Los biólogos no salen del asombro: descubren en Corea dos serpientes que son únicas en el mundo
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Corea del Sur ha dado uno de los pasos más importantes de la historia en la conservación de su fauna y la biología con el hallazgo de dos serpientes. Tras ocho años de investigación, el Instituto Nacional de Recursos Biológicos (NIBR, por sus siglas en inglés) ha confirmado que las poblaciones de víbora de lengua roja en la isla de Baengnyeong y la isla de Jeju forman linajes propios, hasta ahora desconocidos para la ciencia. Los reptiles fueron bautizados como Baengnyeong viper y Jeju viper, respectivamente, y son los primeros reptiles endémicos reconocidos en Corea del Sur más allá del famoso lagarto de Jangsu, exclusivo del norte del país.
Durante el estudio, que tuvo lugar entre 2018 y 2025, el equipo del NIBR analizó 513 ejemplares de la víbora Gloydius ussuriensis, capturados en distintas zonas del continente y varias islas. Para llevar a cabo la investigación, combinaron datos genéticos con mediciones morfológicas detalladas, lo que permitió demostrar que las poblaciones de Baengnyeong y Jeju han seguido trayectorias evolutivas independientes durante miles de años.
Hallan dos serpientes endémicas y únicas en el mundo
A simple vista, las serpientes parecen idénticas a otras víboras de lengua roja: de pequeño tamaño, con colores marrón y gris y venenosas. Sin embargo, al realizar análisis más exhaustivos, los investigadores observaron diferencias significativas. Una de las más reveladoras fue el número de escamas ventrales, que funcionan como una especie de huella dactilar biológica. En las poblaciones continentales de Gloydius ussuriensis, el promedio ronda las 148 escamas ventrales.
En la Baengnyeong viper, este número asciende a unas 152 escamas y el cuerpo y la cola son un poco más largos. Por su parte, la Jeju viper tiene un promedio de 143 escamas, menos que las de cualquier otra población del continente. Además de estas diferencias externas, las serpientes muestran variaciones genéticas consistentes, lo que confirma su condición de especies endémicas.
«Un análisis genético realizado durante ocho años desde 2018 en 513 especímenes de «Gloydius ussuriensis» que habitan el continente y las islas de Corea del Sur reveló dos poblaciones en la isla de Baengnyeong y la isla de Jeju como especies endémicas de Corea del Sur.
Anteriormente, se sabía que tres especies de Gloydius habitaban Corea del Sur: Gloydius brevicaudus, Gloydius ussuriensis y Gloydius intermedius. La víbora esbelta es la más pequeña de éstas y la que estaba más ampliamente distribuida por Corea, China, Rusia y otras regiones. Sin embargo, con la adición de dos nuevas especies identificadas en este estudio, el número total de especies de Gloydius en Corea del Sur ha aumentado a cinco», detalla The Chosun Daily.
Este hallazgo tiene implicaciones importantes para la conservación. Las víboras controlan poblaciones de pequeños mamíferos y otros animales, son presa de aves rapaces y mamíferos, y contribuyen al equilibrio de los ecosistemas insulares. Para protegerlas, es fundamental cuidar de bosques, humedales y áreas agrícolas en las que habitan, garantizando la conservación de un ecosistema completo.
Yoo Ho, director del NIBR, describe el hallazgo como «una prueba científica de cómo entornos aislados como las islas impulsan la adaptación y la evolución de las especies». Además, subraya que «la genética será clave para conservar la biodiversidad coreana en los próximos años».
Por su parte, el Ministerio de Medio Ambiente de Corea ya ha anunciado que los resultados se incorporarán al catálogo nacional de especies y se pondrán en marcha estrategias de gestión específicas, desde la regulación del desarrollo urbanístico hasta campañas de concienciación para reducir la persecución de estas serpientes.
Animales venenosos en España
En España existen varias especies de serpientes venenosas que se agrupan principalmente en víboras y algunas culebras con capacidad de inocular veneno. Dentro de las víboras destacan cuatro especies. La víbora áspid (Vipera aspis) es considerada la más tóxica y activa; es más esbelta que otras víboras, presenta el hocico ligeramente curvado hacia arriba, una mancha característica en la cabeza y el vientre oscuro.
La víbora común europea (Vipera berus) puede alcanzar unos 87 centímetros, tiene hocico relativamente ancho y coloración variable; las hembras presentan la garganta blanca y los machos negra. La víbora hocicuda (Vipera latastei) es algo más pequeña, de cuerpo grueso y corto, con un hocico prominente rematado por un pequeño “cuernecillo” y un dibujo dorsal en zigzag. Por último, Vipera seoanei muestra rasgos intermedios entre V. berus y algunas poblaciones occidentales de V. aspis.
Entre las culebras venenosas se encuentran la culebra de cogulla (Macroprotodon cucullatus), de unos 60 centímetros, con bridas negras desde el ojo hasta la boca y una mancha oscura en forma de collar, y la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), la serpiente más grande del país, que puede superar los dos metros. Esta última suele huir, pero si se siente amenazada puede mostrarse agresiva, silbar y levantar la cabeza antes de morder.
Las víboras habitan distintas zonas de la península, según la especie, ocupando ambientes que van desde áreas montañosas y bosques hasta zonas atlánticas. Las culebras presentan un hábitat más amplio y pueden encontrarse también en entornos húmedos como marismas, ríos y lagos.