Bruselas exige a España que suba IVA y ecotasas antes de enviar ni un euro de la ayuda de 72.700 millones

Pedro Sánchez en Bruselas. @Getty
Pedro Sánchez en Bruselas. @Getty

Duras condiciones y subidas de impuestos. Eso es lo que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias saben que significa la percepción del rescate europeo que han solicitado a la UE en el tiempo récord de seis meses de Gobierno. Y eso será sólo el anticipo: porque Bruselas quiere saber que habrá dinero en la caja como para pagar las contribuciones a Europa año a año y como para que España no se quede sin recursos propios tras recibir el rescate.

Después vendrán más recortes para cuadrar las cifras. Recortes sociales. Pero, por ahora, el texto firmado por España con Bruselas ya recoge la mención expresa del documento de recomendaciones enviado a España por la Comisión Europea el 26 de febrero. Y allí figura la petición de subida del IVA y de los impuestos medioambientales.

“La segunda parte se centra en el MFP para el periodo 2021-2027. El planteamiento se basa en la propuesta de febrero, que se ha adaptado para responder a la crisis de la Covid-19 y en vista de las medidas adoptadas en el marco de ‘Next Generation EU’”. Ese redactado aparece expresamente en el documento firmado por España.

Ese documento, por lo tanto, contiene las bases para recibir el dinero del rescate. Porque, como aclara igualmente el documento en otro punto, «la crisis de la Covid-19 plantea un desafío de proporciones históricas para Europa. La UE y sus Estados miembros han tenido que adoptar medidas de emergencia para proteger la salud de los ciudadanos y evitar el colapso de la economía. […] Esto requiere un esfuerzo sin precedentes y un planteamiento innovador que impulsen la convergencia, la resiliencia y la transformación en la Unión Europea. A petición de los jefes de Estado o de Gobierno, la Comisión presentó a finales de mayo un paquete de medidas de gran alcance que aunaba el futuro marco financiero plurianual (MFP) y medidas específicas de recuperación en el marco de «Next Generation EU». Traducido: que las recomendaciones trasladadas en febrero se unifican con el sistema de ayudas reguladas en el «Next Generation EU», donde figura el rescate a España.

Las recomendaciones trasladadas en febrero se unifican con el sistema de ayudas reguladas en el ‘Next Generation EU’ donde figura el rescate a España

Las peticiones planteadas en febrero y retomadas ahora como marco para conceder el rescate de los 72.700 millones en ayudas directas y créditos por otros 67.300 millones, incluyen las siguientes anotaciones: «España tiene una recaudación relativamente baja en concepto de IVA, a pesar de que la brecha de cumplimiento de las obligaciones de pago es muy pequeña y de que el tipo impositivo general del IVA es cercano a la media de la UE”.

La petición de subida del IVA, de hecho, afecta a los productos de consumo más básico: “Esto se debe al uso generalizado de los tipos reducidos y superreducidos, lo que se traduce en una gran brecha en los tipos del IVA. […] Si bien los tipos reducidos existentes en España tienen un efecto medio ligeramente progresivo, debido en su casi totalidad a los tipos más bajos aplicados a los productos alimenticios, los tipos más bajos sobre muchos artículos tienen en realidad un efecto regresivo. Este es el caso, por ejemplo, del tipo reducido aplicable a los restaurantes y hoteles”.

Impuestos medioambientales

Las recomendaciones de Bruselas también afectan a “los impuestos medioambientales”, que según la Comisión Europea, «aún se encuentran por debajo de la media de la UE, a pesar de los aumentos de los últimos años”. “En particular, los impuestos sobre la energía (incluidos los impuestos sobre los combustibles destinados al transporte) han generado escasos ingresos […]. Por ejemplo, los impuestos especiales sobre el gasóleo y la gasolina son relativamente bajos en España”.

Pedro Sánchez sabe que existen estas condiciones para acceder al fondo europeo de, teóricamente, 72.700 millones de euros en ayudas directas destinadas a España. Y es que habrá unos controles de las reformas económicas españolas, que serán revisadas con lupa. Unos exámenes que correrán a cargo de la Comisión Europea y que tendrán respuesta internacional por parte del resto de estados miembros.

Lo contrario a lo aplaudido por el Gobierno

Lo cierto es que, ni la cifra de dinero anunciada a bombo y platillo y autoaplaudida por el Gobierno es definitiva, ni la alardeada incondicionalidad aparece por ningún lado. Todo lo contrario: el texto del documento firmado por Pedro Sánchez recoge claramente los exámenes de Bruselas para poder acceder al dinero por parte del Gobierno socialcomunista. Y allí se analizará el cumplimiento de las peticiones realizadas a España en febrero.

El texto del acuerdo detalla el denominado ‘Mecanismo de Recuperación y Resiliencia’. Allí se recogen las cifras de las ayudas a todos los estados miembros. Y se señala con claridad que «el 70% de las subvenciones concedidas por el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia se comprometerá en 2021 y 2022. El 30% restante se comprometerá enteramente a finales
 de 2023». Es decir, que el 30% está más en el aire que en la tierra.

Además, «por regla general, el volumen máximo de los préstamos para cada estado miembro no superará el 6,8 % de su RNB» (Renta Nacional Bruta). Y «la clave de reparto de los compromisos en el marco del ‘Mecanismo de Recuperación y Resiliencia’ para los años 2021-2022 se establecerá con arreglo a la propuesta de la Comisión. Con respecto a la clave de reparto para el año 2023, el criterio de desempleo durante el periodo 2015-2019 se sustituye, en igual proporción, por la pérdida del PIB real registrada durante 2020 y por la pérdida acumulada del PIB real registrada durante el periodo 2020-2021 y esta se calculará a más tardar el 30 de junio de 2022».

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