Historia de España

La historia del pasado esclavista español se extiende hasta el siglo XIX

España fue de los últimos países en acabar con el esclavismo a finales del siglo XIX.

La historia del pasado esclavista español se extiende hasta el siglo XIX
La historia del pasado esclavista español se extiende hasta el siglo XIX

España fue de los últimos países en acabar con el esclavismo a finales del siglo XIX. En estos días en los que se habla abiertamente de racismo, no está de más recordar el origen de esas diferencias. Todo presente tiene un pasado del que se nutre y aunque pueda parecer que nada tiene que ver con la situación actual, hay un origen de todo que debemos conocer. España como el resto de las potencias imperiales tienen un pasado esclavista. Desde la perspectiva del tiempo el pasado de España no se centra solo en las colonias, sino que también formó parte de una estructura consolidada a lo largo del Mediterráneo.

 Barcelona y Sevilla eran capitales con una población de esclavos significativa

En el siglo XV Lisboa era una de las capitales del tráfico de personas, pero no estaba sola. Sevilla y Barcelona eran puntos de encuentro con los principales traficantes. No solo las personas de piel oscura o subsaharianos eran vendidas como mercancía, también había blancos o ‘moros’ tal como está escrito y documentado.

Canarias era un territorio en el que se empleaba una gran cantidad de esclavos. Con unas plantaciones azucareras que destacan se buscaba una mano de obra que hiciera rentable las ventas y el comer de este elemento que se pagaba a precio de oro. Era un puerto de llegada y de paso hacia América. Con el descubrimiento de América se hizo necesaria una mano de obra especializada.

La mano de obra esclava llegó a América en el siglo XVI

El descubrimiento de América supuso una exposición de su población autóctona a los recién llegados. La mortalidad aumentó y se hizo difícil controlar a los trabajadores. La mejor forma de crear el imperio basado en las riquezas del nuevo mundo era a través de la mano de obra africana especializada. Los famosos barcos repletos de esclavos iniciaron el camino hacia esa nueva tierra que les esperaba para seguir repitiendo las mismas pautas que en Europa.

El nuevo continente masificó el tráfico de esclavos. Las dimensiones de los viajes de barcos con esclavos hacia América eran enormes. Vender a seres humanos nunca había sido tan rentable, ni necesario. En 1513, se empezaron a otorgar las primeras licencias puntuales para introducir esclavos en América.

Así era el tráfico triangular: Lisboa, Sevilla y Canarias

La historia del pasado esclavista español se extiende hasta el siglo XIX

Los tres principales puertos esclavistas fueron Lisboa, Sevilla y Canarias. En las costas africanas recogían la mano de obra barata, los subsaharianos que eran capturados y conducidos a los barcos. Los llevaban a América y regresaban con el mismo barco repleto de riquezas y de nuevos elementos con los que comerciar en Europa.

Los españoles estaban lejos de los grandes traficantes de esclavos, los ingreses, portugueses y franceses ocupaban los primeros puestos en cuanto a este tipo de comercio se refería. En volumen de personas vendidas, los registros de la época dejan a España lejos de las grandes cantidades de esclavos que se transportaban en estos tiempos. El Caribe y la producción azucarera eran el destino de los barcos españoles.

El fin del esclavismo en Inglaterra, aumentó el tráfico de personas en España

El hecho de que España fuera de los últimos territorios en acabar con la esclavitud provocó una demanda que llegó a máximos históricos en el siglo XIX. Inglaterra puso fin a la venta de personas en 1807. Pero no sería hasta 1833 donde también se acabaría el tráfico de personas en todos los territorios del imperio británico.

España firmó un acuerdo para acabar con el tráfico de personas en 1817, pero dejó unos años de margen para liquidar este tipo de comercios. Inicialmente hasta 1820, aunque este tipo de actividad se prorrogó en el tiempo de forma ilegal. Según datos del historiador Martín Rodrigo, casi 900.000 esclavos que desembarcaron en el Caribe español a lo largo de su historia. De estos un total de 600.000 llegaron durante el periodo del tráfico ilegal, entre 1820 y 1867.

Cifras que demuestran que, sin la llegada de esclavos de otras zonas del mundo, los españoles siguieron proporcionando mano de obra barata pese a ser ilegal. El esclavismo ayudó a obtener el dinero necesario para la industrialización de las principales zonas del país. Cataluña y el País Vasco se convirtieron en las principales receptoras de ese dinero que procedía de la venta de personas de forma ilegal en los territorios ocupados.

La relación directa con esta riqueza obtenida y las primeras fábricas permitió a España abrazar el capitalismo. Se pondrían las bases de una sociedad moderna, que avanzaba a pasos agigantados hacía la revolución industrial que estaba extendiéndose por el mundo. Atrás quedaba la mano de obra barata, las máquinas y los obreros especializados que trabajaban a cambio de un sueldo, se convertirían en las principales fuentes de producción. A finales del siglo XIX se sentaron las bases de un convulso siglo XX plagado de grandes cambios socioculturales.

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