La invasión de Ceuta, 3 meses después: sólo 124 marroquíes expulsados y 260 traslados a la Península

Marruecos valla Melilla
El rey de Marruecos, Mohamed VI, y Pedro Sánchez.

Tres meses después de la invasión marroquí de Ceuta, sólo 124 inmigrantes ilegales han sido devueltos a su país, mientras que 260, más del doble, han sido dispersados por diferentes puntos del territorio nacional después de ser admitidas sus solicitudes de protección internacional en España.

Además, y sin contar a los cientos de ciudadanos marroquíes que continúan en asentamientos irregulares -principalmente en zonas verdes y de costa-, Ceuta alberga actualmente a más de 700 menores extranjeros no acompañados (menas) y 788 adultos en cuatro naves acondicionadas en los polígonos del Tarajal.

El Gobierno de Ceuta ya admitió el pasado mes de junio que el alojamiento y asistencia de cada marroquí suponía un gasto de 1.000 euros mensuales, por lo que el desembolso actual se cifraría en 1,5 millones al mes.

Entretanto, la delegada del Gobierno en Ceuta, Salvadora Mateos, ha asegurado este lunes que las relaciones bilaterales de España con Marruecos vuelven a ser «muy buenas» y que las consecuencias del relevo al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores se verán «en los próximos días».

1.230 solicitudes de asilo

En rueda de prensa, Mateos se ha congratulado porque la comunicación entre Madrid y Rabat es de nuevo «fluida»: «Hubo una crisis cuyas causas son conocidas y no hace falta repetir, pero ha habido un cambio en el Ministerio (de Asuntos Exteriores tras la sustitución de Arancha González Laya por José Manuel Albares) y se han retomado las relaciones, que estuvieron un poco paradas, pero ahora son muy buenas y en los próximos días lo vais a ver», ha asegurado.

Desde el 19 de mayo, cuando finalizó la avalancha migratoria que permitió a unos 12.000 marroquíes entrar en Ceuta en apenas 72 horas y con la permisividad de las Fuerzas de Seguridad del país vecino, un total de 3.474 súbditos del Reino alauita han regresado voluntariamente y sólo 124 han sido devueltos. Además, 1.230 han solicitado protección internacional en nuestro país y 260 ya han podido cruzar el Estrecho tras ver sus peticiones admitidas a trámite.

La delegada ha lamentado que estos migrantes hayan optado por «la vía más rápida para intentar llegar a la Península», pero ha advertido que «sólo un 4% de los marroquíes ve finalmente admitidas sus peticiones cuando terminan los procedimientos, que se acelerarán a partir de septiembre, y el resto serán expulsados con una orden de prohibición de entrada en España y el resto de la UE por cinco o diez años».

Mateos cuenta con que tanto los menas como los mayores de 18 años puedan ser devueltos durante las próximas semanas con el beneplácito de las autoridades del Reino alauita. Así, la delegada ha aseverado que «espera» que «no haga falta» activar en septiembre el plan de emergencia que ha preparado la Dirección Provincial del Ministerio de Educación para dar atención educativa a los niños marroquíes de hasta 16 años que continúen en territorio español en septiembre.

«Marruecos los reclama a todos y si hay algún padre que no quiera a su hijo, cosa que no entra en mi cabeza, cuenta con entidades en España que se hacen cargo de ellos. Yo creo que saldrán todos», ha insistido pese a los reparos legales expuestos por entidades como Unicef y Save The Children o el Servicio de Protección a la Infancia de la ciudad autónoma.

«Todos los marroquíes, con visado»

A preguntas de los periodistas, la delegada ha defendido que si la frontera del Tarajal sigue cerrada es porque así lo pactan cada mes ambos países «atendiendo a la situación de la pandemia» y se ha mostrado partidaria de que la ciudad autónoma se incorpore plenamente al territorio Schengen para acabar con la excepción que hasta ahora permite a los residentes en la provincia de Tetuán acceder a Ceuta sin visado.

«Yo abogo por que así sea y por que la gente tenga que venir con visado con independencia de que más adelante se pueda llegar a algún acuerdo para los pueblos más cercanos. Vamos a controlar mucho a quienes venían y no sabíamos para qué o a quienes llegan sin dinero para estar en la ciudad», ha advertido.

En relación con las condiciones en las que se reabrirá el paso, cerrado desde marzo de 2020 y todavía sin fecha de entrada en funcionamiento, Mateos ha adelantado que el tránsito quedará limitado a «trabajadores transfronterizos legalizados y de alta en la Seguridad Social», turistas y familias de ceutíes.

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