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Ana Botín renueva su compromiso con Santander ante notario 6 años después del fallecimiento de su padre

La presidenta de la entidad pasó recientemente por la notaría santanderina a la que acudió en su momento con urgencia para firmar como responsable de la entidad el día después del fallecimiento de Emilio Botín.

Ana Botín
Ana Botín, durante los actos de la COP 25 en Madrid

Ana Botín tiene un compromiso de largo plazo con Banco Santander, en cuya presidencia tiene intención de mantenerse mucho tiempo más si los accionistas así lo quieren. Botín ha renovado recientemente dicho compromiso con la entidad, acudiendo a una famosa notaría de la capital de Cantabria para firmar la renovación de los poderes notariales que se le otorgaron el 11 de septiembre de 2014, cuando la presidenta del banco cántabro acudió para firmar como máxima responsable del mismo después de la muerte de su padre, Emilio Botín, anterior presidente.

El fallecimiento del gran presidente de Banco Santander, el directivo que convirtió la entidad en una de las más grandes de Europa tras haberla cogido como banco cuasi regional, y que pasó de no estar apenas en el ‘top ten’ de España a ser el número uno, sobrevino de forma inesperada. Pero la reacción de su hija fue rápida para tratar de evitar un vacío de poder en una entidad cotizada de tanta relevancia. Es por ello que la firma de sus cargos orgánicos en escritura se hizo en Santander al día siguiente de la muerte de Emilio Botín en Madrid a los 79 años.

Ese mismo día 10 de septiembre, en cuya madrugada se había certificado el deceso del presidente del grupo, el consejo de administración de Banco Santander se reunió de urgencia para nombrar a su hija nueva presidenta de la multinacional bancaria, algo que se hizo por unanimidad, según informó la compañía a la CNMV.

El registro mercantil ha publicado recientemente que Ana Botín «continuará ostentando las facultades que le fueron delegadas mediante escritura autorizada el 11.09.2014»

El registro mercantil ha publicado recientemente que «Doña Ana Patricia Botín-Sanz de Sautuola y O’Shea, continuará ostentando las facultades que le fueron delegadas mediante escritura autorizada el 11.09.2014 por el Notario Don Juan de Dios Valenzuela García». Esta firma se produjo justo un día después de que el padre de Botín falleciera en su vivienda de Somosaguas. El mismo día en que la presidenta firmó en la notaría santanderina, su padre fue enterrado en el pabellón familiar en Puente San Miguel (Cantabria), para dos días después, un sábado por la tarde, celebrar un multitudinario funeral en la catedral de Santander al que acudió lo más granado de las finanzas y de la alta sociedad española, con directivos de renombre como José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia o Pablo Isla, presidente de Inditex.

Obligatoria por ley

En realidad, la firma notarial de Botín es obligatoria por ley tras haber cumplido el periodo máximo de seis años para renovar sus poderes que se establece para las sociedades anónimas, pero no hubiera podido producirse de no haber mediado la renovación de su cargo como presidenta del banco, algo que solamente puede hacerse en la junta general de accionistas. En el caso de Botín, fue el pasado 9 de abril, con la pandemia del coronavirus azotando con fuerza a España, cuando salió reelegida de su cargo con el 98,3% de los votos.

Fuentes oficiales del Banco Santander encuadran la renovación de los cargos orgánicos de Ana Botín en la entidad dentro de la estricta normalidad de la institución

Un cargo de presidente como es el de Botín, que ostenta amplios poderes de decisión y firma en nombre de la sociedad, debe ser renovado, pero no existe la misma condición para cargos de menor relevancia como los apoderados, que tan sólo tienen poderes parciales para actuar en representación de las entidades y que por ello no es necesario renovar con periodicidad. Al apoderamiento no se le suele poner un plazo y es indefinido, ya que se necesita que actúen de manera rápida en representación de la sociedad en cuestión.

Según el decano del Colegio Notarial de Cantabria y portavoz del Consejo General del Notariado, José Corral, las sociedades anónimas pueden renovar los cargos orgánicos en escritura de sus gestores en un plazo máximo de seis años, que es muy próximo al tiempo que ha tardado Botín en renovarlos. Para las sociedades anónimas como lo es Banco Santander, los estatutos pueden poner un periodo aproximado para renovar los poderes de un presidente, que puede ser trianual, cuatrianual o de cinco años, pero no superior a los seis.

Desde el banco no se ha aclarado si la renovación de los poderes de Ana Botín es por seis años, el máximo que ordena la ley, aunque todo indica que es así.

Este periódico se ha puesto en contacto con fuentes oficiales de Banco Santander, que no se han pronunciado sobre la firma notarial, simplemente agregando que se trata de un procedimiento que se encuadra dentro de la estricta normalidad de la sociedad.

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