Elecciones Andalucía 2018

Juanma Moreno, el político rockero que mide el liderazgo del ‘nuevo PP’

Moreno
Juanma Moreno, candidato del PP a la Junta de Andalucía.

El candidato del PP a las elecciones andaluzas ha prometido crear 600.000 puestos de trabajo en cuatro años.

Nieto de jornaleros emigrados y vocalista de rock, es un corredor de fondo en política, en la que se inició con 19 años.

Juanma Moreno (Barcelona, 1970), candidato del PP a la Junta de Andalucía, enfrenta unas elecciones decisivas por varios motivos, pero sobre todo por uno: porque será la primera reválida para el nuevo PP de Pablo Casado y un termómetro  de cara al intenso año electoral de 2019.

Corredor de fondo en esto de la política, Moreno conoce bien sus sinsabores. ‘Heredero’ de Javier Arenas, en 2015 no pudo revalidar la histórica -y amarga- victoria de su antecesor cuatro años antes, un triunfo que sigue siendo un hito para el PP.

Moreno se dejó 17 escaños -logró 33 frente a los 47 de Susana Díaz- aunque, un año y pico después, se tomó la revancha: en las generales del 26-J, su partido fue el más votado en la comunidad, una condición con la que asentó su liderazgo y se ganó la oportunidad de sus muchos críticos.

El candidato de los ‘populares’ a la Junta tiene dos pasiones. O quizás, una votación -la política- y una devoción, el rock. Un cocktail que, combinado, define su carácter incombustible, de ‘carretera y manta’, de cercanía con el votante.

Portavoz estudiantil

Descubrió la política siendo estudiante de Magisterio, cuando se inició en el activismo como portavoz de la Asociación Popular de Estudiantes. Un triunfo épico en el entorno universitario, que dominaba la hegemonía de la izquierda.  Con 19 años, se afilió al PP. El partido pronto se fijó en él y  lo impulsó como presidente de Nuevas Generaciones de Málaga.

Sería el comienzo de una carrera meteórica. Con 25 años, y de la mano de Celia Villalobos, fue elegido concejal de Juventud y Deporte del Ayuntamiento de Málaga. Dos años después, entró en el Parlamento autonómico, donde, además de diputado, ejerció de portavoz de Juventud del grupo ‘popular’. De ahí dio su salto a la política nacional, como presidente de Nuevas Generaciones, responsable de Política Autonómica y Local -al lado de Javier Arenas- y diputado nacional durante cuatro legislaturas. Entre 2011 y 2014 ocupó la secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, un cargo desde el que impulsó, entre otros, el plan para la infancia y la adolescencia, la estrategia para la erradicación de la violencia de género o la ley de derechos de las personas con discapacidad.

En 2014, fue elegido presidente del PP de Andalucía y candidato a la Junta y en 2017 se convirtió en el primer presidente de los ‘populares’ andaluces directamente elegido por la militancia, en un sistema de doble vuelta.

Nieto de jornaleros

Casado y padre de tres hijos, Moreno es titulado en protocolo y organización de eventos, además de especialista en liderazgo de gestión pública y alta dirección, un ámbito en el que ha obtenido distintos reconocimientos.

Siempre se ha mostrado orgulloso de sus orígenes humildes: nieto de jornaleros andaluces emigrados a Cataluña, su padre era delineante de Seat y su madre, empleada en unos grandes almacenes. Pero, aunque nació en Barcelona, se siente andaluz por los cuatro costados: apenas tenía tres meses cuando sus padres regresaron a Andalucía y se instalaron en Málaga. Él vive ahora en Sevilla.

Siendo universitario, Moreno trabajó en una pizzería y como comercial para sacarse unos duros. Además, sacaba tiempo de libros y apuntes para ensayar con dos grupos de rock, ‘Lapsus psíquicos’ y ‘Falsas realidades’, donde era vocalista. De aquellos tiempos quedan los recuerdos de los largos viajes en furgoneta para pegar carteles y hacer campaña estudiantil. Todo un máster acelerado de política.

"Una ola de cambio" 

Porque Moreno es un candidato de calle, o de pueblo, o de gente, al fin y al cabo. Lo demostró ya en las elecciones de 2016, cuando recorrió Andalucía de punta a cabo para escuchar a sus vecinos. Ahora repetirá experiencia: Génova ha diseñado una campaña de estilo americano y bautizada como ‘Knock on the door’, o lo que es lo mismo, "de puerta a puerta", con la que quieren destacar la cercanía del partido y de su candidato. Una caravana en la que se implicará especialmente el nuevo presidente, Pablo Casado, que estará en Andalucía once de los quince días de campaña y protagonizará más de 45 actos. Pese a que Moreno es, o fue, un hombre de Santamaría, Casado no quiso azuzar las crisis, y le revalidó como candidato.

En su "contrato" con los andaluces aparecen propuestas ambiciosas, como el compromiso de crear 600.000 puestos de trabajo en cuatro años o una profunda revisión de impuestos, con la bonificación "del 99 del Impuesto de Sucesiones", bajada del IRPF y del impuesto de transmisiones y bonificación al máximo posible para el impuesto de Actos Jurídicos Documentados.

Moreno ha priorizado además las medidas para autónomos -ampliando la ‘cuota cero’ a la Seguridad Social- la inversión en infraestructuras (como al Autovía del Olivar, prometida desde 1996 por el PSOE) y una apuesta por el turismo de calidad, la transformación digital o la "dignificación" de los servicios públicos. Moreno propone además eliminar la lista de espera en la Ley de Dependencia, educación gratuita de cero a tres años o construir un mínimo de 20.000 viviendas de protección oficial. "Hay una ola de cambio que nadie podrá parar", arengó en una de sus últimas intervenciones.

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