Banca

El sector rebelde de Unicaja Banco plantea un nuevo ERE de 500 empleados y el cierre de 200 oficinas

El fondo Oceanwood anunció ayer por la tarde su salida del consejo ante el hartazgo con Azuaga.
Eduardo Segovia
  • Eduardo Segovia
  • Corresponsal de banca y empresas. Doctor y Master en Información Económica. Pasó por El Confidencial y dirigió Bolsamanía. Autor de ‘De los Borbones a los Botines’.

Varios accionistas financieros de Unicaja Banco plantearon la puesta en marcha de un nuevo ERE (Expediente de Regulación de Empleo) en el consejo del lunes dentro de sus demandas a la Fundación Unicaja -el mayoritario con el 30%- para aceptar a Isidro Rubiales como nuevo consejero delegado.

Esta medida, si finalmente se adopta, afectaría a entre 500 y 600 trabajadores y supondría el cierre de unas 200 oficinas, según fuentes conocedoras de la situación. Con ella, Unicaja pretende mejorar su rentabilidad de cara a la posible venta de la entidad que adelantó este martes en exclusiva OKDIARIO.

Estas reducciones de plantilla son habituales en empresas o entidades financieras que preparan una operación corporativa para «ponerse guapas» de cara a una posible boda. Y en caso de que finalmente no se produzca la venta, supondría una mejora de rentabilidad que se traduciría, en teoría, en una subida del precio de la acción en Bolsa.

En otros casos, en cambio, el vendedor espera que sea el comprador el que asuma el desgaste de negociar con los sindicatos y el coste social que suponen los despidos, algo especialmente relevante en los territorios de origen de las antiguas cajas de ahorros.

Varios accionistas privados de Unicaja (los «rebeldes» tras la toma de control del banco por la Fundación en marzo) exigieron el lunes al presidente, Manuel Azuaga, una serie de medidas para mejorar su rentabilidad, como también informó este medio. El ERE, que ya se había planteado en el consejo hace meses, se sumaría a ellas. Por otro lado, un miembro de este bando, el fondo Oceanwood, vendió casi toda su participación el martes (más del 7%), al no darse por satisfecho con estas medidas tras el nombramiento de Rubiales.

Dichas exigencias, a las que se comprometió Azuaga, incluyen una elevación del pay-out (parte del beneficio que se destina a pagar dividendos) del 40% actual hasta el 60%; una recompra de acciones por valor de 100 millones de euros, en línea con la tendencia generalizada en el sector; y una reducción de las provisiones después de dotarlas en exceso en los últimos trimestres para reducir artificialmente el beneficio.

El nuevo ERE llegaría cuando aún no ha concluido el pactado en la fusión con Liberbank. Hasta la fecha, este expediente se ha saldado con la salida del 91,5% de los 1.500 empleados previstos, según el informe de gestión del primer semestre. El cierre de oficinas, en cambio, ha superado las expectativas: se han cerrado 443 sucursales frente a las 400 anunciadas. De esta forma, la entidad se ha quedado con 958 oficinas y 7.692 trabajadores. El ERE tenía de plazo hasta diciembre de 2024, pero, habida cuenta de que ya está prácticamente cerrado, el consejo se plantea un nuevo proceso de reducción de plantilla.

Los principales accionistas de Unicaja Banco, tras la salida de Oceanwood, son la Fundación (30,24%), los dueños de la marca de ropa infantil Mayoral (8,54%), Tomás Olivo (6,74%), la Fundación Cajastur (6,56%) Ernesto Tinajero (3%) y Norges Bank, que ha elevado su participación hasta el 7% tras comprar un 2% a Oceanwood. El fondo Wellington se ha hecho con el 1,5%.

Interesados en su compra

Tal como adelantó este medio, Santander, BBVA Sabadell están analizando la posible compra de Unicaja Banco. Esta eventual operación corporativa sería la primera en la banca española tras la propia fusión de Unicaja y Liberbank en 2021, y llegaría tras la guerra de poder interna que ha sufrido y que ha dejado muy tocada a la entidad malagueña, tanto en sus cuentas como en su cotización bursátil.

Fuentes conocedoras de la operación aseguran que las tres entidades están estudiando internamente la viabilidad y las cifras de la operación, pero ya se habrían producido los primeros contactos con la cúpula de Unicaja, puesto que la intención de los tres interesados sería que la operación fuera amistosa.

De las tres opciones, la que más gusta al BCE es la del Sabadell, puesto que es el banco más vulnerable a una recesión según los recientes tests de estrés de la banca. BBVA también ha mostrado gran interés, siempre según las fuentes, y Santander, aunque es el menos proclive a priori a una adquisición en España, no está dispuesto a permitir que sus rivales crezcan en su principal mercado.

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