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Es un viaje al pasado: el castillo templado mejor conservado de España que puedes visitar por dentro y es el mejor plan para este otoño

castillo templado
Castillo de los Templarios de Ponferrada. (Foto: Wikipedia)
Blanca Espada

El otoño es sin duda alguna, una de las mejores estaciones para programar todo tipo de escapadas. El tiempo, aunque comienza a ser algo frío, es más agradable que las altas temperaturas del verano, y además los tonos del otoño son insuperables y más si los combinamos con la visita a un imponente castillo. Y entre los mejores para visitar estos meses, hay uno que encontramos en León y que merece parada obligatoria ya que lleva siglos vigilando la ciudad, conservando buena parte de sus murallas y se puede visitar por dentro. Y su historia no va sólo de batallas y nobles, sino que tiene que ver también con una de las órdenes más enigmáticas de la Edad Media.

Os estamos hablando del Castillo de los Templarios de Ponferrada, que se encuentra en pleno centro de esta localidad de El Bierzo. Es el monumento más conocido del pueblo y, aunque desde fuera ya te deja sin palabras, lo mejor lo encontramos al entrar, cuando descuybrimos torres, patios y antiguas estancias que de alguna manera, nos sirven para entender cómo era vivir en una fortaleza medieval. A todo esto se le suman además leyendas de túneles secretos y tesoros escondidos que ponen el toque de misterio perfecto para visitar durante esta temporada otoñal.

Es un viaje al pasado: el castillo templado mejor conservado de España

El origen de este castillo lo encontramos en el siglo XII, cuando los templarios llegaron a Ponferrada y se instalaron en una fortificación que ya existía. No era un sitio cualquiera ya que estaba muy cerca del Camino de Santiago, por donde pasaban miles de peregrinos, y los caballeros del Temple tenían precisamente el encargo de protegerlos y de velar por la seguridad de ciertos territorios.

Eso sí, el castillo que vemos hoy no es el que ellos conocieron. Con los siglos pasó por distintas manos y recibió ampliaciones importantes. Una de las más relevantes fue la de Pedro Álvarez Osorio, primer conde de Lemos, que en el siglo XV levantó nuevas dependencias y reforzó las defensas. Por eso, dentro del recinto podemos encontranos con edificios y torres que pertenecen a épocas muy distintas.

Cómo es la visita

Si tienes pensado visitar este castillo este oño, primero de todo tenemos la entrada principal, junto al antiguo puente levadizo y en la que todo el mundo aprovecha para hacerse una primera foto ya que el resultado es realmente imponente. Desde ahí, la Ronda Baja lleva hasta el Castillo Viejo, donde se han recuperado varios espacios. Después, se pasa por la Ronda del Sil, que llega a la Torre de Moclín, con una exposición permanente sobre la vida en los castillos.

El recorrido sigue por la Ronda Alta, pasa por la Torre de Malvecino y termina en el Palacio Nuevo. Allí está Templum Libri, una muestra dedicada a libros y manuscritos, junto con la Biblioteca Templaria. Es la parte que más sorprende, porque se aleja de las típicas salas de armas y de las construcciones defensivas. La visita dura unos 90 minutos, aunque os recomendamos que miréis horarios antes de ir (podéis hacerlo a través de la propia web del castillo) ya que la taquilla cierra media hora antes que el monumento.

Túneles secretos y otras leyendas

Si algo no les falta a los templarios son historias, y Ponferrada no es la excepción. Una de las más famosas gira en torno a la Virgen de la Encina, patrona de la ciudad y de El Bierzo, a la que todo el mundo llama la Morenica. Cuenta la tradición que la imagen llegó de Tierra Santa y estuvo escondida durante siglos. Un día, mientras los templarios cortaban madera para unas obras en el castillo, dieron con la talla dentro de una encina. De ahí vendría el nombre de la Virgen, que hoy se venera en la basílica de Ponferrada.

Otra leyenda tiene como escenario la Cueva la Mora, ligada a una antigua construcción que permitía bajar hasta el río Sil para abastecer de agua a la fortaleza. Quedan restos de aquel paso, pero la leyenda va más allá: dice que en la cueva vivía una mujer mora que custodiaba grandes tesoros. También se dice que los templarios excavaron un túnel entre el castillo de Ponferrada y el de Cornatel, que está a varios kilómetros, aunque nadie ha encontrado pruebas de que existiera.

Visita obligada también al casco antiguo y qué puedes comer

Cuando acabes la visita al castillo de Ponferrada, merece la pena pasear por el casco antiguo. Muy cerca está la basílica de la mencionada Virgen de la Encina, uno de los templos más importantes de la comarca. Desde allí puedes llegar a la Torre del Reloj, levantada sobre una antigua puerta de la muralla, y seguir hasta la plaza del Ayuntamiento. Y estando en El Bierzo, irse sin probar la cocina local sería un error. Destaca sobre todo el botillo, que se sirve con patatas y verduras, y que es uno de los platos más tradicionales, junto con los pimientos asados de la comarca. Y por último y para acompañarlo, nada mejor que un vino de uva mencía, la variedad más representativa de la zona.

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