El debate de Atresmedia

El "profesor" Iglesias esquivó otra vez el debate y se limitó a dar clases de educación

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Pablo Iglesias en el debate de Atresmedia.

Pablo Iglesias llegó en taxi, presentó las mismas propuestas que el día anterior, llamó maleducados a sus rivales, compadreó con Pedro Sánchez (con el que se mostró dispuesto a un reparto de sillones) y acabó siendo el tercer moderador del debate.

Pablo Iglesias llegaba a este segundo debate electoral con un objetivo claro: hacerse visible tras ser ninguneado y pasar desapercibido en el de TVE. El papel intrascendente del líder de Podemos en el primer debate le obligaba a salir al ataque. Pero no lo hizo: adoptó el papel de tercer moderador. Y recordó que es "profesor universitario".

Golpes de Rivera y Casado contra Sánchez en un debate moderado por Ana Pastor, Vicente Vallés y Pablo Iglesias. Ese pude ser el resumen del debate en Atresmedia, en el que el líder de Podemos se situó al margen en todo momento y se dedicó a abroncar a sus contrincantes por interrumpir los turnos o no ceñirse a la temática correspondiente a la pregunta.

Iglesias calcó su sus propuestas a las que ya había presentado el día anterior: puertas giratorias, ‘cloacas del Estado’, devolución del rescate bancario, lucha contra la precariedad en el empleo, defensa de la sanidad y educación públicas, críticas a los “poderes mediáticos”…

En todo momento mantuvo su tono pausado, mesurado y suave que ya había desplegado en el debate de TVE. Pero esta vez, como si se tratase de un profesor  en vez del defensor del ‘jarabe democrático’ de los escraches, cada vez que tomaba el turno de palabra advertía que "no le gustaba" el tono que estaba tomando el debate.

“Me avergüenza” llegó a decir sobre la actitud de sus rivales. “Sobreactuáis un poco” les dijo a Rivera y Casado cuando estos se referían a los “golpistas”. “Los espectadores merecen un debate sin que nos insultemos unos a los otros”.

Pero la mayor bronca de Iglesias fue la que se llevó Albert Rivera cuando el líder de Ciudadanos le interrumpió en una de sus exposiciones. “No hay que interrumpir todo el rato, es usted un maleducado. No hay que tener miedo al respeto. Le digo con todo el cariño, sus votantes quieren ver a un candidato educado” le espetó Iglesias.

Ministerios para Podemos

Preguntado por si ve a Podemos formando parte de un gobierno de coalición con el PSOE, Iglesias respondió que “quien entra en la curia como Papa, sale como cardenal”, aparcando cualquier posible reparto de sillones hasta después del 28-A.

Sin embargo, Iglesias no escondió su intención de formar parte de un hipotético nuevo gobierno de Pedro Sánchez: "Lo primero será acordar un programa, antes de hablar de ministerios".

A la pregunta de si exigirá ministerios para apoyar un gobierno de Pedro Sánchez, Pablo Iglesias ha dicho que "lo razonable" es buscar acuerdos para trabajar juntos.

Iglesias recuperó un cierre ‘sentimental’ para su minuto de oro, apelando a que “la historia no está escrita, la escribes tú. Sí se puede”. Un cambio respecto a su anodina despedida del día anterior.

Taxistas y feministas

Iglesias se apuntó un tanto electoralista nada más empezar: llegó hasta los estudios de Atresmedia a bordo de un taxi de Madrid para seis pasajeros que llevaba en su puerta un cartel con el lema “votamos a quien defienden los servicios públicos”.

Fue un guiño al sector del taxi en su guerra contra las compañías de VTC. De hecho así lo reconoció el propio Iglesias cuando le preguntaron por su llegada: "Había que hacer un gesto hacia la familia del taxi en su batalla contra los buitres”. “Es un servicio publico y está bien que los que tenemos responsabilidades políticas usemos el taxi” recalcó. Le acompañaba su equipo de asesores formado por Noelia Vera, Juanma Del Olmo, Manuel Levín, María del Vigo y Pablo Gentili.

Iglesias volvió a ser el único candidato que prescindió del traje y la corbata. Esta vez optó por un pantalón claro, jersey azul oscuro (de la marca de Juanma del Olmo) y camisa blanca. Tras pasar por su camerino y ser maquillado, Iglesias se dirigió al plató del debate junto a Pablo Casado.  Ambos charlaron brevemente, pero en todo momento evitaron mirarse a la cara. Bajo el brazo llevaba una carpeta.

Antes del debate Iglesias quiso apuntarse otro tanto. En el debate de TVE fue muy comentada la imagen de los cuatro candidatos junto a sus asesores en el plató, todos hombres, frente a la de varias maquilladoras y mujeres de la limpieza. Para contrarrestar las críticas que provocó esta imagen, Iglesias optó por relevar a su asesor personal, Pablo Gentili ,por una mujer. Fue Noelia Vera quien le acompañó en plató en los minutos previos al debate. La única mujer, sin contar a la presentadora Ana Pastor. Un guiño feminista también preparado de antemano.

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