Marruecos planea un cable submarino de 1.400 km para vender energía renovable a Francia sin pasar por España: el proyecto rodea la Península y deja fuera la red eléctrica española
El proyecto uniría la costa marroquí con la francesa a lo largo de 1.400 kilómetros para exportar electricidad renovable
La empresa británica Xlinks trabaja en un nuevo enlace eléctrico submarino que conectaría el norte de Marruecos directamente con Francia, sin pasar por la red española. El proyecto, bautizado como Qantara Med, partiría de la región de Nador y llegaría a un puerto francés, previsiblemente Marsella, según publicó Africa Intelligence. El recorrido rondaría los 1.400 kilómetros. Su objetivo es enviar a Europa el excedente de electricidad renovable que produce Marruecos.
Por ahora, la iniciativa está en sus primeros pasos. No hay un calendario de obras ni un presupuesto final, aunque la estructura empresarial ya funciona en Francia. Xlinks creó en 2024 una filial francesa, Elemental Power, para encargarse de los estudios técnicos y de los trámites regulatorios.
El precedente fallido con Reino Unido
Qantara Med es la alternativa de Xlinks a su proyecto anterior, el Morocco-UK Power Link. Aquel plan preveía un cable de corriente continua de alta tensión (HVDC, por sus siglas en inglés) de unos 3.800 kilómetros para llevar a Reino Unido electricidad generada por plantas solares y eólicas en el sur de Marruecos. Contemplaba una capacidad de 10,5 gigavatios, suficiente para unos siete millones de hogares británicos, y un cable dividido en cuatro líneas que llegaría hasta Pembrokeshire, en Gales.
El Gobierno británico de Keir Starmer rechazó finalmente el proyecto y optó por dar prioridad a la producción de energía nacional. La clave fue la negativa a garantizar un precio a largo plazo para la electricidad mediante un contrato por diferencia. Sin ese respaldo, la obra no conseguía financiación.
Menos distancia y la misma tecnología
El nuevo trazado reduce casi a un tercio la distancia del proyecto británico, lo que abarataría la instalación y simplificaría el tendido. La tecnología prevista sigue siendo la corriente continua de alta tensión, que permite transportar grandes cantidades de electricidad a larga distancia con pérdidas del orden del 3% por cada 1.000 kilómetros. Una línea de corriente alterna del mismo recorrido perdería el 20% o más.
Francia podría ser un comprador interesado, ya que busca diversificar sus importaciones eléctricas, sobre todo en los periodos de mantenimiento de sus reactores nucleares, cuando cae la producción y se disparan los precios mayoristas.
Por qué afecta a España
Hoy la península ibérica es el paso natural de la energía que llega desde el norte de África hacia Europa. Sin embargo, la interconexión eléctrica entre España y Francia es limitada, del orden de 2.800 megavatios en sentido norte-sur, y dificulta que las renovables españolas lleguen a los mercados centroeuropeos. Un cable directo desde Nador ofrecería a Marruecos una vía propia hacia ese mercado y convertiría su producción en competidora de la española.
Los obstáculos pendientes
El proyecto afronta tres grandes dificultades. La primera es financiera: las estimaciones publicadas sitúan el coste de un cable de este tipo en al menos 3.000 millones de euros en condiciones favorables. Además, el caso británico demostró que sin garantías contractuales a largo plazo del país receptor es difícil conseguir financiación.
La segunda es regulatoria. Para que la electricidad marroquí entre en el mercado europeo por un cable directo con Francia, la Unión Europea tendría que integrar a Marruecos en su mercado interior de la energía, algo que hoy no ocurre.
La tercera es política. La iniciativa llega en un momento de relaciones tensas entre Madrid y Rabat.
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