Tribunales

A juicio por falso testimonio la mujer que acusó a un ex diputado de Vox de abuso sexual

El juicio se ha señalado para el próximo 7 de octubre

Ver vídeo
Rosalina Moreno

La mujer que acusó de abuso sexual al ex diputado de Vox Carlos Hugo Fernández-Roca Suárez, delito del que fue absuelto, será juzgada el próximo mes de octubre por falso testimonio. El juicio se celebrará el 7 de octubre, a las 12:30, en el Juzgado de lo Penal número 8 de Madrid, según ha podido saber OKDIARIO en exclusiva.

Este ex diputado de Vox se querelló en marzo de 2023 contra esta profesora de música veinteañera que lo acusó de abuso sexual, María del Valle Robles de Moya. Un delito por el que la Fiscalía pedía cinco años de cárcel para él y del que finalmente fue absuelto.

Sin embargo, «el daño ya estaba hecho», como declara a OKDIARIO el afectado, que dejó su escaño a raíz de la denuncia y sufrió «un calvario judicial de más de dos años hasta lograr Justicia tras una denuncia falsa» que «destrozó» su vida y la de su familia. Un calvario «que sufren muchos hombres en España por denuncias falsas» y por el que compadece al cantante Julio Iglesias, según declara a este diario.

Tres años de cárcel y casi 350.000 €

Ahora, él pide que Robles de Moya sea condenada a tres años de prisión, que lo indemnice con 337.000 euros y se le imponga también una multa de 4.380. La acusación la ejercita directamente él, que es abogado de profesión, además de militar, junto al letrado José María Fernández-Roca. 

El querellante confía en que «vuelva a hacerse Justicia ante las evidentes y sólidas pruebas».

Carlos Hugo Fernández-Roca era diputado de Vox por Almería, portavoz de la formación en la Comisión de Seguridad Nacional y adjunto en la de Exteriores y también en la de la Unión Europea. A raíz de la denuncia abandonó su escaño, en noviembre de 2020, perdiendo así la condición de aforado para ser juzgado en el Tribunal Supremo. Un paso que dio para defenderse, «como cualquier ciudadano, en los juzgados ordinarios, para no tener un trato de favor».

Carlos Hugo Fernández-Roca, en el juicio.

La denunciante aseguraba que el que fuera diputado de Vox abusó de ella sexualmente el 7 de noviembre de 2020 tras consumir bebidas alcohólicas,  pese a sus reiteradas negativas. Y pedía que fuera condenado a ocho años de cárcel e inhabilitación, y que la indemnizara con la cantidad que decidiera el tribunal. Presentó la denuncia acompañada por un policía nacional.

El caso fue juzgado en la Audiencia Provincial de Madrid, que dictó la absolución del ex diputado en mayo de 2022. Sentencia que fue declarada firme por el Tribunal Superior de Madrid en febrero de 2023 y de la que la Fiscalía había pedido también la confirmación.

La Audiencia dictaminó que no existía base probatoria «firme y suficiente» para condenar al ex diputado en cuanto a la existencia de consentimiento o no por parte de la profesora.

Los hechos probados

Según los hechos probados, ambos se conocieron el 4 de octubre de 2020 a través de unos amigos comunes y quedaron posteriormente varios días, estando en los inicios de una posible relación sentimental.

Sobre las 21:00 del 7 de noviembre de 2020, Fernández Roca se reunió con la profesora, que previamente lo había llamado por teléfono por encontrarse cerca del domicilio de éste, para ir a un bar a tomar algo. Ambos acordaron cenar en el domicilio del ex diputado de Vox, y después cenar se sentaron en el sofá, donde se besaron, yendo a la cama y mantuvieron relaciones sexuales.

En el juicio, el denunciado declaró que esta joven profesora lo denunció buscando «rédito profesional» para entrar en política, y defendió que la relación sexual fue consentida y que se interrumpió cuando ella le dijo que era su «día fértil».

Falso testimonio en el juicio

Carlos Hugo Fernández-Roca imputa a María del Valle Robles de Moya un delito de falso testimonio cometido en el juicio. Delito del artículo 458.2 del Código Penal, según el cual «si el falso testimonio se diera en contra del reo en causa criminal por delito, las penas serán de prisión de uno a tres años y multa de seis a doce meses·».

María del Valle Robles entrando en el piso de Carlos Hugo Ferández-Roca.

En la querella pidió como medida cautelar que se le impusiera una fianza de 75.000 euros, así como el embargo de bienes para asegurar el pago de las condenas monetarias que puedan declararse procedentes. El juzgado de instrucción acordó el embargo de 70.000 euros.

«María del Valle Robles de Moya declaró en el juicio faltando a la verdad en extremos esenciales y que pueden ser corroborados con pruebas objetivas como los vídeos aportados a la causa y visionados en el juicio, señala a OKDIARIO el querellante.

Indica que «advertida de su obligación de decir verdad, realizó afirmaciones que se han contrastado con pruebas objetivas y que pueden ser constatadas como falsas». Algo que, a su juicio, la denunciante habría hecho para «mantener o acreditar su versión de que se hallaba privada de voluntad, o en estado semiinconsciente, debido al alcohol ingerido». «Circunstancia que, según su versión, fue aprovechada por mí para cometer el delito que me imputaba», destaca indignado el perjudicado. 

Según explica en la querella, ella manifestó, tanto en instrucción como en el juicio, que «entró en el portal de su casa agarrada a él, debido al alto grado de embriaguez en que se encontraba».

El querellante destaca que en el juicio se visionaron los vídeos de las cámaras de videovigilancia de su vivienda y que en las mismas «no se observó que fuese agarrada, sino que caminaba normal y libremente».

La querellada accediendo al piso del ex diputado de Vox.

Además, señala que pese a ser advertida por la Fiscalía de la presunta comisión de un delito de falso testimonio en el caso de faltar a la verdad en este extremo, mantuvo la falsedad.

Además, Carlos Hugo Fernández-Roca afirma que tampoco se advierte en dichas pruebas que «fuera muy borracha» y que no pudiera sostenerse en pie por sí misma, «según mantuvo falazmente en el juicio».

Así las cosas, sostiene que la querellada falta a la verdad «de manera maliciosa» para «crear una verdad distinta a la real, consistente en hacer creer al tribunal que se encontraba borracha y semiinsconsciente, pero que la propia sentencia rechazó».

«Faltó así a la verdad en un procedimiento en el que el testimonio de la denunciante es fundamental prueba de cargo suficiente para enervar la presunción de inocencia y si no hubiese tenido los vídeos y unos whatsapp, en los que ella hablaba en tono desenfadado conmigo, el resultado, desgraciamente, podría haber sido diferente, con mi condena», declara.

«Por suerte, todo este sufrimiento ha quedado en una etapa pasada. El daño es irreparable, pero una condena para esta persona haría más Justicia», concluye el querellante.

Lo último en España

Últimas noticias