El ibex cede un 4% en el mismo periodo

La frágil paz firmada entre los accionistas de Prisa no levanta la compañía: pierde un 13% en un mes

La frágil paz firmada entre los accionistas de Prisa no levanta la compañía: pierde un 13% en un mes
Prisa.

La paz firmada por los accionistas de Prisa para la Junta del 29 de junio no ha servido para dar alas a la compañía de medios, editora entre otros del diario ‘El País’, que en el último mes ha continuado con su desplome en Bolsa. Prisa ha cerrado julio en mínimos históricos, 0,431 euros por acción, con una pérdida del 13,5%. En el mismo periodo el Ibex 35, selectivo español, se ha dejado un 4,8%.

Pese a las presiones del Gobierno de Pedro Sánchez a los accionistas españoles de Prisa, Santander y Telefónica, para que dejaran caer de la presidencia de la compañía a Javier Monzón, nombrado por la entidad que preside Ana Botín, finalmente los accionistas alcanzaron una frágil paz que se tradujo en la abstención en la votación en la Junta sobre la renovación de Monzón del fondo Amber Capital -29,8% del capital-, a cambio de que se dividiera la empresa entre la filial de educación -Santillana-, y la parte de medios de comunicación -‘El País’, Cadena SER y ‘As’, entre otros-.

Esa división de los negocios, que ya está en marcha y fue anunciada por el propio Monzón en la Junta, es una vieja exigencia de Amber Capital, primer accionista, que acumula ingentes cantidades de dinero perdido en esta inversión. Fuentes del sector aseguran que el acuerdo alcanzado para la Junta «no salvará a medio plazo a Monzón del cargo pese a que está sostenido por Botín y por Felipe González».

Pero la paz firmada y los primeros pasos dados para dividir los negocios no ha servido para levantar la compañía. Los inversores siguen sin confiar en Prisa y le han castigado pese a estos movimientos. Este viernes ha cerrado en mínimos históricos, 0,431 euros por acción, por lo que la firma tiene una capitalización bursátil de poco más de 300 millones de euros.

La compañía no ha presentado aún los resultados del segundo trimestre pero hasta marzo sufrió unas pérdidas de 26,1 millones de euros. El ebitda fue de 56 millones, inferior a los 69 millones del primer trimestre de 2019, y los ingresos de 262,5 millones, un 3% menos. De hecho, ha tenido que hacer una reducción de capital de 565 millones de euros para salir de causa de disolución, al tener un patrimonio neto inferior a las dos terceras partes de la cifra del capital social.

Pero lo peor es la deuda del grupo, que atenaza su futuro y sus opciones de presente. A cierre de marzo, Prisa acumula una deuda de 1.067 millones de euros, tres veces más de lo que vale en Bolsa. Además, las opciones de reducir esa deuda con la generación de caja de su negocio no existen puesto que no la genera. La único opción es vender activos, pero tras el doble fiasco de la operación de Media Capital, su división de medios en Portugal, no le quedan más opciones que alguna de las joyas del grupo, como Santillana o la Cadena SER.

Futuro

Salir de este laberinto se antoja difícil. Fuentes del sector aseguran que el plan a medio plazo es dividir el negocio en dos y que haya accionistas que salgan de la división de medios y se queden con la de educación, para venderla en el futuro y recuperar su inversión. Es el caso del fondo Amber Capital o de HSBC, que tiene el 9%.

«Mientras, en la división de medios se quedarían los accionistas españoles que quieran, como Santander y los mexicanos, y quizá se daría entrada a alguno más. El Grupo Henneo -dueño del ‘Herald de Aragón’ y ’20 Minutos’ – es uno de los que podría entrar, de la mano de César Alierta, que es consejero de la compañía», explican estas fuentes.

Amber Capital es el primer accionistas del grupo con el 29,8% del capital. Entró en a firma en 2010 de la mano del propio Alierta, cuando era presidente de Telefónica, y afloró una participación superior al 3% en 2014. Ya forzó la salida de Juan Luis Cebrián de la presidencia de Prisa en 2018 y acumula numerosas pérdidas en esta inversión. HSBC tiene algo más del 9% y es uno de los acreedores de la compañía, como el Santander, que tiene algo más del 4%. Telefónica, que huye de las batallas accionariales y ha trabajado por sellar la paz entre todos, tiene un 9%.

Mientras se produce la división de los negocios el impacto del coronavirus en el grupo, en forma de reducción de ventas y caída de los ingresos por publicidad, podría provocar que la situación empeore aún más y que la firma siga cayendo en Bolsa.

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