China juega en otra liga: su flota captura veinte veces más de lo que pierde la española y marca un desequilibrio histórico

El nuevo informe de la FAO y las líneas del 15º Plan Quinquenal de China (2026-2030) ponen el foco en un cambio de enfoque en el sector pesquero: crecer en calidad más que en volumen, acompañado de una reforma legal que entrará en vigor el 1 de mayo de 2026. Con ella, la flota de China busca proteger mejor sus recursos, impulsar la acuicultura en mar abierto (incluyendo nuevas iniciativas como la cría de salmón) y reforzar, al menos en teoría, los controles de sostenibilidad, aunque su flota de larga distancia sigue manteniendo un alto nivel de actividad.
Según los datos de la FAO correspondientes a 2024, la flota china declaró alrededor de 13 millones de toneladas de capturas anuales. Por otro lado, otros países europeos como Francia, Irlanda y Portugal han registrado ligeros incrementos en sus capturas, destacando especialmente el caso portugués con un crecimiento cercano al 45%. A nivel global también sobresalen potencias como Ecuador, con una fuerte industria de langostino; Tailandia, referente en conservas; y México, con una flota centrada en túnidos y especies pelágicas. La FAO también observa cambios en países como Argentina o Marruecos, aunque estos datos pueden verse condicionados por factores como conflictos pesqueros o el uso de banderas de conveniencia.
Cifras récord de la flota china
«En los próximos cinco años, China experimentará un desarrollo aún más acelerado. El desarrollo es la clave para resolver todos los problemas. Entre 2021 y 2025, durante el XIV Plan Quinquenal, el PIB de China superó sucesivamente los umbrales de 110, 120 y 130 billones de yuanes, y se prevé que alcance los 140 billones este año. Durante más de una década, China ha contribuido con más del 30 % del crecimiento económico mundial anualmente.
En los próximos cinco años, mantendremos nuestro enfoque en la economía real, impulsaremos nuestra fortaleza en manufactura, calidad de productos, industria aeroespacial, transporte y ciberseguridad a un ritmo acelerado, y desarrollaremos un sistema industrial modernizado con la manufactura avanzada como pilar fundamental. Modernizaremos las industrias tradicionales, fomentaremos las industrias emergentes y las del futuro, promoveremos un desarrollo eficiente y de alta calidad en el sector servicios y desarrollaremos un sistema de infraestructura modernizado.
Para 2035, China reducirá las emisiones netas de gases de efecto invernadero de su economía entre un 7 % y un 10 % con respecto a los niveles máximos, y establecerá, en esencia, una sociedad adaptada al cambio climático. Seguiremos impulsando con firmeza el desarrollo verde y bajo en carbono, y aportando un mayor dinamismo a la cooperación en materia de gobernanza climática global», detalla el 15º Plan Quinquenal de China (2026-2030).
Las cifras publicadas por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), correspondientes al ejercicio completo de 2024 y sin incluir la producción de algas, reflejan un escenario global cada vez más polarizado en la pesca de captura.
En el caso de España, se registra un nuevo mínimo histórico, con menos de 761.500 toneladas, de las cuales alrededor de un 40% corresponden a buques de capital gallego. En comparación con hace cuatro décadas, la producción ha disminuido más de un 37%. En contraste, China muestra un crecimiento superior al 300% en el mismo periodo, impulsado especialmente por su flota de larga distancia, lo que refuerza su peso dominante en el sector.
Por su parte, otros países europeos han mostrado evoluciones más positivas. Francia ha incrementado ligeramente sus capturas hasta superar las 429.000 toneladas, Irlanda ha crecido alrededor de un 10% hasta alcanzar las 207.000 toneladas, y Portugal destaca con un aumento del 45,6%, situándose por encima de las 236.000 toneladas. A escala global, también sobresalen economías pesqueras como Ecuador, con 785.000 toneladas y fuerte especialización en langostino vannamei; Tailandia, con 1,54 millones de toneladas y un papel clave en la industria conservera; y México, con 1,9 millones de toneladas centradas en túnidos y pesca pelágica.
Recuperación de la zona del Mediterráneo
La FAO señala que la Zona 37, que incluye el Mediterráneo y el mar Negro, empieza a mostrar señales de recuperación tras años de presión pesquera. Actualmente, alrededor del 35,1 % de las poblaciones se explota de forma sostenible, pero al mismo tiempo la presión pesquera ha disminuido cerca de un 30 % y la biomasa ha crecido un 15 % desde 2013, gracias a una mayor cooperación regional y a medidas adoptadas por distintos países.
Sin embargo, en el Pacífico sudoriental (Zona 87), solo el 46 % de las poblaciones se gestiona de manera sostenible, mientras que en el Atlántico centro-oriental (Zona 34) la cifra asciende ligeramente hasta el 47,4 %, lo que refleja que aún existen importantes retos en la gestión de los recursos marinos.
Por otro lado, entre las principales especies comerciales (como la anchoveta, el colín de Alaska, el listado o el arenque del Atlántico), aproximadamente el 60 % de las poblaciones evaluadas se considera sostenible. Finalmente, prevé que la mayor parte de la producción pesquera y acuícola siga destinándose al consumo humano, manteniéndose en torno al 90 % hacia 2033. En este contexto, el pescado disponible para alimentación aumentaría en unos 21 millones de toneladas (en equivalente de peso vivo), hasta alcanzar aproximadamente 186 millones.