Sánchez copia en Mauritania su solución ‘antipateras’ que fracasa en Marruecos: le regala 17 coches 4×4
España lleva años enviando soporte material a Marruecos, con poco éxito en el control de las llegadas de ilegales

El Gobierno de Pedro Sánchez ha regalado 17 vehículos por valor de 1,2 millones de euros a Mauritania, con el fin de reforzar a las autoridades encargadas de frenar la inmigración. Esta estrategia de regar con dinero público operaciones para reducir la afluencia de inmigrantes a territorio español no es nueva: España lleva años enviando soporte técnico y material a Marruecos, con poco éxito a la hora de controlar las llegadas de ilegales.
A través de la Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIIAPP), institución dedicada a la cooperación internacional cuyo patronato preside el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha desembolsado 1,2 millones de euros para la compra de 17 vehículos de diferentes tipologías –14 del tipo 4×4, una ambulancia, un autobús y un camión–, según consta en los pliegos del contrato.
Este suministro de vehículos y medios móviles de transporte están destinados al proyecto GARSI 3, que tiene como objetivo la lucha contra el terrorismo, la delincuencia organizada y el tráfico ilícito. Es decir, de facto, se encargarían de las mafias que controlan la inmigración ilegal. Una estrategia que ya se está utilizando en Marruecos, aunque a la luz de los datos de llegadas sin muchos resultados.
El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, urgía a Europa a fortalecer la cooperación en materia de inmigración con países como Marruecos, Senegal, Gambia y Mauritania. A esta última la considera una nación «clave» y el socio más estable que Europa tiene en el Sahel. «Europa debe ser consciente de que tenemos que fortalecer nuestra cooperación con esos países terceros y también con Mauritania. Yo creo que Mauritania es un país clave en este momento y el socio más estable que tenemos en el Sahel», subrayaba.
Marlaska destacaba la importancia de desarrollar alianzas con los países de origen y tránsito para abordar la inmigración ilegal y ha afirmado que gracias a esa cooperación se están evitando el 40% de las salidas irregulares procedentes de África. Sin embargo, esta disminución contrasta con los datos de España. En uno de sus últimos informes Frontex alertó de que la ruta de África Occidental -es decir, la inmigración que llega por las Islas Canarias- ya ha superado el número total de llegadas irregulares de todo el año pasado, lo que sitúa el total para 2024 en el nivel más alto desde que la agencia europea de fronteras comenzó a recopilar datos en 2009.
Marruecos
El modelo de control de la inmigración que el Gobierno quiere llevar ahora a Mauritania ya tiene su ejemplo práctico -y no del todo positivo- en Marruecos. A finales del pasado año, el Gobierno desembolsaba, a través de la FIIAPP, 2,5 millones de euros para la compra de vehículos con el objetivo fortalecer las capacidades de las instituciones marroquíes en el control de la inmigración.
Este «regalo» de Sánchez a Rabat se justificaba en «mitigar las vulnerabilidades relacionadas con la migración irregular y abordar la migración irregular». «La acción tiene como objetivo fortalecer las capacidades de las instituciones marroquíes para proteger, vigilar y controlar las fronteras de acuerdo con el enfoque humanista de la Estrategia Nacional de Inmigración y Asilo (SNIA por sus siglas en francés, Stratégie Nationale d’Immigration et d’Asile)», dice la memoria.
Una de las líneas de crédito más significativas de la FIIAPP es la que tiene que ver con la financiación de la seguridad en fronteras, posiblemente el aspecto más complejo de la relación entre España y Marruecos. Desde 2019, Sánchez ha entregado decenas de millones a instituciones de Rabat para cubrir gastos de la Gendarmería marroquí. Desde todoterrenos de alta gama hasta dietas para los agentes. Las ayudas se designan como «despliegues de operativos de vigilancia de fronteras, en el ámbito de la Cooperación Policial internacional».