Dos investigados por provocar un incendio en Pilas que calcinó una hectárea y destruyó una vivienda
Los investigados estaban utilizando un equipo de soldadura eléctrica a 400 metros de pasto seco
El incendio movilizó a efectivos del Plan INFOCA y a los bomberos de la Diputación de Sevilla

La Guardia Civil investiga a dos personas, de 45 y 61 años, por su implicación en un incendio forestal registrado el pasado 8 de agosto en el término municipal de Pilas (Sevilla) que terminó calcinando una hectárea de terreno, destruyendo por completo una vivienda y causando daños de diversa consideración en otro inmueble colindante. Los investigados están considerados autores de delitos de incendio forestal y daños por imprudencia grave.
La investigación ha sido desarrollada por efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de La Puebla del Río, que han conseguido determinar el posible origen del fuego después de realizar una inspección ocular y elaborar el correspondiente informe técnico. Según las investigaciones, ambas personas estarían directamente relacionadas con el inicio del incendio.
El fuego se declaró en una zona de parcelas rústicas de Pilas (Sevilla) en la que las llamas llegaron a amenazar tanto una masa forestal como varias edificaciones. La rápida propagación del incendio se vio favorecida por las fuertes rachas de viento, lo que obligó a movilizar a efectivos del Plan INFOCA y dotaciones de bomberos del Consorcio Provincial de la Diputación de Sevilla.
La situación obligó además a adoptar medidas preventivas para garantizar la seguridad de los vecinos. La densidad del humo y la proximidad de las llamas llevaron a los efectivos policiales, en coordinación con la Policía Local, a evacuar de manera inmediata a los residentes de las fincas próximas al foco. También fue necesario cortar al tráfico la carretera A-8060, que comunica Pilas con Villamanrique de la Condesa, debido a las condiciones de riesgo generadas por el incendio y, especialmente, por la toxicidad del humo.
Finalmente, la coordinación entre los distintos servicios de emergencia permitió controlar y extinguir completamente las llamas. Posteriormente, los agentes del SEPRONA llevaron a cabo las labores de investigación para localizar el punto exacto donde se había originado el fuego.
La investigación situó el origen del incendio en el interior de una finca rústica. En concreto, los indicios recopilados apuntan a que en la propiedad se estaban realizando trabajos destinados al cerramiento perimetral mediante la instalación de una estructura metálica. Para ello se estaba utilizando un equipo de soldadura eléctrica.
Según el informe elaborado durante la investigación, las chispas incandescentes generadas durante los trabajos alcanzaron el pasto seco existente alrededor de la zona de trabajo, provocando el inicio de la combustión. Las llamas se propagaron posteriormente sin control hasta alcanzar varios electrodomésticos en desuso que se encontraban almacenados en la misma parcela, principalmente frigoríficos y lavadoras.
La presencia de estos aparatos contribuyó a agravar las consecuencias del incendio. La inflamabilidad de algunos de sus componentes actuó como acelerante del fuego y provocó además el desprendimiento de una nube densa de gases altamente tóxicos, incrementando el riesgo para las personas que se encontraban en las inmediaciones.
Uno de los elementos determinantes para la investigación ha sido la distancia a la que se estaban realizando los trabajos respecto del terreno forestal. El informe pericial concluye que las labores de soldadura se llevaron a cabo a menos de 400 metros de terreno forestal, una circunstancia especialmente relevante al encontrarse Andalucía en época de peligro alto de incendios.
Además, los trabajos se realizaron con temperaturas ambientales superiores a los 39 grados, unas condiciones que incrementaban el riesgo de propagación del fuego y que, según la Guardia Civil, contravenían las restricciones establecidas durante este periodo de alto riesgo.
Una vez finalizadas las diligencias, los agentes han remitido las actuaciones a la Fiscalía de Medio Ambiente, Urbanismo y Patrimonio Histórico de Sevilla, que deberá continuar con el procedimiento correspondiente para determinar las posibles responsabilidades derivadas de los hechos.