Te explicamos por qué las provincias pequeñas serán determinantes este 26J

Te explicamos por qué las provincias pequeñas serán determinantes este 26J
Un votante coge la papeleta en un colegio electoral en el 26J. (Foto: AFP)

Las elecciones del 26j han deparado multitud de teorías sobre quién se beneficiará de la repetición de los comicios. A priori, existe mucha dificultad para estimar cual será el resultado final y, sobre todo, como se traducirá el voto en escaños. Lo que está claro es que en esta jornada electoral el voto de las provincias pequeñas va a ser determinante. ¿Por qué? Pues por arte y gracia de una persona que protagoniza estos comicios: Víctor d’Hondt, el jurista belga que da nombre a la fórmula de reparto de escaños en el Congreso.

Este sistema, cuando se aplica en las circunscripciones pequeñas y medianas, favorece siempre a los partidos mayoritarios. Sobre todo, al más votado en cada provincia. Y es justo ahí donde va a estar la llave de las elecciones de este 26J. A continuación explicamos como funciona exactamente la tan nombrada Ley d’Hondt.

En primer lugar, imaginemos que una circunscripción en la que se eligen 5 o 7 diputados tiene los siguientes resultados:

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Para aplicar la fórmula d’Hondt, dividimos progresivamente entre 1, 2 y 3 los sufragios totales de cada partido:

tabla_2

Y a continuación efectuamos el reparto de los escaños de cada partido. ¿Cómo? Asignamos el primero a la cifra más alta de las divisiones resultantes. Y seguimos la asignación progresivamente, con la cifra siguiente más cercana. Si se eligieran 5 diputados, los dos partidos más votados tendrían 2 escaños cada uno, y el tercer partido, sólo 1.

tabla_3

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Sin embargo, si en esta misma circunscripción se eligieran dos diputados más (7 escaños) comprobaríamos con sorpresa que los dos partidos más votados suman uno cada uno hasta tener 3, mientras el tercer partido sigue conservando tan sólo 1.Los dos escaños adicionales se los habrían repartido las dos formaciones que han obtenido más sufragios, aunque la distancia de voto real con el tercero no sea tan significativa para este castigo. He ahí para muchos la “injusticia” del sistema d’Hondt.

La importancia de la participación

Nunca en nuestra democracia se ha producido una confluencia de factores que haga tan impredecible el reparto de sufragios. En esto incide una participación que a las 18.00 horas había bajado siete puntos pero que se espera repunte a última jornada de la tarde. Como el pasado 20D, un altísimo número de indecisos, ya que alrededor de 7 millones de personas manifiestan aún dudas en su voto, y, lo principal, una altísima competitividad, motivada por la presencia de cuatro partidos políticos con porcentajes de voto que estarán situados entre el 15 y el 30%. Algo inaudito en nuestra democracia.

Por lo tanto, y teniendo en cuenta lo explicado anteriormente, el voto indeciso en las ubicaciones pequeñas va a ser más decisivo que nunca. El señor d’Hondt nos va a tener toda la noche del domingo en vilo mientras esperamos el resultado final. Un puñado de escaños pueden decidir mayorías de gobierno y pocos votos decidirán esos escaños. Si la vanguardia de los cambios radica en las grandes poblaciones, en estos comicios, el mundo rural, la pequeña provincia española va a ser —gracias a un señor belga— más decisiva que en ninguna otra ocasión.

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