ARAGÓN

Zaragoza ataja la degradación y okupación del casco histórico poniendo coto a los edificios en ruinas

El Ayuntamiento impulsa un Plan de Inspección de Edificios para revisar 277 inmuebles

En el caso histórico hay una veintena de edificios okupados

Zaragoza Pignatelli, Natalia Chueca, Víctor Serrano
Natalia Chueca y Víctor Serrano.
Paula Ciordia

El Ayuntamiento de Zaragoza ha diseñado un Plan de Inspección de Edificios para casi 300 edificios en el casco histórico a fin de poner coto a la situación de degradación que vive la zona a causa de la okupación y, por ende, de los problemas que esta arrastra como inmigración ilegal, criminalidad y narcotráfico.

Un primer paso, será el análisis de todos aquellos edificios que requieran una especial atención de «seguridad y estabilidad», a fin de eliminar cualquier riesgo, ha informado el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano.

Este plan pondrá especial énfasis en la zona Zamoray Pignatelli, donde el Consistorio lleva invertidos en sólo 3 años casi 40 millones de euros, tanto en obras en la vía pública referidas a la iluminación, limpieza de solares (2,3 millones de euros), como en la compraventa y expropiación de suelos (5 millones de euros), así como en vivienda (3 millones de euros).

El plato fuerte de la alcaldesa Natalia Chueca ha sido en la creación de la residencia de estudiantes de Pontoneros (29 millones de euros) que está sirviendo de impulso en esta zona y que contará con una comisaria de policía local en los próximos meses.

En este sentido, Serrano ha puesto de relieve la intención del Ayuntamiento de revitalizar esta zona que había sido abandonada por la izquierda durante los ocho años que estuvo gobernando. «En la zona de Pignatelli jamás había habido una estrategia, décadas de desidia y abandono, por lo que tuvimos que elaborar cuando llegamos al Gobierno un Plan Especial de Zamoray Pignatelli, que se aprobó definitivamente en junio de 2022», ha recordado.

Existe, según Serrano, un «verdadero compromiso de este Gobierno con esta zona de la ciudad, pero no hay varitas mágicas ni los procesos son de efecto inmediato. Es un largo camino que estamos recorriendo y en el que también existen otros factores sociales, de okupación ilegal y de seguridad para los que siempre hemos solicitado mayor intervención y compromiso por parte de las administraciones competentes».

Okupación en Pignatelli y El Gancho

Precisamente de la okupación se quejan las distintas asociaciones vecinales del casco histórico que llevan años soportando la degradación del barrio de El Gancho y la zona de Pignatelli, denunciando que se ha convertido en un «gueto», a causa de la «inmigración ilegal y del narcotráfico». Una conflictividad que dio como resultado un ascenso de Vox en las últimas elecciones municipales, siendo el concejal Armando Martínez, actual presidente del Distrito.

«Muchos de los edificios que están en mal estado son narcopisos», denuncia Javier Magén, presidente de la Plataforma de Afectados por la Okupación Gancho y Pignatelli.

El Plan de Inspección

El anuncio de este plan por parte del Ejecutivo de Natalia Chueca ha sido bien acogido por la plataforma, que alerta de la situación en la que se encuentran al menos una docena de edificios más conflictivos de los alrededor de 20 okupados que hay en el casco histórico.

«Uno pasea y parece que la situación no está tan mal, pero levanta la vista y verás cómo están los balcones. Los edificios okupados no tienen mantenimiento, y además sufren mayor deterioro porque no hay ni inquilinos ni propietarios que lo cuiden», señala. «El problema no sólo está en Pignatelli, sino en todo el barrio del Gancho», insiste.

Por ley, los propietarios de cualquier inmueble son los responsables de acometer las obras necesarias para el adecuado mantenimiento, conservación, seguridad y habitabilidad de su edificio y de sus servicios e instalaciones comunes. Asimismo, la Inspección Técnica de Edificios (ITE) es una obligación y responsabilidad única y exclusiva de los propietarios, que deben realizarla cada 50 años y después con una cadencia de 10 años. No obstante, es conveniente prestar atención a la evolución y mantenimiento de los inmuebles, dado que cada uno tiene sus particularidades.

Sin embargo, dada la antigüedad de los edificios de la zona del Plan Especial Zamoray- Pignatelli, las condiciones socioeconómicas del entorno, y las peticiones y preocupación de los colectivos vecinales, así como de los grupos políticos municipales, el Ayuntamiento ha preparado este Plan de Inspección para un análisis exhaustivo de la zona.

«Existe tanto un problema de índole social como de evidente dejación en funciones por parte de los propietarios, con el riesgo que ello conlleva para los ciudadanos, tanto de los que habitan en ellos como de los viandantes, lo que hace que el Ayuntamiento tenga que arrogarse un papel que no le corresponde, pero que la seguridad nos lleva a actuar de manera preventiva», ha especificado Víctor Serrano.

De este modo, equipos municipales realizarán en 30 semanas, unos siete meses, un total de 230 visitas de inspección, a razón de 2 inspecciones por técnico y por semana. Para ello, se ha dividido el mapa del barrio en 14 tramos o áreas por las que irán pasando el equipo de técnicos o agentes inspectores municipales compuesto por 4 arquitectos técnicos y 2 arquitectos con la colaboración de personal jurídico y administrativo de este mismo Servicio de Inspección Urbanística del Ayuntamiento de Zaragoza.

La idea es comenzar por las manzanas comprendida entre las calles Agustina de Aragón, Mariano Cerezo, Escopetería, glorieta José Aznárez y calle Mayoral, que engloba a 38 inmuebles. Posteriormente se irán repasando el resto de los trece sectores, que tienen un total de 277 edificios.

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