Casi nadie lo sabe, pero el primer libro impreso en este país asiático fue en español y en el siglo XVI
A veces se nos olvida pero hubo un tiempo en el que el castellano fue el idioma principal en muchos países. Eso ha provocado que algunos lugares remotos tengan los primeros libros impresos escritos en español. Un ejemplo muy llamativo nos lleva hasta Asia, concretamente a Filipinas.
El primer libro impreso de Filipinas data del siglo XVI y estaba en español. La obra se titula Doctrina Christiana. Concretamente, se imprimió en manila en el año 1593, en pleno dominio español en el archipiélago.
La obra es un pequeño catecismo pensado para enseñar los principios básicos del cristianismo a la población local. Pero su valor histórico va mucho más allá de lo religioso: marca el inicio de la imprenta en Filipinas y uno de los primeros testimonios escritos de la lengua tagala.
El pasado español de Asia: el origen de la imprenta en Filipinas
La Doctrina Christiana en lengua española y tagala fue impresa en Manila en 1593, cuando Filipinas formaba parte de la Corona española. Su objetivo era facilitar la labor de los misioneros que trataban de difundir el cristianismo entre los habitantes del archipiélago.
Por ello el libro recogía los textos fundamentales de la doctrina católica, entre ellos el Padrenuestro, el Avemaría, el Credo o los Diez Mandamientos, además de explicaciones básicas sobre la Fe cristiana.
La obra se atribuye a religiosos dominicos y franciscanos que trabajaban en Manila en aquel momento. Para imprimirla utilizaron un sistema de xilografía.
Es decir, usaron páginas talladas en bloques de madera que después se entintaban y se presionaban sobre el papel. Era una técnica común en Asia antes de la generalización de la imprenta con tipos móviles.
Este pequeño volumen marcó el inicio de la producción editorial en el país. Desde entonces, la imprenta comenzaría a extenderse progresivamente por Filipinas.
El primer libro impreso de Filipinas en el siglo XVI era trilingüe y el español fue clave
Uno de los aspectos más llamativos de la Doctrina Christiana es su estructura lingüística. El texto no está escrito en una sola lengua, sino en tres versiones diferentes dentro del mismo libro.
Por un lado, aparecía el texto en español, la lengua de la administración colonial y de los misioneros. También incluía la traducción al tagalo en alfabeto latino, lo que facilitaba su lectura para quienes ya comenzaban a familiarizarse con el sistema de escritura europeo.
Pero además incorporaba el tagalo escrito en baybayin, el antiguo sistema de escritura utilizado por los pueblos filipinos antes de la llegada de los españoles.
Este detalle es lo que convierte al libro en una pieza tan importante para historiadores y lingüistas. Gracias a él conocemos mejor las formas de escritura del tagalo en el siglo XVI, así como el proceso de transición hacia el uso del alfabeto latino.
Uno de los libros más raros del mundo es de Asia pero se imprimió en castellano
A pesar de su enorme valor histórico, la Doctrina Christiana es una obra extremadamente difícil de encontrar. Con el paso de los siglos, la mayoría de los ejemplares desaparecieron.
En la actualidad sólo se conserva un ejemplar completo, custodiado en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. Este volumen está considerado una auténtica joya documental.
Y es que no sólo representa el nacimiento de la imprenta en Filipinas, sino también el momento en el que se produjo el primer gran contacto cultural entre el mundo hispano y el sudeste asiático.