Crisis del coronavirus

La verdadera historia detrás de los 45 guardias civiles con Covid durante la Vuelta a España

guardias civiles
Una moto de la Guardia Civil de Tráfico durante el paso de la Vuelta Ciclista a España por Pozuelo de Alarcón (Madrid). (Foto: Europa Press)

Interior realizó PCR a los agentes al principio del evento deportivo, pero no durante la misma. Llegando a Madrid volvieron a practicarse nuevas pruebas y surgieron casi medio centenar de casos. Los guardias civiles contagiados por Covid hicieron vida normal hasta conocer los resultados.

Es un alivio que poco a poco se vaya volviendo a la normalidad, pero en algunos casos cabe preguntarse a qué precio, y la celebración de la Vuelta Ciclista a España es uno de esos casos, sin duda. Este año, la ronda que debería haberse celebrado desde mitad de agosto se ha celebrado entre octubre y noviembre y uno de los grandes éxitos celebrados por la organización es el contagio cero entre sus participantes. Pero no solo de ciclistas vive una competición ciclista. Durante tres semanas se han extremado las precauciones entre los equipos que acompañan a los deportistas, se les ha alejado del público habitual en este tipo de rondas y los periodistas por su parte no han tenido contacto directo con los componentes profesionales de la Vuelta. Pero, ¿qué ha ocurrido con los aproximadamente 150 agentes de la Guardia Civil que han escoltado al pelotón?, ¿Cómo es posible que en un solo día hayan dado positivo 45 agentes?, ¿cómo se ha escapado a las autoridades sanitarias, a Interior y a la organización de la vuelta que un 25% del dispositivo policial a cargo de la Guardia Civil estaba contagiado? OKDIARIO ha obtenido los datos que responden a todas estas cuestiones.

Al comenzar la ronda se dijeron unos parámetros de seguridad inflexibles para evitar contagios. Hay que tener en cuenta que lo que se planteaba era que miles de personas recorrieran 450 municipios en tres semanas. En un total de 18 provincias estos miles de componentes tenían que desplazarse, comer, beber y dormir, y todo ello manteniendo las máximas medidas anticontagio. Solo un dato: 400 hoteles de toda España iban a recibir a todas estas personas, guardias civiles incluidos.

Así que la estrategia de Interior tenía que estar a la altura de las circunstancias. Se decidió agrupar a los agentes itinerantes en grupos de cuatro personas. Esos grupos lo haría todo juntos: trabajar, descansar y comer. Así en el caso de detectarse un positivo el riesgo de transmisión se minimizaba mandando al cuarteto al completo fuera de la competición si alguno de sus componentes daba positivo. Y eso fue lo que sucedió, que hubo positivos en los primeros PCR, realizados los días 23 y 24 de octubre. Positivos que afectaban a diferentes grupos. Hubo que reponer a los guardias civiles contagiados por Covid y a los que habían estado en contacto con ellos.

La federación de Tráfico de la Asociación Española de Guardias Civiles se muestra contundente: «Eran demasiadas bajas para estar al principio de la Vuelta y a ese paso se iban a quedar sin guardias, y si no tienes guardias, no tienes Vuelta». ¿Solución? No se hacen más pruebas durante semanas hasta que se esté llegando al final de la Vuelta. ¿Resultado? 45 guardias civiles contagiados que no solo pueden haber estado varios días trabajando de forma itinerante siendo positivos asintomáticos, sino que hasta que se han obtenido los resultados han hecho vida normal con sus familias y compañeros con el riesgo que ello implica. Eso sí, la Vuelta se ha celebrado. Veremos a qué precio.

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