El nuevo fichaje del Madrid rompió el código disciplinario

El día que el Oporto castigó a Militao por pasar una madrugada de fiesta

Eder Militao
Eder-Militao,-durante-el-último-encuentro-del-Oporto-en-el-campeonato-luso-(AFP)

Un nuevo fichaje al que habrá que atar en corto. Eder Militao es el primer refuerzo del Real Madrid de cara a la próxima temporada, después de que el equipo blanco anunciara el acuerdo con el Oporto por el jugador brasileño, un auténtico talento en la posición de central que deja alguna duda por su comportamiento fuera del terreno de juego.

Militao fue castigado el pasado mes de febrero por el Oporto después de romper el código disciplinario del club luso. El central salió para festejar el cumpleaños de su amigo Luizao, con el que comparte equipo –juega como centrocampista en el filial–. El festejo se fue de las manos y acabó a altas horas de la madrugada, tal y como se contó en Portugal, y el Oporto tuvo que tomar medidas con respecto a un jugador muy importante en el esquema de Sergio Conceição.

La fiesta tuvo lugar en una conocida discoteca de la ciudad, un día antes de que el Oporto se midiera al Tondela en duelo correspondiente a la Primeira Liga de Portugal. Pese a que lo tenía prohibido Militao salió de fiesta, rompiendo de esta manera el código disciplinario del club, que de forma inmediata le apartó para disputar el partido.

Con la oficialidad de su llegada al Real Madrid, será el club blanco el que tenga que vigilar de cerca al jugador de 21 años, que coincidirá la próxima campaña con compatriotas como Vinicius o Rodrygo, muy cercanos en edad al jugador criado en el Sao Paulo. En la entidad ya se han tomado medidas preventivas con Vinicius, que posiblemente se repetirán con la llegada de los otros dos jugadores brasileños, a los que les espera un futuro esplendoroso en el trece veces campeón de Europa.

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