El sector automotriz europeo se desinfla en Bolsa como respuesta a los nuevos aranceles de Trump
Porsche lidera caídas con un 5% y le sigue Stellantis con un 4,5%, mientras que Mercedes-Benz y BMW cotizan un 2,7% a la baja
La respuesta del sector de motor europeo sigue el pesimismo en las Bolsas de Asia Pacífico esta mañana

Desde Alemania hasta Francia, los fabricantes automovilísticos han iniciado la jornada bursátil teñidos de rojo en los parqués europeos. Estas fuertes caídas en las Bolsas llegan horas después de que Trump haya endurecido el castigo al sector de motor europeo con la imposición de un gravamen del 25% tanto a la importación de coches, como a los componentes, en un anuncio el miércoles por la noche.
Esto se aplica a todos los vehículos pasajeros, precisó la Casa Blanca, tanto berlinas, todoterrenos, crossovers, monovolúmenes y furgonetas de carga. «El presidente Trump está tomando medidas para proteger la industria automotriz de Estados Unidos, vital para la seguridad nacional, y que se ha visto sofocada por las importaciones» justificó la Casa Blanca anoche, invocando una ley de seguridad nacional de 1962.
El Viejo Continente, que alberga algunos de los pesos pesados de la industria automotriz, entre ellos, Mercedes-Benz, fue contagiada por el pesimismo en Asia Pacífico. Porsche ha borrado un 5% de su capitalización bursátil, equivalente a 993 millones. Por otro lado, el fabricante francés, Stelantis se ha desplomado un 4,5% mientras que la alemana, Mercedes-Benz, se ha dejado un 2,7% en la apertura de la sesión, BMW un 2,7% en la Bolsa de Fráncfort. Renault, por su parte, se ha resistido algo a las caídas con tan sólo unas pérdidas del 0,51%. Alemania representó un valor de 24.800 millones en importaciones al cierre de 2024, según la Administración de Comercio Internacional del Departamento de Comercio de EEUU.
En el parqué de Tokio, Mazda lidero las caídas con un traspiés de 6% y Subaru, un 5%, Mitsubishi se dejó 3,2% y Toyota un 2%. El sector automotriz de Japón contó por el 40% de las importaciones a Estados Unidos al cierre del año pasado. En paralelo, China, la economía que lidera en el sector del coche eléctrico con marcas como BYD y Chery no se ha visto tan perjudicada por la aplicación de nuevos aranceles, dado que ya sufre una barrera del 100% a sus exportaciones a EEUU, impuestos por la Administración de Biden.
La italiana de lujo, Ferrari, ha resistido de momento las caídas, y se ha mantenido en verde. La firma italiana anunció este jueves que aumentará los precios de sus vehículos en un 10% en Estados Unidos como respuesta al gravamen del 25% a exportaciones. La firma automovilística señaló que los aranceles pondrían presión a sus márgenes.
Jean-Louis Delhay, CIO de Crédit Mutuel Asset Management, explica que el sector de lujo se ve más protegido de la volatilidad geopolítica. «Ferrari informa de una cartera de pedidos llena hasta 2026, y una fuerte demanda de su ‘supercoche’. El entorno es más duro para otros fabricantes de automóviles como Stellantis, que se enfrenta a la competencia de China y al riesgo de mayores aranceles de importación».
Los analistas son cada vez más optimistas frente la escalada de esta guerra comercial. Raphael Olszyna-Marzys, economista internacional en J. Safra Sarasin Sustainable AM, ha proclamado que «se avecina una guerra comercial global» este jueves. «Para la Administración Trump, los aranceles no son solo una herramienta de política comercial, sino también un medio de recaudar ingresos para compensar los recortes fiscales internos» ha considerado el estratega.