A PREGUNTA DE VOX

Moncloa dice al Congreso que no piensa estudiar las emisiones contaminantes del Falcon de Sánchez

Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el Falcon.

El Ejecutivo de PSOE-Podemos no piensa encargar ningún estudio sobre las emisiones contaminantes del Falcon y el Super Puma, el avión y el helicóptero del Ejército del Aire de los que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viene haciendo un uso abusivo desde que llegó al poder a mediados de 2018.

Así lo ha hecho saber Moncloa al Congreso de los Diputados a través de una respuesta del Gobierno a una pregunta parlamentaria escrita en este sentido formulada por Vox en la Cámara Baja: «¿Tiene previsto el Gobierno realizar un estudio oficial de la carga contaminante que emite el Falcon 900B y el helicóptero Super Puma?», planteó la formación de Santiago Abascal.

Y la escueta respuesta de Moncloa, consultada por OKDIARIO, ha sido: «Entre las misiones de las aeronaves objeto de la pregunta de referencia se encuentra el transporte de autoridades, como parte de la acción del Estado. No está previsto realizar un estudio oficial sobre sus emisiones», sentencia el Gobierno socialcomunista en apenas tres líneas.

Vox registró esta iniciativa en relación con el viaje de ida y vuelta a bordo del Falcon que Pedro Sánchez realizó Asturias el pasado 13 de julio para presentar un plan de descarbornización de la industria y «exigir el cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad medioambiental» como parte de su estrategia ‘España 2050’. Es decir, ecologismo de salón.

En la exposición de motivos de dicha iniciativa, la tercera fuerza del país se hace eco de una información publicada por OKDIARIO en abril de 2019 sobre las conclusiones de un estudio realizado por el experto Juan Ramón Muñoz Rico, profesor de ingeniería industrial de la Universidad de Salamanca, sobre el viaje de ida y vuelta en Falcon que Sánchez realizó en julio de 2018 a un concierto de The Killers en el Festival Internacional de Benicàssim.

Muñoz Rico calculó mediante diversas ecuaciones que ese viaje de ida y vuelta generó 57.815 kilogramos de CO2. Si bien la emisión total fue el doble, 115.630 kilos, teniendo en cuenta que el Falcon dejó a Pedro Sánchez en Castellón, volvió a Madrid de noche y retornó a la Comunidad Valenciana al día siguiente para recogerle y devolverle a Madrid, por lo que en realidad hizo cuatro trayectos de unos 400 kilómetros cada uno. Tres horas de vuelo aproximadamente.

Catorce veces superior

La huella ecológica del viaje de Sánchez para ver a The Killers fue catorce veces superior al desplazamiento realizado por otra persona tomando un vuelo comercial de ida y vuelta entre Madrid y Castellón.

Estos datos también son extrapolables al consumo de un coche diésel. Un motor diésel de gama media produce 2,6 kilogramos de CO2 por cada litro de combustible que quema. Tomando como referencia los 400 kilómetros de distancia, un trayecto entre Madrid y Castellón, un coche diésel genera aproximadamente 208 kilogramos de CO2 en esa ruta de ida, esto es, 416 sumando la vuelta. Por tanto, un Falcon de ida y vuelta entre la capital y la ciudad levantina contamina como casi 139 coches (casi 556 contando los cuatro trayectos).

Además, Vox señala que «el coste aproximado de una hora de vuelo del Falcon 900B es de 5.600 euros, lo que incluye el salario del personal, combustible y mantenimiento». «Todo ello se abona con cargo a las partidas presupuestarias del Ministerio de Defensa», añade.

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