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Parece Juego de Tronos, pero está en el País Vasco y es un tesoro geológico de 60 millones de años

Juego de Tronos
Ermita de San Telmo en Zumaya. Foto: Simoncio en Wikimedia Commons.
  • Alejo Lucarás
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La fuerza visual de algunos escenarios naturales españoles ha sido clave para el éxito de series como Juego de Tronos, capaz de convertir paisajes reales en territorios imaginarios. Remarcamos en este sentido que la producción buscó enclaves con personalidad propia, donde la geología y el entorno aportaran autenticidad sin necesidad de grandes artificios.

En el norte de España existe un lugar que encajaba con esa premisa. Su relieve abrupto, su contacto directo con el Cantábrico y una historia geológica que se remonta millones de años atrás lo convirtieron en candidato idóneo para recrear uno de los espacios más simbólicos de Juego de Tronos.

¿Cuál es el rincón del País Vasco que sirvió como rodaje para Juego de Tronos?

El lugar en cuestión es Zumaya, localidad guipuzcoana situada en la costa del País Vasco. Este municipio, asentado junto a la desembocadura del río Urola, fue elegido como escenario para representar Rocadragón en la séptima temporada de Juego de Tronos.

En concreto, la Playa de Itzurun y los acantilados del Flysch sirvieron de base natural para el desembarco de Daenerys Targaryen en su antigua fortaleza.

Playa de Itzurun
Playa de Itzurun. Foto: Kent Wang en Wikimedia Commons.

Aunque la gran muralla y parte del castillo fueron añadidos mediante efectos digitales, la silueta de las rocas y la escalinata que conecta la playa con el núcleo urbano son reales.

El rodaje tuvo lugar en 2016 y generó una notable expectación en la comarca. La productora buscó alrededor de 200 hombres para participar como extras en las escenas iniciales de la temporada.

La emisión del episodio, en julio de 2017, confirmó la transformación del litoral vasco en uno de los escenarios más recordados de Juego de Tronos.

El Flysch de Zumaya, un tesoro geológico de 60 millones de años

Más allá de su vinculación con Juego de Tronos, el verdadero valor de Zumaya reside en su geología. El Flysch es una sucesión de capas de roca sedimentaria que se disponen en franjas visibles a lo largo de la costa.

Estas capas permiten leer episodios clave de la historia de la Tierra, con una antigüedad que supera los 60 millones de años.

Costa del Flysch entre Deba y Zumaya
Costa del Flysch entre Deba y Zumaya. Foto: Jörg Braukmann en Wikimedia Commons.

En los acantilados de Itzurun se han establecido referencias internacionales para delimitar etapas del Paleoceno. La claridad con la que se observan los estratos convierte este tramo en un punto de estudio para geólogos de todo el mundo.

Cada línea horizontal representa cambios ambientales, variaciones en el nivel del mar o transformaciones climáticas ocurridas hace millones de años.

La rasa mareal entre Deva y Zumaya forma parte del Geoparque de la Costa Vasca, un espacio protegido que combina divulgación científica y conservación. Las visitas guiadas permiten comprender cómo se originaron estas formaciones y por qué son relevantes a escala global.

La imagen de estos acantilados, que en Juego de Tronos simbolizaban poder y legado dinástico, es en realidad el resultado de procesos naturales prolongados en el tiempo. La serie aprovechó esa fuerza visual, pero el paisaje ya poseía entidad propia antes de su aparición en pantalla.

La playa de Itzurun y el impacto de Juego de Tronos en Zumaya

La escena del desembarco de Daenerys, interpretada por Emilia Clarke, situó a la Playa de Itzurun en el centro de la atención internacional. El personaje ascendía por la escalinata mientras el mar golpeaba los acantilados, en una secuencia que marcaba el inicio de una nueva etapa en la trama.

Tras la emisión del capítulo, Zumaya experimentó un aumento de visitantes interesados en recorrer los mismos espacios que aparecían en Juego de Tronos. La playa se convirtió en punto habitual de fotografías y rutas temáticas. El fenómeno contribuyó a dinamizar la economía local, especialmente en los meses posteriores al estreno.

No obstante, la gestión del entorno ha sido una prioridad. El Flysch es un ecosistema delicado y su conservación resulta esencial tanto por motivos científicos como ambientales.

Desde luego, las autoridades locales y el Geoparque han promovido un turismo responsable, limitando determinadas prácticas para evitar el deterioro de los estratos.

Patrimonio histórico y cultural de Zumaya, más allá de la serie

La identidad de Zumaya no se reduce a su vínculo con Juego de Tronos. El municipio cuenta con un patrimonio histórico significativo, como la Iglesia de San Pedro, templo gótico del siglo XIV con aspecto defensivo y una torre que domina el casco urbano.

También destaca la Ermita de San Telmo, que se puede apreciar en la imagen destacada del artículo y está situada sobre el acantilado que se alza junto a Itzurun. Este pequeño santuario, documentado desde el siglo XVI, mantiene su relación con la tradición marinera de la localidad.

Por último, a ello se suman otros edificios históricos, el puerto deportivo en la ría del Urola y la playa de Santiago, que completa la oferta costera del municipio.

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