Las vacaciones del presidente

Sánchez gastará al menos 55.000 € en Falcon para sus vacaciones en Doñana y Lanzarote

Pedro Sánchez
Pedro Sánchez en el avión Falcon. (Foto. Moncloa)

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reservado el Falcon para disponer de él durante sus vacaciones navideñas. Sánchez distribuirá su periodo de descanso en dos destinos, Doñana y Lanzarote. Solo tiene tres actos previstos en agenda: el saludo a las tropas desde la base de Rota, un viaje a Mali y el último Consejo de Ministros del año, el próximo 28 de diciembre.

Los viajes en Falcon del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su descanso navideño, supondrán un coste de, al menos, 55.000 euros para las arcas públicas.

Como adelantó OKDIARIO, Sánchez ha planificado unas vacaciones con su familia -su mujer, Begoña Gómez y sus dos hijas- entre dos destinos: la finca de Las Marismillas, residencia presidencial de veraneo ubicada en el Parque Nacional de Doñana (Huelva) y el palacio de La Mareta, en Lanzarote.

Sólo en los viajes de Madrid a Doñana y a Lanzarote, el avión presidencial supondrá un gasto de, como poco, 55.000 euros. Un cálculo que se basa en la cifra de 5.600 euros por hora de vuelo que se ha dado por el momento como oficial, y que no ha sido desmentida por el Ejecutivo. La distancia entre todos los puntos de las vacaciones navideñas del presidente y su familia es de unos 4.000 kilómetros, lo que equivale a unas diez u once horas de vuelo. Ello, sin contar con el gasto de combustible que suponen los despegues y aterrizajes, y que elevarían aún más esta cifra.

Saludo a las tropas y viaje ‘exprés’ a África

Sánchez ha organizado un período de descanso superior al habitual de sus predecesores en La Moncloa, que solían limitar sus vacaciones a solo una semana. El dirigente socialista, en cambio, prolongará sus fiestas desde este sábado hasta la festividad de Reyes, cuando se incorporará a la actividad ordinaria de Gobierno.

En estas semanas, el jefe del Ejecutivo tiene únicamente tres citas en agenda. Aprovechando su estancia en Huelva, esta previsto que este lunes se desplace hasta Rota para saludar a las tropas españolas en el exterior a través de videoconferencia desde el buque ‘Juan Carlos I’. Un saludo que, tradicionalmente, se realizaba desde el centro de mando de Madrid, en las instalaciones del Estado Mayor de la Defensa.

Después, Sánchez piensa desplazarse, previsiblemente, a Mali ,para protagonizar una jornada junto a los militares desplegados en el continente africano y destacar el compromiso del Gobierno con las misiones de las Fuerzas Armadas. El viaje, ‘exprés’, se realizará en víspera de la celebración del último Consejo de Ministros del año, el próximo 28 de diciembre, en Madrid.

A continuación, el líder socialista se tomará otros días de descanso, esta vez en la residencia de La Mareta, en Lanzarote, propiedad de Patrimonio Nacional, y donde permanecerá hasta después de Reyes.

Como informó este periódico, Sánchez dio orden hace semanas de tener ultimado el Falcon para disponer de él durante sus vacaciones.

De palacio en palacio

El  presidente del Gobierno ya conoce de primera mano sus dos destinos vacacionales. En Las Marismillas estuvo este verano, y allí se reunió con la canciller de Alemania, Angela Merkel, para hacer repaso a las principales cuestiones de la agenda bilateral y europea, con especial atención a la migración.

Se trata de una casa-palacio de estilo colonial, de principios del siglo XX ubicada en el extremo sur de Doñana, y a la que solo puede accederse cruzando el Guadalquivir desde Sanlúcar de Barrameda o, en bajamar, recorriendo 30 kilómetros de playa desde Matalascañas. En definitiva, un aislamiento natural que facilita mucho la tarea de los servicios de seguridad y el descanso de sus inquilinos.

Sánchez también tuvo ocasión de alojarse en La Mareta (Lanzarote) el pasado octubre, cuando visitó la isla con motivo del homenaje al Nobel de Literatura, José Saramago, acompañado del primer ministro portugués, Antonio Costa.

Esta residencia fue cedida por el Rey Felipe VI, en 2015, mediante convenio entre Patrimonio Nacional y el ministerio de Industria, Energía y Turismo -entonces dirigido por José Manuel Soria- para "la promoción y la defensa de los intereses turísticos del país". Sin embargo, Sánchez hará uso del palacio de forma estrictamente personal y aprovechando su período de descanso. Es decir, sin agenda.

El complejo lo integran diez bungalows, de una y dos plantas de altura, el principal, con dos dormitorios, piscina y distintas terrazas. Además, cuenta con gimnasio, otras dos piscinas, pista de tenis, cancha de baloncesto y una amplia zona ajardinada de 10.000 metros cuadrados. El palacio reproduce la arquitectura tradicional de las islas Canarias, de estilo colonial, con paredes blancas y numerosos balcones.

En esta residencia se alojaron los cancilleres alemanes Helmut Kohl y Gerhard Schoreder, el expresidente de la URSS, Mijail Gorbachov y su esposa Raisa o el presidente checo Václav Havel. También, los presidentes del Gobierno José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero.

Sin embargo, Sánchez será el primero que hará un uso familiar de estas instalaciones pese a las disposiciones del convenio ‘real’ en favor de los intereses del país.

En su día, el ex presidente Rodríguez Zapatero sí aprovechó con asiduidad este complejo, llegando a realizar distintas obras por importe de  271.697,99 euros.

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