Moncloa mantendrá el 155 hasta constatar que Puigdemont no crea una ‘generalitat’ con poder en Bruselas

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Mariano Rajoy y el ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.
Luz Sela
  • Luz Sela
  • Periodista política. En OKDIARIO desde 2016. Cubriendo la información del Congreso de los Diputados. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela. Antes, en COPE, ABC Punto Radio y Libertad Digital.

El Gobierno mantendrá el artículo 155 si Carles Puigdemont persevera en su intención de ser investido desde Bruselas. La última propuesta del ex presidente catalán es la creación de un Consell de la República, como avanzó La Vanguardia, que, en la práctica, actuaría como un gobierno en la sombra y que presidiría el propio Puigdemont.

Este órgano no se limitaría a un poder simbólico, según el entorno de Junts per Catalunya, sino que en la práctica ostentaría toda la capacidad de decisión de la Generalitat. En paralelo, se nombraría un gobierno en Cataluña, con meras funciones ‘ejecutoras’. El ex president presiona para una investidura en Bruselas, y, días después, otra en el Parlament.

El Gobierno, como avanzó OKDIARIO, impugnará al Tribunal Constitucional cualquier decisión que implique una estructura paralela de poder en el exterior. La intención de Puigdemont sería cambiar la ley 13/2008, de 5 de noviembre, de presidencia de la Generalitat y del Govern- por el trámite de urgencia y lectura única- para dar legitimidad al mencionado Consell.

El Ejecutivo no admitirá ninguna maniobra para que Puigdemont pueda salirse con la suya. Pero además, en fuentes gubernamentales se advierte de que cualquier fórmula al margen de la legalidad implicará que se «perpetúe» el artículo 155 de la Constitución.

En el Gobierno se insiste en que la única salida es la de un presidente «limpio» que sea investido siguiendo todos los cauces legales. Esto es, una investidura física en el Parlament. Con lo que la pelota sigue estando en manos del presidente, Roger Torrent, que mantiene aplazado el pleno, en espera de la decisión del Tribunal Constitucional sobre la admisión o no a trámite del recurso del Gobierno sobre la investidura de Puigdemont. En cualquier caso, el alto tribunal ya advirtió de que cualquier intento para ser nombrado presidente distancia sería suspendido.

En La Moncloa confían en que sus diferencias hagan descarrilar los planes del líder fugado. Consideran, precisamente, que el aviso de mantener el 155 esa es una de las principales bazas para que una parte del independentismo-principalmente ERC y PDeCAT pero también, observan, el entorno del propio ex president- haga descarrilar los planes de Puigdemont: a nadie le interesa que el 155 se haga «eterno», pero mucho menos a los secesionistas, argumentan. Aunque in extremis, el Gobierno considera que, finalmente, se producirá un acuerdo para la investidura de otro candidato que, si bien designado por el propio Puigdemont, aparque sus pretensiones presidencialistas.

Por ahora, las discrepancias del secesionismo son evidentes. Desde ERC priorizan las consecuencias penales que puede implicar la investidura de Puigdemont y tratan de que éste quede relegado a un cargo simbólico. Sin embargo, el entorno del ex presidente advirtió de que «investidura sólo hay una, y presidencia sólo hay una y será la del presidente Puigdemont», según dijo hace unos días el portavoz adjunto de JxCat, Eduard Pujol. Precisamente, Pujol se perfila como su sucesor.

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