'Encuesta Mundial de la Empresa Familiar 2018' elaborada por PwC

La ‘receta’ de la empresa familiar para mantener el tipo: invertir en innovación y digitalización

retos empresa familiar
Los retos de la empresa familiar: la innovación, la digitalización y la competencia internacional (Foto: iStock)

La estrategia para sobrevivir en el tejido empresarial pasa por la adaptación al medio. Los negocios familiares en España no son una excepción y, durante los próximos dos años, tendrán que hacer frente a tres grandes retos: la necesidad de innovar, la digitalización y competir a nivel internacional, según la Encuesta Mundial de la Empresa Familiar 2018, elaborada por PwC a partir de entrevistas con 2.953 compañías familiares de todo el planeta -58 españolas-.

Las empresas familiares españolas, motor de la economía de nuestro país, comienzan ser conscientes del impacto de la tecnología y están dando pasos para abrazar la digitalización. Por ello, seis de cada diez empresarios familiares españoles tienen como objetivo alcanzar la ‘madurez digital’ e incorporar mejoras significativas en sus áreas digitales durante los próximos 24 meses. Esto, viene de la mano de un refuerzo de su plantilla con la contratación de nuevos empleados profesionales en el sector.

La ‘receta’ de la empresa familiar para mantener el tipo: invertir en innovación y digitalización
‘Encuesta Mundial de la Empresa Familiar 2018’ elaborada por PwC

Según los datos que se desprenden del informe, la tecnología también puede ser un enemigo para los empresarios. En concreto, los encuestados mantienen que la Inteligencia Artificial, por excelencia, puede poner sus negocios en peligro. El blockchain, el Big Data, el machine learning, la impresión en 3D y la conducción autónoma tampoco se quedan atrás y son vistas por los negocios españoles como amenazas. 

Innovar e incorporar la tecnología a sus departamentos no es el único desafío de los empresarios familiares de España: pisar los talones a sus homólogos internacionales sigue siendo una asignatura pendiente, al menos, para -casi- el 60% de ellos. Las grandes multinacionales como Amazon, Google o las compañías emergentes capaces de transformar los mercados como Uber o Airbnb son los espejos donde se miran los negocios de nuestro país.

Valores vs. evolución

Pese a los cambios, los valores y propósitos familiares siguen siendo el manual para la compañía. Además, incorporarlos a sus planes de negocio es la fórmula para mantener el ‘buen tipo’: aquellas que se guían por los mismos, experimentan un mayor crecimiento de los ingresos y tienen una vida más larga que las que no lo hacen. Ocho de cada diez cuenta con unos valores explícitos y su facturación supera el 10%. 

Más allá de las cuentas, mantener los valores también se traduce en una ventaja competitiva y en una mejora de la reputación. Por ello, son optimistas sobre la evolución de sus negocios, aunque algo menos que las empresas a nivel mundial: el 76% prevé un crecimiento de los ingresos de sus compañías en los próximos dos años frente al 84% de los empresarios familiares de todo el mundo-.

Para impulsar su crecimiento, seis de cada diez empresarios familiares cuentan con planes estratégicos a medio plazo -de tres a cinco años- frente al 49% de las compañías mundiales.

Eso sí: la financiación vendrá de la mano de préstamos bancarios y recursos internos en la mayoría de los casos. "Todavía, los empresarios familiares españoles son poco amigos de acudir a los mercados de capitales, aunque si se están empezando a plantear el capital riesgo como una forma alternativa y complementarias de financiación".

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