Salvador Illa busca la investidura

El PSOE recurre de nuevo a un pacto con Ciudadanos y Podemos para intentar quitar la Generalitat a ERC

El candidato del PSOE en Cataluña quiere sumar con Ciudadanos y Podemos para evitar que Pere Aragonès acuda al debate de investidura

PSC LGTBI
Salvador Illa, líder del PSOE en Cataluña. Foto: EFE

Salvador Illa sigue empeñado en dirigirse a los 135 diputados del Parlament, tal como prometió en campaña, en un debate de investidura, aunque resulte fallido. Y hará lo que sea para conseguirlo. La falta de acuerdo entre ERC y Junts per Catalunya, a cuatro días para la ronda de consultas, pueden favorecer su designación por parte de Laura Borràs. Por eso, antes de llegar a esa fecha límite, en la que la presidenta del Parlament solicitará a los grupos su predisposición a investir a uno de los diputados electos, el candidato del PSOE negocia con Ciudadanos y Podemos para tener más votos a favor que Pere Aragonès y ser el aspirante con más posibilidades de ser propuesto.

A día de hoy el presidenciable de ERC, el que tiene más papeletas para liderar el próximo gobierno autonómico, cuenta con la voluntad de 42 diputados de facilitar su elección. Pero los 33 votos de su grupo parlamentario y los 9 de la CUP, con los que ha llegado a un principio de acuerdo, están aún muy lejos de la mayoría necesaria para convertirse en president. A Aragonès le faltarían 25 escaños más, que sólo le podría aportar Junts per Catalunya, para contar con los apoyos suficientes para conseguir la confianza de la cámara. Y JxCAT se resiste a investirle en una negociación que se está tensando cada día más.

Esas tensiones son las que quieren aprovechar Illa, Ciudadanos y Podemos para contrarrestar al discurso separatista y situar un nuevo marco político en el Parlament abogando por la recuperación económica, social y de convivencia. Con los mismos diputados que ERC, 33, si Illa logra convencer antes del jueves a los 6 de Ciudadanos y los 8 de Podemos, se convertiría en el candidato con más apoyos a día de hoy para intentar ser investido, aunque en la votación final pierda el debate. El haber ganado las elecciones le ayuda a que Borràs, si no hay ningún otro diputado que tenga la mayoría necesaria, tenga que decantarse por él.

Al límite

La presidenta del Parlament llevará al límite el calendario establecido por la ley electoral para la celebración del debate de investidura. El reglamento marca que este se debe celebrar diez días después de la constitución del Parlament, y eso es este viernes 26 de marzo. Así pues, sin acuerdo entre los grupos parlamentarios, Borràs -que se había planteado celebrar un acto equivalente-, tendrá que designar a uno de los 135 diputados para que pierda el debate y empiece a correr el reloj para una repetición electoral el 21 de julio si antes no se inviste a alguien. Lo hará el jueves, a media mañana, justo a tiempo para convocar el pleno que debe hacerlo con 24 horas de antelación.

En Junts no se sienten presionados

Desde Junts per Catalunya no tienen prisa para investir a Pere Aragonès y echar a andar un nuevo Govern. El anuncio de ERC y la CUP, este domingo, de un preacuerdo para la investidura, dicen que no les genera presión. Aunque los dos partidos de izquierdas lo hicieron público para presionar a los junteros que están dilatando un acuerdo que se prevé complicado.

Este lunes, en rueda de prensa, la vicepresidenta de JXCat y próxima número dos del Govern, Elsa Artadi, ha avisado que no se sienten «en absoluto presionados» por un preacuerdo «que no es un acuerdo, del que no conocemos los detalles». Artadi dice que desconocen si lo que acordaron ayer ERC y la CUP es solo para la investidura «y a ver qué pasa» o para dar estabilidad a la legislatura.

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