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El pueblo de Castellón donde un castillo templario mira hacia 5 playas con bandera azul

Alcalà de Chivert-Alcossebre aúna patrimonio histórico, playas y la naturaleza virgen del parque natural de la Sierra de Irta.

Alcalà de Chivert-Alcossebre.
Alcalà de Chivert-Alcossebre.
Aitana Pascual
  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

Alcalà de Chivert-Alcossebre reúne historia, playa y naturaleza en un mismo destino. Su castillo de origen árabe, transformado por los templarios, domina el paisaje junto a un destacado campanario barroco. Pero el gran valor diferencial del municipio está en la Sierra de Irta: un parque natural de pinares, dunas y acantilados que conserva buena parte del litoral sin urbanizar.

La clave: dos pueblos y dos formas de vivir el Mediterráneo

Alcalà de Chivert-Alcossebre se articula en torno a dos núcleos complementarios:

  • Alcalà de Chivert, situado en el interior, concentra el casco histórico, la vida local y el patrimonio monumental.
  • Alcossebre, en el litoral, reúne el puerto deportivo, el paseo marítimo, la mayor parte de la oferta turística y las playas.

Entre ambos se conserva un paisaje agrícola de cultivos tradicionales y algarrobos que funciona como transición natural entre la sierra y el mar.

Un castillo con dos historias: árabe primero, templario después

El castillo de Alcalà de Xivert es uno de los elementos que mejor explica la historia de esta parte de Castellón:

  • Se levanta sobre una elevación de la Sierra de Irta desde la que se domina el corredor hacia el Mediterráneo, una posición estratégica que justificó su importancia durante siglos.
  • Su primera gran etapa corresponde al periodo islámico. Entre los siglos X y XI se desarrollaron una medina y una fortaleza, de las que todavía se reconocen tramos de muralla y organización defensiva.
  • Tras la conquista cristiana, la Orden del Temple asumió la administración del enclave y levantó nuevas estructuras en la parte superior: dependencias defensivas, capilla, torres y espacios de uso militar.

El resultado es un recinto donde se superponen dos formas de entender la defensa y el poder.Las murallas, las torres circulares y el gran aljibe permiten comprender cómo se organizaba la vida en una fortaleza pensada para resistir asedios y controlar el territorio.

El campanario de 70 metros que domina Alcalà de Xivert

El casco histórico de Alcalà de Xivert mantiene una escala auténtica y sosegada:

  • Su edificio principal es la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, ejemplo del barroco clasicista valenciano.
  • Junto al templo se levanta su campanario de planta octogonal, de unos 70 metros de altura y considerado entre los más elevados de la Comunidad Valenciana. La tradición cuenta que se utilizaron sarmientos en los cimientos para mejorar su comportamiento ante el viento, una historia popular que acompaña a uno de los perfiles urbanos más reconocibles de la comarca.
  • La antigua Casa Capitular, hoy Casa de Cultura, completa el paseo monumental. De raíz renacentista, llegó a albergar una prisión en su planta baja, reflejo de la relevancia administrativa que tuvo la localidad.

Alcossebre: puerto, paseo marítimo y un litoral para todos los perfiles

Alcossebre representa la vertiente marinera del municipio. Su puerto deportivo concentra parte de la actividad, mientras que el paseo marítimo enlaza zonas de playa, restaurantes y puntos de observación sobre el Mediterráneo.

El paseo también conecta con el entorno del faro de Irta, uno de los mejores puntos para fotografiar la costa y comenzar rutas a pie hacia las zonas más naturales.

Cinco playas con bandera azul: de manantiales en la arena a arenales
familiares

Alcalà de Xivert-Alcossebre suma más de diez kilómetros de litoral y cuenta con cinco playas con bandera azul. La selección de playas permite adaptarse a cada tipo de visita:

  • Les Fonts: la más singular. En algunos puntos afloran manantiales de agua dulce directamente en la arena, una rareza en el litoral mediterráneo.
  • El Carregador: extensa, céntrica y cómoda para familias o para quienes buscan tener restauración y servicios cerca.
  • La Romana: amplia, bien comunicada y con ambiente familiar.
  • El Moro: de perfil más tranquilo y junto a una cala separada por una duna.
  • Manyetes: alternativa para quienes prefieren más amplitud y menor concentración de bañistas.

Sierra de Irta: la costa de Castellón que no se dejó urbanizar

El gran valor diferencial del municipio está en el Parque Natural de la Sierra de Irta, que protege unas 7.744 hectáreas terrestres, además de una reserva marina. La sierra recorre la costa entre Alcossebre, Santa Magdalena de Pulpis y Peñíscola, dejando un paisaje de pinares, monte bajo, dunas, calas y acantilados.

Entre los puntos más destacados están:

  • Cala del Russo, de carácter natural y aguas transparentes.
  • Cala Pebret, próxima a una duna en regeneración que debe recorrerse únicamente por los itinerarios señalizados.
  • Torre Badum, una atalaya en un espectacular tramo de acantilados.
  • Pico de Campanilles, de 572 metros, con panorámicas sobre la costa y el interior.

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