El Prado acoge dos obras del Museu de Mallorca: La Tabla de la crucifixión y El Retablo de Santa Quiteria
El Consell de Mallorca participa en una exposición del Prado con estas dos obras medievales del Museu de Mallorca
Ambas piezas forman parte de la muestra 'A la manera de Italia. España y el gótico mediterráneo (1320-1420)', que se ha inaugurado hoy
El Consell de Mallorca participa en una exposición del Museo Nacional del Prado con dos obras medievales del Museu de Mallorca: La Tabla de la crucifixión y El Retablo de Santa Quiteria. Ambas piezas forman parte de la muestra A la manera de Italia. España y el gótico mediterráneo (1320-1420), que ha sido inaugurada hoy y se podrá visitar hasta el 20 de septiembre.
La exposición reúne más de un centenar de obras procedentes de diferentes lugares españoles e internacionales, y ofrece una mirada renovada sobre los intensos intercambios artísticos entre la península ibérica e Italia durante el Trecento, según ha detallado la institución insular en un comunicado.
El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, y la vicepresidenta y consellera de Cultura y Patrimonio, Antònia Roca, han asistido al acto inaugural. Galmés ha afirmado que «la presencia de estas dos obras del Museu de Mallorca en el Prado confirma la proyección exterior del patrimonio artístico de la isla y refuerza el papel que juega en los grandes relatos museográficos del Estado».
Por otra parte, la vicepresidenta ha destacado el trabajo técnico llevado a cabo por las restauradoras Estrella Armendáriz y Caterina Fiol durante el mes de febrero, que ha permitido presentar las obras en las mejores condiciones y reforzar el compromiso de la institución insular con la conservación y la difusión del patrimonio.
La exposición del Prado parte de una idea central: sin Italia es difícil entender el paisaje artístico de la península ibérica a finales de la Edad Media. La llegada de artistas, la circulación de obras y el intercambio de técnicas e iconografías dejaron una huella profunda en la cultura visual del periodo.
Este diálogo constante entre las dos orillas del Mediterráneo dio lugar a un arte permeable, mestizo y extraordinariamente creativo, en el que maestros locales e influencias italianas se combinaban para generar lenguajes nuevos y sorprendentes.
En este contexto, las dos obras del Museu de Mallorca tienen un papel especialmente significativo:
La Tabla de la crucifixión (1343–1358): procedente de la capilla real de Santa Ana de la Almudaina, es un ejemplo excepcional del gótico mallorquín, con una escena central rodeada de figuras estilizadas y un fondo dorado que evidencia la influencia italogótica. Su calidad formal y el uso de pigmentos de alta pureza la sitúan entre las creaciones más relevantes de la pintura medieval de la isla.
El Retablo de Santa Quiteria (ca. 1346): atribuido al pintor Joan Loert y originario del antiguo Hospital de Sant Antoni de Palma, es una obra monumental que narra en doce escenas la vida y martirio de la santa. La composición destaca por su fuerza narrativa, y constituye un testimonio excepcional del gótico mediterráneo y de la circulación de modelos visuales entre Mallorca y otros centros artísticos del siglo XIV.
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