Baleares asciende en la Guardia Civil: dejará de ser Comandancia y pasará a ser Zona bajo mando de un general
El actual coronel Alejandro Hernández-Mosquera ascenderá y todo apunta a que se asumirá el cargo

La Guardia Civil ya ha culminado el cambio histórico en Baleares. La publicación oficial en el BOE confirma que el archipiélago deja de tener la consideración de Comandancia para convertirse oficialmente en Zona de la Guardia Civil, una reivindicación histórica de mandos y agentes destinados en las islas.
La transformación supone un importante salto dentro de la estructura territorial del Instituto Armado y sitúa a Baleares al mismo nivel organizativo que otras comunidades autónomas con mayor peso operativo. El cambio implica además que el mando máximo de la Guardia Civil en Baleares recaerá en un general, dejando atrás el modelo dirigido hasta ahora por un coronel.
Todo apunta a que el actual coronel jefe de Baleares, Alejandro Hernández Mosquera, ascenderá próximamente al empleo de general y podría asumir el mando de la nueva Zona, una comunidad que conoce perfectamente tras años de experiencia y gestión en el archipiélago.
La principal diferencia entre ambas estructuras radica en el ámbito territorial y en el nivel de mando. La Zona es la unidad superior de la Guardia Civil dentro de una comunidad autónoma y su misión es dirigir y coordinar todos los servicios y unidades desplegadas en ese territorio. Está bajo el mando de un oficial general, normalmente un general de brigada.
Por el contrario, la Comandancia tiene un ámbito provincial y constituye la unidad básica para la ejecución operativa y el control de la seguridad ciudadana. Habitualmente está dirigida por un coronel o teniente coronel y depende jerárquicamente de la Zona correspondiente. Con este cambio, Baleares pasa a contar con una organización propia de máximo nivel autonómico dentro del Instituto Armado.
Fuentes consultadas consideran que esta decisión responde al crecimiento poblacional, turístico y operativo que ha experimentado Baleares en las últimas décadas. La presión derivada del turismo internacional, la vigilancia de puertos y aeropuertos, el control marítimo y la lucha contra el crimen organizado habían alimentado desde hace años la petición de elevar el rango de la estructura territorial de la Guardia Civil en las islas.
La conversión en Zona permitirá una mayor capacidad de decisión, más autonomía operativa y previsiblemente, un incremento de recursos humanos y materiales. La medida también supone un reconocimiento al peso estratégico que Baleares tiene en materia de seguridad dentro del Mediterráneo y refuerza el papel del archipiélago en la estructura nacional de la Guardia Civil.