El PSOE que convirtió Palma en la ciudad más sucia de España exige ahora más limpieza en la calle
Según los socialistas, lo único que ahora ha mejorado con el gobierno del PP "es la propaganda"
Sólo en grafitis en 2025 se borraron 10.000, el doble que el PSOE en 2022, su último año de gobierno

El PSOE, que convirtió Palma en la ciudad más sucia de España en 2023 -según la encuesta hecha pública a final de la pasada legislatura por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)- tras ocho años de gobiernos de izquierdas, exige ahora más limpieza en la calle.
Ahora en la oposición, y con Iago Negueruela al frente como secretario general, los socialistas aseguran que mientras el alcalde del PP, Jaime Martínez, y sus concejales insisten en hablar de «mejora» y se hacen fotos, lo único que ha mejorado «es la propaganda».
«Palma necesita una política de limpieza equitativa, estable y realmente eficiente para todos los barrios, así como una apuesta decidida por reducir residuos y envases desechables. La ciudad merece menos marketing y más gestión responsable», apuntan en una moción que defenderán en el pleno que celebra el Ayuntamiento de Palma este mes de febrero.
Se trata del mismo partido al que más de una decena de entidades tanto vecinales como comerciales o empresariales remitieron un escrito dirigido al ex alcalde socialista José Hila, cuando gobernaba en 2021, en el que denunciaban la degradación de la ciudad con el lema Palma camina, pero hacia el abismo.
Un escrito en el que manifestaban que «Palma nunca había estado tan sucia, nunca había estado tan atestada de grafitis y nunca se habían visto tantas cucarachas y ratas en la ciudad».
También criticaban que «el servicio de transporte público es muy deficiente, con falta de aparcamientos, existe un nefasto mantenimiento de las aceras y pavimentos, cada vez hay más inseguridad y prohibiciones de todo tipo y multas que solo tienen el objetivo recaudatorio denunciando además el deplorable estado de la Plaza Mayor, el deterioro del edificio de Gesa o del Parc de la Mar».
Ahora los socialistas defenderán una moción en el pleno del mes de febrero en la que aseguran que las quejas vecinales no dejan de aumentar y que los reiterados «planes de choque» en limpieza, presentados como grandes soluciones, «sólo ponen en evidencia la ausencia de una planificación estructural eficaz. Si deben repetirse constantemente, por eso el servicio ordinario no funciona como debería funcionar».
Por ello, el PSOE insta a incrementar la dotación presupuestaria para garantizar un servicio adecuado a la realidad y exige que Emaya implemente un plan estructural y estable de limpieza, con calendarios públicos, criterios objetivos de distribución de servicios y mecanismos de evaluación periódica, para evitar la dependencia reiterada de «planes de choque» puntuales.
Según los socialistas, es ahora cuando «Palma está sucia y los recursos que se destinan a la limpieza son claramente insuficientes».
Baste indicar que sólo en 2025, la empresa municipal de Limpieza Emaya eliminó 9.282 grafitis, casi el doble que en 2022, el último que gobernaron los socialistas. La semana pasada, además, el Ayuntamiento anunció que incorporará en los próximos meses 47 nuevos efectivos y 20 vehículos en la nueva fase de refuerzo del plan de limpieza Palma a Punt con el objetivo de complementar la actividad diaria de los servicios municipales en cada uno de los barrios de la ciudad.