‘Annus horribilis’ para la construcción: retrocede bruscamente la licitación y el empleo
El sector de la construcción, el segundo generador de empleo en España, lanzaba recientemente un SOS al Gobierno para solicitar un plan de ayuda que evitara la destrucción de medio millón de empleos. No le faltaba argumentos para pedir auxilio. Los últimos indicadores de la construcción del primer semestre del año confirman que la licitación de obra pública se hundió bruscamente -hasta un 36% entre enero y agosto-, y que el empleo y las expectativas de contratación atraviesan momentos críticos. Y lo peor: puede que las ayudas europeas no sean suficientes y lleguen demasiado tarde.
Fuentes del sector explican a este periódico que es «urgente que el Gobierno actúe, y que lo haga «cuanto antes», puesto que las ayudas de Bruselas tardarán en ponerse en marcha, y los indicadores son preocupantes. Las mismas fuentes reconocen que hay incertidumbre y preocupación sobre la evolución de la pandemia y su impacto en la economía. Ante ese escenario, reclama al Ejecutivo que actúe en el ámbito de la rehabilitación, la regeneración urbana o el acceso a la vivienda.
Hasta el momento, variables como el Indicador del Clima de la Construcción (ICC) confirman el durísimo impacto que el coronavirus ha tenido en el sector de la construcción. El ICC retrocedía hasta los -35,7 puntos en agosto, lo que supone una caída en picado de 17,2 puntos respecto a julio. En términos interanuales, la lectura desvela un desplome de -18,7. El resultado se explica por la fuerte caída de las expectativas de empleo, que perdieron 27,8 puntos respecto al mes anterior, y por la cartera de pedidos, que han empeorado 6,7 puntos. En materia laboral, el paro en el sector de la construcción ha crecido un 2,68%, hasta los 7.983 desempleados, confirmándose como el segundo sector donde más ha crecido el paro en agosto. Además, fue el sector más castigado por el paro en el primer trimestre del año, con un aumento de 2.00o personas, según la EPA.
La licitación pública también arroja números para olvidar. En los siete primeros meses del año se hundió un 36%, hasta los 7.345 millones de euros. Los últimos datos de Seopan, la patronal de las grandes constructoras, confirman que los ayuntamientos alcanzaron los 3.200 millones de euros de actividad licitadora, un 13,3% menos que el mismo periodo del año anterior, seguidos de las comunidades autónomas, que lo rebajaron un 31,4%, hasta los 2.700 millones. El mayor tijeretazo en licitación de obra pública lo ha aplicado el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, que licitó 1.018 millones de euros hasta julio, lo que supone un hundimiento del 70% respecto al mismo periodo del año anterior.
El consumo de cemento también es un buen termómetro para medir el estado de salud del sector de la construcción. En el primer semestre del año acumula una caída del 16,5%, según la patronal Oficemen, que anticipa una caída del negocio de hasta el 20% hasta final de año.
Europa se ralentiza
En Europa, las estadística también confirman los nubarrones a los que se enfrenta el sector. La actividad de la construcción de la zona euro se ralentizó en el mes de julio, según los últimos datos elaborado por Eurostat. Sólo ha crecido un 0,2%, arrastrado principalmente por el mal comportamiento de Francia (5%), España (-1%) y Alemania (-4,3%), según los datos de Eurostat. En comparación el mismo mes de año anterior, el sector ralentizó su mejoría con una caída del 3,8%.
En el conjunto de la Unión Europa, la construcción también camina hacia atrás: la actividad bajó un 0,1%, frente al crecimiento del 3,8% del mes anterior.
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