Peligra el futuro de la caza: 20 aves cinegéticas presentes en la península y Baleares están en declive
El aprovechamiento cinegético de las aves sólo puede autorizarse cuando está garantizada su conservación
SEO/BirdLife pide una actuación coordinada de administraciones, agricultores y propietarios de cotos
La primera Ley de Caza madrileña permitirá gestionar especies sobreabundantes como el jabalí o el conejo
Un total de 20 de las 35 especies cinegéticas de la Península Ibérica y las Islas Baleares están en declive, y otras nueve continúan siendo objeto de aprovechamiento para la caza pese a contar con poblaciones muy pequeñas o no disponer de información suficiente a escala estatal para conocer su evolución.
Así lo asegura el informe Gestión sostenible de la caza y conservación de aves silvestres en España 2026 elaborado por SEO/BirdLife con el propósito de ayudar a las comunidades autónomas, los consejos de caza y los organismos asesores de medioambiente a adoptar decisiones ajustadas a la Directiva de Aves y a la mejor información científica disponible.
Caza y conservación
Como explica Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife, en el prólogo de este informe, el aprovechamiento cinegético de las aves silvestres sólo puede autorizarse «cuando se demuestra que no compromete su conservación ni los esfuerzos realizados para mantener o recuperar sus poblaciones».
«La toma de decisiones en materia de caza debe, por tanto, apoyarse en la mejor información científica disponible y en una gestión rigurosa y responsable por parte de las administraciones públicas», apunta Ruiz.
La directora ejecutiva remarca que el objetivo de la ONG con esta publicación es «aportar conocimiento, claridad y rigor para facilitar que las decisiones públicas se adopten con base en la ciencia y en el marco jurídico vigente para garantizar que la gestión de la caza contribuya realmente a la conservación de las aves y de los ecosistemas de los que dependen».
Múltiples causas
SEO/BirdLife considera que el declive de más de la mitad de las especies cinegéticas analizadas «no responde a una causa única ni puede atribuirse exclusivamente a la caza».
La entidad conservacionista precisa que, en los medios agrarios, la intensificación, la desaparición de barbechos, linderos, setos y pastizales, así como determinadas prácticas de siega y cosecha, y el uso inadecuado de productos fitosanitarios «reducen el alimento, los refugios y los lugares de reproducción».
«En las aves acuáticas resulta determinante la alteración del régimen hídrico, la sobreexplotación de acuíferos, la contaminación y la degradación de los humedales», añade.

Respuestas coordinadas
Todas estas presiones exigen «respuestas coordinadas». «Las administraciones agrarias y ambientales deben mejorar las políticas de hábitat y restauración, mientras que los agricultores y propietarios pueden incorporar prácticas favorables para la biodiversidad; la mejora de los cotos y la declaración fiable de capturas», recomienda SEO/BirdLife.
También propone moratorias temporales para las especies en declive o que presenten una población demasiado pequeña o en el caso de que no exista información suficiente para calcular una extracción sostenible.
Tórtola europea
El ejemplo de la tórtola europea demuestra que estas moratorias temporales pueden funcionar. Después de más de cinco décadas de declive en Europa occidental, la suspensión temporal de su caza durante tres temporadas coincidió con los primeros signos de recuperación en la ruta migratoria occidental.
Para SEO/BirdLife, la experiencia demuestra que reducir la mortalidad cinegética puede contribuir de forma decisiva a la recuperación, aunque debe acompañarse de medidas duraderas sobre los hábitats agrarios.

Retrocesos acusados
Los programas de seguimiento de la ONG reflejan la existencia de retrocesos acusados en varias especies. Desde 1998, la perdiz roja ha disminuido un 57,6%, la codorniz común un 60,4% y la grajilla un 68,8%. Entre las aves acuáticas, el ánade rabudo ha perdido un 68,5% de sus efectivos desde 2000 y el ánsar común un 93,8%.
A estos casos se suman especies con poblaciones reproductoras mínimas o con información insuficiente, como la cerceta carretona, la agachadiza común, la becada, el zorzal real o la avefría europea.
El informe dedica también un análisis específico para Canarias, donde el carácter insular, el reducido tamaño de muchas poblaciones y las carencias de seguimiento aconsejan una cautela reforzada.

Gestión sostenible
SEO/BirdLife también recuerda que la gestión sostenible de las especies corresponde a las comunidades autónomas, a las que insta a realizar una evaluación de cada especie antes de aprobar las órdenes de caza, publicar la información utilizada, establecer sistemas completos y verificables de declaración de capturas, controlar el cumplimiento de los cupos y revisar anualmente las decisiones.
También solicita a la Administración General del Estado el impulso de estrategias de conservación para las especies cinegéticas en declive que afectan a varias comunidades autónomas.
Para las aves acuáticas, reclama que los próximos planes hidrológicos prioricen la recuperación de humedales y aseguren agua suficiente y de calidad, junto con la puesta en marcha efectiva del Catálogo Español de Hábitats en Peligro de Desaparición.

Futuro para la caza
Mario Giménez, coordinador del Área de Conservación de Especies y Espacios de SEO/BirdLife, concluye que «recuperar las aves cinegéticas es una prioridad de conservación y también la condición para que la caza pueda tener futuro».
«No se trata de enfrentar conservación y aprovechamiento, sino de asegurar que todas las actividades permitan la recuperación de las poblaciones cinegéticas que se encuentren en declive», concluye Giménez.
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