Automoción

El Gobierno llega tarde a ayudar al automóvil: la caída de ventas tiene en vilo 300.000 empleos

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Trabajadores de la industria.

A última hora de la legislatura, el Gobierno ha lanzado una hoja de ruta para el sector del automóvil con una inversión de 515 millones para ejecutar de forma inmediata y otros 45 millones para el plan MOVES. Pero esos gestos llegan tarde para un sector que lleva nueve meses reclamando a España seguridad jurídica para contrarrestar los efectos del batacazo de las ventas mundiales de coches.

La OCDE y el BCE han terminado de pulsar el botón de la alarma de la economía de la eurozona esta semana en la que han rebajado en ocho y seis décimas respectivamente sus previsiones de crecimiento para las economías del moneda comunitaria. El agotamiento del comercio mundial ha puesto en la diana a la principal industria exportadora española, la del automóvil, en un momento especialmente delicado para el sector por la caída de sus ventas mundiales y la incertidumbre regulatoria que sufre en el mercado nacional a la espera de quién gane las próximas elecciones generales.

En juego está la estabilidad de 300.000 empleos directos y dos millones de puestos de trabajo si se suman todos los que están ligados al sector, según los datos del Icex (actualizados en 2018). Y es que  el sector de automoción en España representa el 10% del PIB (si se incluye la distribución y sus actividades anexas) y nada menos que el 19% del total de las exportaciones españolas.

Medidas como la ya aprobada en Baleares por el Ejecutivo de Francina Armengol, con un plan para que no puedan circular coches de combustión por las Islas ya en 2035, son la puntilla para un sector que vive su peor momento desde la crisis financiera de 2008 y que afronta unas previsiones muy pesimistas para los próximos meses a nivel global.

España se juega la estabilidad de 300.000 empleos directos en la crisis del automóvil

Las ventas mundiales de vehículos cayeron en 2018 por primera vez en nueve años con una caída de las matriculaciones globales hasta 86 millones de unidades. Una batacazo que afectó a las exportaciones españolas de automóviles, que experimentaron un descenso el pasado año del 1,5%, según los datos del déficit comercial del Ministerio de Industria.

En este contexto, el pasado año fue muy duro para la industria española de coches, que perdió el octavo puesto mundial de fabricante de vehículos superado por Brasil. Pese a todo, España sigue siendo el segundo mayor fabricante de automóviles de Europa y con estos datos como bandera, el sector lleva meses pidiendo entendimiento al Gobierno para apoyar su actividad en un momento crítico como el actual.

El inminente ‘Brexit’, la guerra arancelaria entre China y Estados Unidos amenazando el comercio global y gobiernos, como el de Pedro Sánchez, amenazando el diésel, todo apunta a que la situación se deteriorará aún más este año. Según pronostica Goldman Sachs, las ventas caerán otro 7% en 2019 a nivel global y habrá que esperar a 2020 para una recuperación, con un crecimiento del 3% si se cumplen las expectativas del banco de inversión.

Según estimaciones de Goldman Sachs, las ventas de coches caerán este año otro 7%

En un momento en el que el consumo de las familias todavía tira del PIB español, la batalla contra el Diésel y los vehículos de combustión del Gobierno ha sido la puntilla a esta complicada situación global. De hecho, desde la patronal de los fabricantes Anfac se ha denunciado cómo tanto la situación del mercado, como la de las fábricas en España se ha deteriorado visiblemente en los últimos meses.

Las matriculaciones encadenan medio año de caídas, siendo los particulares los que más coches han dejado de comprar. Y en consonancia con la situación global, las previsiones para el cierre de año no son buenas. Todo lo contrario, las ventas de coches nuevos en España podrían sufrir otro frenazo en 2019 de entre el 2 y 3%, según Anfac. Algo que se compensa con el mayor interés de los particulares por comprar vehículos viejos, de más de 15 años.

En este contexto, las fábricas de vehículos en España han registrado un descenso de la producción del 1,4% en enero, tras acabar 2018 con un 1% menos de coches fabricados, con 2,82 millones de vehículos producidos.

Así, los anuncios de despidos masivos en Europa por parte de marcas como Ford, Volkswagen (todavía no oficiales, pero ya avanzados por la prensa alemana) o los ajustes que han pedido fabricantes como Nissan para su planta en la zona franca de Barcelona son seguidos con preocupación por los sindicatos de las fábricas españolas.

Mala relación con el Gobierno español

El enfriamiento de las relaciones entre el sector y el Gobierno de Pedro Sánchez ha sido explícito en numerosos actos celebrados a lo largo de estos nueve meses de Ejecutivo. Sin embargo, a última hora se ha tratado de limar asperezas con una hoja de ruta para el sector y la aprobación del plan MOVES.

Esta semana la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, presentó el Plan Estratégico de Apoyo Integral al Sector de Automoción, con una inversión de 2.634 millones de euros entre 2019 y 2025, de los que 515 millones se invertirán antes de 2020. Y el viernes, el Consejo de Ministros concretó el reparto por autonomías del MOVES (Programa de Incentivos de Movilidad Eficiente y Sostenible) que estará dotado con 45 millones de euros y que repartirá las mayores dotaciones a Andalucía, Cataluña y la Comunidad de Madrid.

Sin embargo, estos gestos de última hora no acaban de convencer al sector que pese a reconocer que son un punto de partida sigue reclamando una mayor seguridad jurídica con la mirada puesta ya en el Gobierno que salga de las urnas el 28 de abril.

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