Combustibles

Que no te la cuelen: estos son los impuestos que pagas en la gasolinera cada vez que llenas el depósito de tu coche

Impuestos en la gasolina
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó este fin de semana el real decreto-ley con la reducción del IVA de los carburantes del 21% al 10%, además de otras medidas fiscales, y los primeros datos del Geoportal del Ministerio de Transición Ecológica: en promedio, el precio de los combustibles se desplomó hasta un 11% el domingo en las más de 12.000 gasolineras españolas. De esta forma, el precio de la gasolina 95 en la Península y Baleares se situaba en 1,619 €/l el domingo, un 10,9 % menos que el sábado, lo que supone 0,20 € menos. Llenar un depósito de 55 litros pasa de costar 99,9 € a 89 €, una rebaja de 10,9 €. En cuanto al diésel, el litro baja a 1,804 € en la gasolinera, un 8,3 % menos (0,16 €), y llenar un depósito promedio cuesta 99,2 €, 9 € menos que antes, teniendo en cuenta que buena parte del precio son impuestos.

Sin embargo, el precio no depende únicamente del contexto geopolítico, aunque eventos como la guerra en Irán influyen considerablemente. Según la Asociación de la Industria del Combustible en España, los impuestos representan el mayor porcentaje del precio de la gasolina y el diésel, con una media del 44%. A esta cifra se suman los costes de la materia prima (38%), los gastos de logística (15%) y los márgenes de los mayoristas (1%).

Los impuestos que pagas en la gasolinera

«El principal factor que afecta al litro de gasolina o diésel es la cotización del petróleo en los mercados internacionales. El precio de referencia en Europa es el barril de Brent, que se expresa en dólares. Su precio no solo depende de la extracción, sino también de la oferta y la demanda de la materia prima. A este también le afectan las reservas e incluso la política, como el peligro que puedan sufrir productoras o los conflictos internacionales. Del refinamiento del crudo en España se encarga la Compañía Logística de Hidrocarburos. A esta, los mayoristas le compran la gasolina y el diésel para después distribuirla entre sus estaciones de servicio. De aquí sale el concepto, el de costes de distribución, comercialización y márgenes», explica Repsol.

En España, los combustibles derivados del petróleo, están gravados principalmente por dos impuestos, lo cual debemos considerar a la hora de repostar en la gasolinera: el IVA y el Impuesto Especial de los Hidrocarburos (IEH). Entre ambos, representan aproximadamente el 40 % del precio final..

En cuanto al Impuesto Especial de los Hidrocarburos, conviene saber que se compone de dos tramos: uno estatal y otro que, aunque anteriormente era autonómico, hoy está armonizado. El tramo estatal es de 0,4007 €/l y puede modificarse a través de los Presupuestos Generales del Estado, aunque lleva años sin cambios. Por su parte, el tramo especial estatal (antes conocido como autonómico) está fijado en 72 euros por cada 1.000 litros, es decir, 0,072 €/l, y se aplica de forma uniforme en todas las comunidades autónomas desde 2019. Sumando ambos, el IEH total para la gasolina sin plomo 95 asciende a unos 0,4727 €/l.

Además del IEH, el combustible también está sujeto al Impuesto sobre el Valor Añadido, como ocurre con la mayoría de productos de consumo. Actualmente, el tipo aplicado es del 10 %, y en este caso no se beneficia de tipos reducidos como otros bienes. Sin embargo, algunos profesionales del transporte pueden deducirse este impuesto, total o parcialmente, siempre que cumplan con los requisitos establecidos. Un detalle importante es que el IVA no se calcula solo sobre el precio base del combustible, sino sobre ese precio una vez ya se ha añadido el IEH.

Si se observan los datos de forma resumida, el total del IEH es de aproximadamente 0,473 €/l para la gasolina 95 y de unos 0,379 €/l para el diésel A. A esto se suman otros impuestos, como el IVA del 10 %, que equivale aproximadamente a 0,15 €/l en el caso de la gasolina y a unos 0,135 €/l en el diésel, dependiendo del precio base de la gasolinera.

Por último, están los costes relacionados con la distribución, la comercialización y los márgenes empresariales. Estos gastos, derivados del proceso una vez refinado el petróleo, suelen ser bastante estables e incluso han tendido a reducirse con el tiempo gracias a nuevas estrategias de venta por parte de los mayoristas. Actualmente, representan en torno al 15 % del precio final, lo que equivale aproximadamente a entre 0,10 y 0,15 €/l, siendo así la parte más reducida dentro del coste total del combustible.

Agencia Tributaria

En relación al Impuesto sobre Hidrocarburos, la Agencia Tributaria señala que están sujetos los productos energéticos que se detallan en el artículo 46 de la Ley de Impuestos Especiales. Los productos objeto del impuesto que se enumeran en dicho artículo tienen una composición química muy variada y se presentan tanto en estado líquido como gaseoso.

En general, incluyen aquellos productos (salvo el carbón y otros hidrocarburos sólidos) que se destinan a ser utilizados como combustible, con fines de calefacción, o como carburante, con fines de combustión en cualquier tipo de motor. Los principales productos energéticos gravados por el Impuesto sobre Hidrocarburos son: gasolinas, querosenos, gasóleos, fuelóleos, gases licuados de petróleo (GLP), gas natural, así como biocarburantes y biocombustibles cuando se destinan a su utilización como carburante o combustible.

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