millones de dólares y se han excavado 315 millones de metros cúbicos de tierra y roca. En total, a día de hoy se han vertido 5,84 millones de metros cúbicos de hormigón (lo mismo que llenar 230 piscinas olímpicas) en tres centros de esclusas necesarias para salvar el desnivel de 65 metros entre el inicio y la salida del canal. Los ingenieros chinos, como suele ser habitual, han ganado la partida al tiempo y se espera que esta gran construcción esté lista para este año 2026, cuando se enviarán los primeros buques para poner a prueba la fiabilidad de este canal.

El canal de noticias Xinhua informó en su día que en la construcción de este gran canal también se han tenido en cuenta las condiciones ecológicas del lugar y por ello se ha lanzado un sistema de monitoreo inteligente con inteligencia artificial para los peces y el resto de especies que habitan en las aguas del canal y se han podido ver afectadas por esta megaconstrucción. Según informa el Grupo Canal Pinglu, esta obra también incluye el diseño de 36 zonas de conservación ecológica, pasos para la fauna silvestre y un paso para peces en uno de los tres nodos de esclusas.

Así que el canal de Pinglu será el primer canal fluvial-marino construido en China desde la fundación de la República Popular. Una autopista de 134 kilómetros que será un atajo de 580 kilómetros para los barcos que unirán las ciudades del interior con el océano en esta autopista fluvial de China.

Lo último en Internacional

Últimas noticias