Mimbrería Vidal, la última espartería de Palma sigue viento en popa tras cien años de historia
Está ubicada en el barrio de Sa Gerreria donde llegaron a concentrarse una veintena de esparterías
Mimbrería Vida abrió sus puertas en 1925 y ofrece productos elaborados con palmito, esparto, mimbre y ratán
Vende cestas, cestos para recoger setas, cestillos, alfombras, capazos, bolsos, sombreros y objetos de decoración
En el centro histórico de Palma está el barrio de Sa Gerreria, que fue desde el siglo XV el gremio de los esparteros y donde llegaron a concentrarse casi una veintena de corderías, cesterías y esparterías. Así lo atestiguan los nombres de algunas calles de la zona: calle Espartería, calle Cordería o calle de los Esparteros. Hace algo menos de dos décadas todavía quedaban en Sa Gerreria una decena de esparterías y corderías. Hoy sólo queda una en el barrio y en toda Palma: Mimbrería Vidal, que el pasado año cumplió cien años y que es uno de los comercios emblemáticos de la ciudad.
En parte por la degradación que sufrió el barrio, en parte por la falta de relevo generacional y la bajada de clientes, las esparterías fueron cerrando progresivamente. En 2019 cerró sus puertas la emblemática Ca la Seu, una espartería que databa de principios del siglo XVI y que se denominaba así por fabricar preferentemente alfombras para la Catedral. En este caso, el motivo fue la falta de acuerdo con el propietario del edificio, un empresario sueco que decidió convertirlo en pisos de lujo.
Contra viento y marea ha subsistido Mimbrería Vidal, que ahora, con la creciente demanda por los productos elaborados con materiales naturales y propios de Mallorca, prosigue su andadura viento en popa aunque no sin dificultades.
Con la progresiva desaparición de las esparterías fue también en regresión la tradición de la llata, o llatra. La mayoría de maestros artesanos de la llata, principalmente mujeres, se concentraba en Capdepera y Artà. La tradición ahora está renaciendo gracias a la promoción de esta artesanía y la creciente demanda de estos productos.
En las montañas de Artà y Capdepera crece el palmito, el garballó, una palmera enana autóctona de la península ibérica y Baleares. Las maestras artesanas trenzan las hojas del palmito para confeccionar cestas, sombreros, objetos de decoración, alfombras, etcétera. Muchos de estos productos se venden en Mimbrería Vidal.
Tomàs Vidal es ahora el propietario, junto a su padre Josep, de Mimbrería Vidal y es la persona a la que entrevistamos.
PREGUNTA.-¿Desde cuándo regenta este negocio?
RESPUESTA.-Esta cordería se fundó en 1925. La fundó Lluís Palmer, quien 30 años después, en 1955, traspasó el negocio a mi abuelo, Tomàs Vidal. Posteriormente tomó las riendas Josep Vidal, mi padre, que ya está jubilado aunque sigue viniendo por aquí de visita. Ahora la espartería la llevó yo.
P.-¿Es la última espartería o cordería que queda en Palma?
R.-Sí. Nos hemos quedado solos. Hace sólo unas décadas había una decena de esparterías en esta zona pero todas han ido cerrando. Era el barrio de los esparteros y de ello da fe los nombres de las calles de este entorno: calle Cordería, calle Espartería, calle de los Esparteros… En Inca queda una espartería y otra en Manacor. En Palma, sólo nosotros.
P.-¿Quiénes son sus principales clientes?
R.-Durante todo el año gente de aquí, de Palma, pero durante el verano, o más bien entre marzo y octubre, vienen muchos turistas. El turismo nos ayuda mucho. Compran cestas preferentemente y objetos de decoración.
P.-¿Y cuáles son los productos que más se venden?
R.-Productos típicos de Mallorca. Cestas, cestos para recoger setas, cestillos, alfombras, capazos para ir a la playa, bolsos, sombreros para el verano y sombreros para los trajes regionales, para el ball de bot. También cestos para la leña o para poner botellas.
P.-¿Los productos que ofrecen se elaboran en Mallorca?
R.-Muchos se elaboran en la isla y siempre procuramos tener cosas de aquí, de Mallorca, que es lo que más interesa a la gente. Pero la producción en Mallorca es limitada y nos vemos obligados a importar cosas de la península.
P.-¿Y de los que se produce en Mallorca, cuáles son los principales elementos?
R.-Tenemos sombreros muy típicos de la isla, los que se utilizan para el ball de bot y también varios tipos de cestas, para leña, para comprar, para la playa, etcétera. La gente utiliza capazos y cestas como bolsos.
P.-¿Los productos de Mallorca dónde se elaboran?
R.-Sobre todo en Artà y Capdepera. Sólo quedan productores artesanos en estas localidades.
P.-Este local se llama Mimbrería Vidal pero hay muchas cosas más, no sólo mimbre.
R.-Sí. Tenemos cosas de esparto, de ratán, de palmito. Mimbrería es un nombre genérico que tienen estos negocios pero también podrían llamarse esparterías o corderías.
P.-¿Antiguamente se vendían más objetos de esparto y palmito o la demanda se mantiene?
R.-La realidad es que últimamente se han puesto de moda este tipo de elementos, los objetos elaborados con fibras naturales. Se ha puesto de moda también utilizarlos para decoración. Lo cierto es que últimamente ha subido la demanda.
P.-¿Por qué cree que el resto de corderías que había en este barrio ha ido cerrando?
R.-En primer lugar por la falta de relevo generacional. También es cierto que estamos en una zona muy aislada en la que no puede entrar el tráfico. Esto ha provocado que muchas tiendas de diversos tipos que había en la zona se hayan desplazado a otros barrios más comerciales donde se puede llegar en coche. En cualquier caso, la principal causa del cierre de negocios en Sa Gerreria es la falta de relevo generacional. Los comerciantes se van jubilando y los jóvenes prefieren dedicarse a otras cosas.
P.-¿Desde que usted está aquí, ha cambiado mucho la zona?
R.-Ha cambiado mucho. Hace unos 30 años este barrio estaba totalmente degradado. Había mucha droga y muchas casas en mal estado. Después el Ayuntamiento invirtió mucho dinero en la transformación. Se derribaron casas y manzanas enteras y el barrio se ha regenerado mucho. Hoy es un barrio nuevo que visitan los extranjeros para hacer compras.