Polémica en ‘MasterChef’: el motivo por el que Soko se negó a cocinar cerdo y su sanción
Una criticada decisión del jurado

MasterChef, poco a poco y con el paso del tiempo, se ha convertido en uno de los programas de televisión que más éxito continúa cosechando en nuestro país. A pesar de los años y de la gran cantidad de ediciones que tiene el equipo a sus espaldas, siempre saben cómo sorprender a los espectadores de La 1 de Televisión Española. Aunque nos hacen partícipes de momentos de felicidad y de sorpresa, también nos hacen testigos de instantes verdaderamente tensos, como lo sucedido en la entrega emitida el pasado lunes 6 de abril. A pesar de que solamente llevamos dos programas de esta edición, ya estamos ante el que será uno de los momentos más comentados de la temporada. Todo comenzó cuando una aspirante, Soko, una enfermera de origen gambiano y cuya religión es la musulmana, se negó en rotundo a realizar la prueba que le correspondía, como al resto de compañeros.
Y todo porque no quería cocinar cerdo por motivos religiosos. «No puedo», hizo saber ante las cámaras del equipo de MasterChef. Por lo tanto, daba a entender que esa postura se debía a creencias personales y no por algo que tuviese que ver con el desarrollo del concurso como tal. Debemos tener en cuenta que el reto en cuestión consistía en elaborar un plato donde se combinasen a la perfección sabores tanto dulces como salados. A pesar de todo, Soko se quedó profundamente descolocada al ser consciente de que no había otras opciones de carne disponibles para poder elaborar el plato que se le pedía. «Si solo hay cerdo, ¿qué hago?», preguntó, visiblemente agobiada e, incluso, incómoda.
Al ser consciente de que no tenía otra opción, la concursante de MasterChef optó por cambiar de forma radical su idea inicial con la firme intención de cocinar otro plato con ingredientes que considerase adecuados. A pesar de los esfuerzos, lo cierto es que ese paso no convenció, en absoluto, a los miembros del jurado del talent culinario.
Entre otras cuestiones, porque, en la valoración, no solamente opinaron sobre el resultado final, sino también por el uso que había hecho de los productos durante la prueba. Y es que Soko utilizó una pieza de carne bastante cara para una elaboración sencilla. Algo por lo que fue duramente criticada durante la cata.
Como consecuencia de la arriesgada decisión de Soko, el jurado de MasterChef optó por sancionarla de forma contundente: entregándole el delantal negro, enviándola directamente a la temida prueba de eliminación. Lejos de rebatir, la aspirante asumió su error y reconoció su error, y es que tuvo que respetar el producto y sacar el máximo partido posible a los ingredientes que tenía.
A pesar de todo, y como era de esperar, este suceso ha generado muchísimo debate entre los espectadores de La 1 de Televisión Española. Y es que muchos de ellos han dejado claro que debían respetarse las normas del concurso y otros, en cambio, creen que debería haber cierta permisividad cuando se trata de creencias personales.
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