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Stellantis cae un 28% en Bolsa tras reconocer un reajuste de negocio de 22.000 millones

Esta cantidad incluye unos pagos en efectivo de aproximadamente 6.500 millones de euros

Stellantis cierra 2025 como segundo fabricante en Europa con más de 2,4 millones de matriculaciones

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Stellantis.
Benjamín Santamaría
  • Benjamín Santamaría
  • Economista, analista, conferenciante y máster de educación con especialidad en Economía. Redactor de economía y empresas en OKDIARIO y autor de 'La economía a través del tiempo' en el Instituto Juan de Mariana. Miembro de la junta directiva del Centro Diego de Covarrubias.

Stellantis ha caído un 28% en Bolsa este viernes tras reconocer un reajuste de su negocio que ha supuesto 22.200 millones de euros en el segundo semestre del año pasado. Esta cantidad incluye unos pagos en efectivo de aproximadamente 6.500 millones de euros, que se espera que se abonen en los próximos cuatro años. Por ello, la firma prevé una pérdida neta de hasta 21.000 millones en los últimos seis meses, por lo que no abonará dividendo este año.

Todo esto se ha reflejado notablemente en Bolsa. Y es que las acciones de la compañía, que no pagará dividendo anual en 2026, se desplomaban un 28,7% pasadas las 13:30 horas de este viernes, hasta intercambiarse a un precio de 5,82 euros.

La compañía ha adelantado que espera una pérdida neta de entre 19.000 y 21.000 millones de euros en el segundo semestre del año, así como unos ingresos netos de entre 78.000 y 80.000 millones de euros. El resultado operativo ajustado será también negativo, de entre 1.200 y 1.500 millones de euros.

Además, el consejo de administración de Stellantis autorizó la emisión de bonos híbridos perpetuos subordinados no convertibles, hasta un importe máximo de 5.000 millones de euros.

Stellantis cae en Bolsa

El reconocimiento de este ajuste se enmarca en una revisión en profundidad de la estrategia de Stellantis y de los costes asociados necesarios para adaptar a la compañía a las preferencias reales de sus clientes, mientras se prepara para presentar su nuevo plan estratégico el próximo mes de mayo.

Entre otras medidas, Stellantis acordó en 2025 cancelar proyectos que no podrían alcanzar una escala rentable, entre ellos el Ram 1500 eléctrico que estaba previsto, asumiendo tanto la necesidad de ajustar la oferta a la demanda de los consumidores como los cambios en el marco regulatorio de Estados Unidos (EEUU).

Del mismo modo, los cambios organizativos llevados a cabo incluyen la reorganización de los equipos regionales y la puesta en marcha de una cadena de suministro más eficiente y rentable, destinada a respaldar el desarrollo a largo plazo de los programas de vehículos electrificados del grupo.

«El reajuste que anunciamos hoy forma parte del proceso decisivo que iniciamos en 2025 para volver a centrarnos en nuestros clientes y sus preferencias. Los cargos anunciados hoy reflejan en gran medida el coste de sobreestimar el ritmo de la transición energética, lo que nos distanció de las necesidades, los recursos y los deseos reales de muchos compradores de automóviles», ha explicado el consejero delegado de Stellantis, Antonio Filosa.

En concreto, unos 14.700 millones de euros están relacionados con la realineación de los planes de productos con las preferencias de los clientes y las nuevas regulaciones de emisiones en EEUU, lo que refleja en gran medida expectativas significativamente reducidas para los vehículos eléctricos.

Dicha cifra incluye amortizaciones relacionadas con productos cancelados por 2.900 millones de euros y deterioro de plataformas por 6.000 millones de euros, principalmente debido a una reducción significativa de las expectativas de volumen y rentabilidad.

Además, incluye también 5.800 millones de euros en pagos en efectivo proyectados durante los próximos cuatro años, relacionados tanto con productos cancelados como con otros modelos eléctricos en curso cuyos volúmenes ahora se espera que sean considerablemente inferiores a las proyecciones anteriores.

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Fábrica de Stellantis.

Por otro lado, unos 2.100 millones de euros de la cifra total corresponden al redimensionamiento de la cadena de suministro de vehículos eléctricos, incluido un total de aproximadamente 700 millones de euros en pagos en efectivo que se espera realizar en los próximos cuatro años, relacionados con medidas de racionalización de la capacidad de fabricación de baterías.

A su vez, otros 5.400 millones de euros corresponden a otros cambios en las operaciones de la compañía, como son la reestructuración relacionada principalmente con reducciones de personal (por lo que corresponden unos 1.300 millones de euros) y un cambio en la estimación de la provisión de garantía contractual (por los que Stellantis asume 4.100 millones de euros en cargos).

La compañía ha explicado que ya ha tomado «la gran mayoría de las decisiones necesarias para corregir el rumbo», particularmente las relacionadas con alinear sus planes y portafolio de productos con la demanda del mercado.

«Estas acciones contribuirán a preservar un balance sólido y una posición de liquidez sólida, mientras la compañía trabaja para devolver al negocio a una generación de flujo de caja libre industrial positiva», ha señalado Stellantis.

De cara a 2026, la firma estima un aumento porcentual de un dígito medio de los ingresos netos y un incremento bajo, de un sólo dígito, en el margen de beneficio operativo ajustado.

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