Antonio Guterres Renovables y baterías

Renovables y baterías: la opción más sostenible también mejora en costes a los combustibles fósiles

La energía solar con baterías puede reducir hasta un 46% el coste de la electricidad frente a los combustibles fósiles

Los sistemas híbridos ofrecen una solución fiable para alimentar los centros de datos y la inteligencia artificial

La eólica redujo un 18% el precio de la luz en España y logró un ahorro de 3.904 millones en 2025

Parque híbrido que combina energía solar y eólica.
Parque híbrido que combina energía solar y eólica.

La Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA, según sus siglas en inglés) asegura que la solar y la eólica, combinadas con sistemas de almacenamiento en baterías, son ya capaces de suministrar electricidad durante las 24 horas del día a un coste inferior al de los combustibles fósiles.

Esta es una de las principales conclusiones de su reciente informe, Energías renovables 24/7: La rentabilidad de la energía solar y eólica. En este trabajo también se detalla que los costes de la electricidad para la energía solar con almacenamiento oscilan entre 54 y 82 dólares estadounidenses por megavatio-hora (MWh) en regiones con mucho sol y viento.

Dicha cantidad supone hasta un 36% menos que el coste para una nueva central de carbón en China, estimado entre 70 y 85 dólares por MWh, y hasta un 46% menos en el caso de una nueva central de gas a nivel global, cuyo coste puede superar 100 dólares por megavatio-hora.

Asequible, confiable y segura

Tras conocer el informe de IRENA, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, ha declarado que «la peor crisis energética en décadas ha puesto de manifiesto el verdadero costo de la dependencia de los combustibles fósiles. Pero ahora es posible seguir otro camino».

«La energía renovable se está convirtiendo cada vez más en la opción más asequible, confiable y segura. Aceleremos la transición, invirtamos en infraestructuras energéticas y reforcemos la cooperación internacional para finalmente llevar energía limpia y de producción nacional a las personas de todo el mundo», ha añadido.

Competitiva

En palabras del director general de IRENA, Francesco La Camera: «la energía renovable 24/7 es ahora competitiva en costes con los combustibles fósiles. El viejo argumento de que las energías renovables carecen de confiabilidad ya no es válido».

La Camera ha incidido en que los mercados del petróleo y el gas siguen expuestos a conmociones geopolíticas, como las actuales perturbaciones en el Estrecho de Ormuz. Por ello ha recomendado «proteger nuestras economías con sistemas renovables resilientes».

«La ventaja de las energías renovables no es sólo económica, sino también estratégica, ya que fortalece la resiliencia, la estabilidad y la seguridad energética en tiempos de crisis», según el director general.

Panel solar con contenedor de almacenamiento de energía de batería al fondo.
Panel solar con contenedor de almacenamiento de energía de batería al fondo.

Disminución de costes

El análisis de IRENA muestra que, desde 2010, los costes totales han disminuido un 87% en el caso de la energía solar fotovoltaica y un 55% en el de la eólica terrestre. Por otro lado, los costos de almacenamiento en baterías cayeron aún más bruscamente hasta el 93%.

Los plazos de construcción también se están acortando: los proyectos suelen construirse en uno o dos años desde la obtención de los permisos y la conexión a la red, muy por delante de las nuevas alternativas de gas en la mayoría de los mercados.

Previsiones

La agencia prevé que habrá nuevas reducciones de costes de aproximadamente el 30% para 2030 y de alrededor del 40% para 2035. De cumplirse sus estimaciones, los costes firmes se situarían por debajo de los 50 dólares por MWh en los emplazamientos con mejores resultados para 2035.

El complejo Al Dhafra de los Emiratos Árabes Unidos, que combina la energía solar fotovoltaica con el almacenamiento en baterías, ya ilustra lo que esto significa en la práctica: proporciona 1 gigavatio de electricidad limpia a alrededor de 70 dólares el megavatio-hora.

Energía eólica

Las infraestructuras de energía eólica con almacenamiento también son cada vez más competitivas. Las estimaciones de IRENA respecto a 2025 muestran que los costos oscilaron en este caso entre aproximadamente 59 dólares por MWh en el Interior de Mongolia y alrededor de 88-94 dólares por MWh en Brasil, Alemania y Australia.

Como se explica en el propio informe: «en varias de las principales economías del mundo, los sistemas que combinan energía eólica y almacenamiento en baterías ya han superado un nuevo umbral: su coste es inferior al de mantener en funcionamiento las centrales de carbón y gas ya existentes».

«Esto significa que los combustibles fósiles ya no sólo están siendo desafiados por las nuevas instalaciones renovables, sino también por el propio coste de seguir operando el parque de centrales actual», insiste IRENA.

Combinación renovable

Igual que en el caso de la solar, la agencia prevé que los costes de la energía eólica con almacenamiento sigan descendiendo hasta situarse entre los 49 y los 75 dólares por megavatio-hora en los principales mercados para 2030.

«Los costos disminuyen aún más cuando la energía eólica se combina con la solar fotovoltaica, aprovechando perfiles de generación complementarios para reducir los requisitos de almacenamiento y el coste total del sistema», remarcan desde IRENA.

Optimización de la red

Además de reducir los costes, esta energía renovable 24/7 optimiza el uso de las conexiones de red limitadas, desplaza la producción de electricidad a las horas de mayor valor y reduce la exposición a la volatilidad de los precios.

Según IRENA, los sistemas híbridos están especialmente preparados para abastecer a grandes consumidores con necesidades de suministro continuo, como los centros de datos y las infraestructuras de inteligencia artificial, cuyo funcionamiento depende de una disponibilidad eléctrica permanente.

Las energías renovables también facilitan la producción de combustibles limpios destinados a sectores difíciles de descarbonizar, donde la rentabilidad no sólo depende de los costes, sino también de la capacidad de funcionar a altos índices de utilización.