Pardo de Vera: «Vincularme a un entorno de prostitución y corrupción no es periodismo sano, es un ataque machista»
La ex presidenta de Adif denuncia en OKDIARIO una campaña de difamación con sesgo de género tras su declaración en el Supremo
Isabel Pardo de Vera ha denunciado públicamente en OKDIARIO que las informaciones que la sitúan en un piso vinculado a la prostitución y a contratistas del caso Koldo constituyen «un ataque machista» y no periodismo legítimo.
La ex presidenta de Adif, que ha declarado como testigo ante el Tribunal Supremo en el juicio del caso Mascarillas, ha explicado por primera vez las circunstancias de su visita a ese domicilio y ha rechazado con contundencia que su presencia allí pueda relacionarse con ningún entorno de corrupción ni de prostitución. «Eso no es periodismo, eso no es periodismo sano; es un ataque machista», ha afirmado en una entrevista exclusiva concedida a este periódico.
Pardo de Vera ha relatado que acudió al piso, ubicado en la calle Rafael Calvo de Madrid, a instancias del propio ex ministro de Transportes José Luis Ábalos, a quien quiso ver después de que este fuera cesado de su cargo en julio de 2021. Según ha explicado, se desplazó hasta allí antes de la hora de comer, procedente de una comisión delegada de Asuntos Económicos celebrada en el Ministerio de Economía, situado en el Paseo de la Castellana.
«Salgo, voy allí y está el señor Ábalos solo, y yo interpreto que es su domicilio, que ha alquilado para continuar con su vida», ha relatado en los estudios de OKDIARIO.
Durante el encuentro, ha señalado, Ábalos le habló de su cese, de sus actividades en ese momento y de sus hijos. «Me cuenta un poco el cese y me cuenta qué está haciendo; dónde está su hija, que es de la edad de mi hijo, que también estaba estudiando una carrera en aquel momento», ha recordado. Tras esa conversación, se marchó.
La ex alta funcionaria ha subrayado que el cese de Ábalos supuso un auténtico «shock» en el Ministerio de Transportes: «Eso fue como un shock en el Ministerio; no sabíamos por qué, podía haber habladurías de que había un poco de dejación de funciones, de que estaba cansado…». Ha añadido que, en aquella época, ya apenas mantenía relación con Koldo García, el asesor del ex ministro cuyas grabaciones han resultado determinantes en la instrucción del caso.
«Eso hace daño»
Pardo de Vera ha mostrado una indignación sin ambages ante lo que considera una maniobra de desprestigio con sesgo de género. «Cuando me entero de lo que supuestamente dicen y me meten a mí en el titular de que allí se reunían contratistas e Isabel Pardo de Vera en un marco de prostitución y de corrupción, claro, eso es mala intención», ha afirmado.
La ex presidenta de Adif, cuya reputación profesional durante 25 años en el sector ha sido, según sus propias palabras, «impoluta», ha apelado a su condición de mujer para denunciar el sesgo que, a su juicio, subyace en estas informaciones. «Si fuese un hombre no lo hubiesen hecho», ha aseverado, en lo que constituye una acusación de notable gravedad hacia quienes han difundido esas versiones.
Ha añadido, además, una nota estremecedora de carácter personal: «Yo estoy casada, tengo hijos, tengo unos padres mayores; mi madre acaba de fallecer, y mi padre viendo esto pues le hace daño, no porque desconfíe de mí, pero esto hace daño». La mención a su madre, fallecida recientemente, ha conferido a sus palabras un tono de especial crudeza.
Isabel Pardo de Vera ejerció como presidenta de Adif y secretaria de Estado de Transportes durante el Gobierno de Pedro Sánchez –antes había trabajado para gobiernos también del PP. Su nombre ha quedado enredado en dos causas judiciales de gran relevancia: la pieza de las mascarillas, que se juzga en el Tribunal Supremo y por el que declaró como testigo, y el caso Koldo, que, en su pieza inicial, instruye la Audiencia Nacional en relación con presuntas irregularidades en adjudicaciones de obra pública en Adif.
En ese segundo procedimiento, Pardo de Vera niega cualquier irregularidad y ha explicado en distintas ocasiones que sus competencias como presidenta de Adif no alcanzaban a todas las empresas del grupo, como Ineco, donde fue contratada Jésica Rodríguez, pareja sentimental de Ábalos. «Lo único que se me podría achacar es haber pasado un currículum a la presidenta de Ineco», ha señalado al respecto.
La ex alta funcionaria también ha revelado en esta entrevista que durante todo el tiempo que coincidió con Víctor de Aldama en el entorno del Ministerio de Transportes ni siquiera conocía su verdadero nombre. «Yo a ese señor le conocía como Gonzalo Víctor; jamás se me pasó por la cabeza que tuviese algo que ver con ninguna empresa proveedora del ministerio», ha afirmado, añadiendo que preguntó en reiteradas ocasiones a qué se dedicaba aquel hombre, y que las respuestas recibidas fueron siempre sorprendentes: «Primero me dijeron que era el hermano del escolta; luego, que era muy amigo de Koldo».
25 años de trayectoria
Con una carrera profesional de más de dos décadas en el sector ferroviario y la gestión pública, Pardo de Vera ha cerrado su testimonio con una defensa cerrada de su historial y una denuncia del estado del debate público en España. «Estamos en un nivel de tensión insoportable; nadie aguanta un debate sosegado; la escucha activa no existe», ha lamentado.
El caso Koldo sigue su curso judicial. Pardo de Vera, mientras tanto, ha elegido el único escenario que considera legítimo para su defensa: los tribunales y la palabra dada con nombre y apellidos. En un tiempo en que abundan las filtraciones anónimas y los titulares de vuelo rasante, su apuesta por la exposición pública directa resulta, cuando menos, tan infrecuente como reveladora.
