Honda presume de mejoras a pesar del desastre en Aston Martin: «Hay menos vibraciones»
La marca japonesa aseguró que hay mejoras a pesar de los grandes problemas que tiene el AMR26
Newey y Alonso cargaron contra Honda después de los primeros resultados
Un Mundial ‘vibrante’ y en jaque por la guerra en Oriente Medio
Honda despeja balones fuera de las críticas de Fernando Alonso y Adrian Newey. Los resultados de Aston Martin en los segundos libres del Gran Premio de Australia dejaron números muy decepcionantes, rodando pocas vueltas y muy lejos de los mejores tiempos. El hartazgo en la escudería británica es mayúsculo, pero la marca japonesa aseguró que hay un rayo de luz que se empezó a ver este viernes en medio del desastre.
El gran problema que está impidiendo que Alonso pueda aspirar alto se debe no solo a los problemas de stock en las piezas, sino a los fallos que está dando la unidad de potencia: «Nos sirvió para ver los efectos de las medidas que hemos implementado. Con Stroll y Fernando completando 31 vueltas, pudimos obtener los datos necesarios para asegurar que las mejoras que añadimos en Sakura están funcionando en pista», explicó Shintaro Orihara.
El ingeniero jefe en pista lleva tiempo trabajando para solventar el cabreo que hay en Aston Martin. Otro de los problemas que estaban provocando la avería en la unidad de potencia es un exceso de vibración que hace insoportable el manejo del coche a los pilotos. «Ahora hay menos vibraciones en la batería gracias al análisis que hicimos en la sesión». Sin embargo, el AMR26 no es rápido y en Honda no esconden su preocupación: «Identificamos el problema de la potencia con el coche de Alonso y quisimos rectificar, pero no llegamos a tiempo. Eso provocó que no saliese en los primeros libres. Con Stroll encontramos otro problema y decidimos parar para investigar», zanjó Orihara.
Un discurso que llega después de que Newey rajase de Honda al sentirse engañados por la marcha de buenos ingenieros y que la unidad de potencia no llegaría a tiempo para el Mundial. Alonso tampoco quedó satisfecho y el drama que comparten las tres partes hace que el optimismo carezca en el ambiente.