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Mis sorprendentes resultados de un análisis de ADN genético

KIT Adn
ADN

Ninguno de nosotros cuenta con una raza pura, y eso es algo que he podido comprobar tras haberme sometido a un test de ADN. Si bien ahora un análisis genético puede tener un cometido que nos salve la vida, en este caso me movía el conocer más sobre mis orígenes. Consciente de la necesidad de conocer más sobre  ellos, me decidí en marzo a rastrear mi genética. Esto es posible mediante diferentes servicios, pero el que yo elegí fue el que ofrece la web de genealogía My Heritage. Esta web se hizo famosa el año pasado por haber desarrollado la app Deep Nostalgia, de animación de fotografías, y que permitía «revivir» a personas fallecidas. Hace unos días he recibido los resultados de mi perfil genético mediante test por kit de ADN y aquí están. Cuento también cómo ha sido el proceso, plazos y cómo se procede.

Mi test genético de ADN

El kit de ADN tiene un coste variable, normalmente se encuentra a 89 €, pero en ocasiones especiales suele bajar de precio. En mi caso tuve suerte, al renovar mi suscripción a la web, genealógica tuvieron el detalle de enviarme un kit de ADN gratuito para que me hicieran la prueba.

En cuestión de pocos días lo tuve en mi casa, ya que el envío se realiza desde Alemania. Realizar la toma de muestras es muy sencillo, previamente os explico cuál es el contenido de este kit de ADN.

El kit de ADN

La caja cuenta con 2 tubos, cada uno con una etiqueta con un código de barras y alfanumérico. Además, vienen un par de hisopos de algodón con los que tomar la muestra, que se realiza mediante un frotis en el interior de la boca.

En ningún momento resulta un proceso dificultoso, ya que hay unas instrucciones en las que se enlaza a un vídeo en el que se muestra cómo debes proceder.

Lo primero, antes de nada. Es registrar el código que viene en los tubos en tu perfil de la página web, de tal manera que se asocie y puedas obtener los resultados sin ningún inconveniente. La toma de muestras y no supone ningún tipo de problema, simplemente escoge un lugar tranquilo y lavarse bien las manos para que las muestras no se contamine.

Una vez que has pasado los hisopos por el interior de la boca, deberás introducirlos en el interior del tubo y dejarlo durante un breve espacio de tiempo, de la misma manera que, cuando nos realizamos un test de antígenos. Una vez hecho, debes cerrar el tubo y meterlo en un sobre acolchado que viene con la dirección de envío ya impresa. Su destino es Alemania, si bien el franqueo no está incluido.

Confiando en el buen servicio que presta el único operador postal de España, los envié de manera ordinaria, teniendo un coste de 1,65 €. Mis previsiones sobre las correctas, en una semana me notificaron de que el paquete había sido recibido correctamente.

Ahí empieza un largo camino que lleva a que las muestras viaje a un laboratorio a los Estados Unidos, ya en ese proceso no debes hacer nada, sólo esperar los resultados. La cuenta atrás ha comenzado.

Lo mejor de este servicio es que en cada momento eres informado en el perfil de la página web de cada paso que se va dando, es decir, no sólo se avisa de que las muestras han llegado, sino que están siendo analizadas, de que todo está yendo bien, o que se ha conseguido extraer ADN de manera correcta. De ahí la razón de 2 tubos, si en uno  el ADN no es suficiente, de otro se podrá sacar más.

El último paso, previo al conocimiento de los resultados, es el análisis del ADN. Desde este momento son aproximadamente tres semanas las que tocan esperar. En mi caso, los resultados han tardado solamente una semana desde que se me notificó que estaban siendo procesados, así que la sorpresa fue mayúscula.

Reconozco que me hizo mucha ilusión encontrar en mi correo electrónico una notificación para conocer cuál era el resultado de mi test genético de ADN.

Un poco sobre mí

Los que tenemos la suerte de haber nacido en una ciudad tan cosmopolita como Cádiz, sabemos que vamos a estar influenciados por corrientes muy diversas. En siglos pasados, Cádiz se convirtió la puerta de salida y de entrada América, y mi primer apellido procede de la italiana ciudad de Génova, el primer rastro de mi apellido en Cádiz data de 1625.

Mis padres son gaditanos, al igual que el resto de mi familia, si bien mi abuela materna nació en Londres y de ahí para arriba hay que hundir la raíces en la ciudad de Liverpool. Todo un reto para cualquier kit de ADN. Mi emoción al recibir los resultados era máxima. Y al abrir el resultado del test, que se presenta en un primer lugar en un emocionante vídeo, mis sospechas se terminaron de confirmar.  Aunque siguen aparecieron otras nuevas que mi cabeza no ha terminado todavía de procesar. Los resultados son estos:

Evidentemente, soy un 61 % de etnia ibérica. Obvio, mis padres son españoles. Mi origen británico también está presente, casi un 14 % de mis genes tuvieron origen en el este de Inglaterra. El rastro de Italia también aparece, si bien yo lo ubicaba dentro de la península italiana y no en la isla de Cerdeña.

Y quizás lo más sorprendente de todo es que soy un casi 10 % escandinavo. Es decir, hace bastantes años, probablemente cientos o miles, algún antepasado mío habitaba estas tierras. También hay una pequeña proporción en mí de los países bálticos y, atención, de Oriente medio. ¿tendrá esto último algo que ver con los sefarditas?

Evidentemente, y estos resultados que se presentan en vídeo y en un sencillo gráfico tienen una transposición mucho mayor.

El kit de ADN se engloba dentro de un servicio de una página de genealogía, por lo que ha encontrado más de 3000 personas que están emparentadas genéticamente conmigo y que ya hicieron su test de ADN y guardaron sus resultados. Te indica el grado de parentesco con esas personas, teniendo en mi caso primos terceros en Reino Unido, Estados Unidos o en Dinamarca.

Una manera sencilla y fiable de tener el origen de tu rastro genético y que permite ahondar un poco más en nuestro pasado. Nunca algo tan frío y simple como un kit de ADN me hizo tanta ilusión.

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