ENERGÍA NUCLEAR

OFICIAL | EEUU prepara una planta capaz de procesar 500 toneladas de uranio al año con un método que promete eliminar uno de los pasos químicos más peligrosos

Señal de radiación en una instalación industrial relacionada con el procesamiento de uranio
Imagen ilustrativa de una instalación nuclear. Raven-Flint proyecta en Idaho una planta de conversión de uranio de 500 toneladas anuales. Foto: Canva.
Adrián Villellas

La empresa asegura haber conseguido la conversión en su laboratorio y levantará el proyecto Torch en el INL. No ha dado a conocer el método ni la cantidad.

Raven-Flint Nuclear anunció el 31 de agosto de 2026 que había producido hexafluoruro de uranio, o sin utilizar flúor elemental. La compañía también confirmó la elección de Torch para el  Nuclear Energy Launch Pad del laboratorio Nacional de Idaho. La futura instalación tendría capacidad de convertir 500 toneladas métricas de uranio al año. Sin embargo, la empresa todavía no ha hecho público el procedimiento químico ni la cantidad obtenida en su laboratorio.

La conversión de uranio es el paso previo al enriquecimiento

El concentrado de uranio es conocido como yellowcake o U308 y no puede pasar directamente a las centrifugadoras de enriquecimiento. Antes de este paso tiene que convertirse en UF6, un compuesto sólido a temperatura ambiente que pasa a estado gaseoso cerca de los 65 grados. De esta manera se puede separar los isótopos mediante centrigufación y aumentar la proporción de uranio-235.

Sin duda se trata de un proceso estratégico dentro del ciclo del combustible. La EIA registró 32 millones de libras equivalentes de uranio natural entregadas a las plantas de enriquecimiento durante 2025. El 63% del compuesto acabó en manos de proveedores extranjeros. Con este dato se puede entender el interés de Estados Unidos por ampliar una cadena que también respalda nuevos proyectos nucleares.

Qué cambia al eliminar el flúor elemental y qué falta por demostrar

Las plantas convencionales usan flúor elemental para transformar compuestos intermedios de uranio en UF6. La NRC señala el flúor, el ácido fluorhídrico y el fluoruro de uranilo entre los principales riesgos químicos.

Raven-Flint asegura que la Ruta Corvus prescinde del F2 y de los agentes colorantes derivados. La compañía calcula que esto supondría una reducción cercana al 30% en el coste de capital frente a la tecnología tradicional.

La información disponible no permite saber cómo se incorporar los seis átomos de flúor sin recurrir al F2. Raven-Flint tampoco ha informado de cuánto material produjo. Tampoco aparece un informe técnico independiente que analice el ensayo.

William Phillips, el director de Ingeniería asegura que el resultado “valida la química detrás de la Ruta Corvus”. El programa GAIN sigue señalando retos relacionados con el balance de masas, el control de materiales y la caracterización de corrientes para obtener la licencia.

Torch tendría una capacidad muy inferior a Metropolis Works

Torch está preparada para que pueda procesar 500 toneladas métricas de uranio al año, lo que viene siendo unas 550 toneladas cortas estadounidenses. Raven-Flint busca abastecer con esta capacidad a dos grandes reactores. Solstice espera producir más de 10.000 toneladas métricas de UF6 en Metropolis Works durante 2026. Un cálculo propio, realizado a partir de la masa molecular del UF6, sitúa a Torch en torno al 7,4% de esa escala.

Metropolis Works sigue siendo la única instalación comercial de Estados Unidos encargada de la conversión de uranio. Este completo tuvo sus inicios en 1958 cuando empezó a funcionar. Solstice mantiene una cartera de pedidos de más de 2.000 millones de dólares y una licencia federal vigente hasta 2060.

Raven-Flint cuenta que esta planta cubre menos de la mitad de la demanda actual de las eléctricas estadounidenses. Por otro lado, esta concentración se suma a otros desafíos, como el almacenamiento de residuos nucleares, aunque se trata de etapas diferentes dentro del ciclo.

La selección del DOE no incluye financiación y la licencia sigue pendiente

La selección para Launch Pad permite acceder de forma prioritaria al proceso de autorización del DOE, además de contar con expertos, instalaciones y apoyo regulatorio. No supone recibir una subvención. El NRIC aclara que los participantes deben hacerse cargo de los costes del proyecto, de las actividades de autorización y de la licencia. La elección tampoco significa que la producción industrial pueda comenzar automáticamente.

La NRC solamente ha registrado la solicitud para realizar pruebas de ingeniería en el laboratorio de Idaho Falls. Con dicho trámite se inicia la revisión técnica, pero no significa que Torch tenga ya una licencia concedida. Además, la política federal se basa en la Nuclear Fuel Security Act de 2023. La norma contempla de forma expresa el uranio producido, convertido, enriquecido, desconvertido y reducido en Estados Unidos.

El comunicado del 31 de agosto de Raven-Flint reconoce que el trabajo que se está realizando ahora servirá para prepara una futura solicitud comercial.

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