La ultraderecha alemana pone el grito en el cielo por una chocolatina con las fotos de Boateng, Gundogan y Podolski
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Por lo menos para el grupo xenófobo de ultraderecha Pegida. Para estos antiislamistas y antiinmigración la marca de chocolates alemana más internacional nunca volverá a ser lo mismo. La razón: les han cambiado el envoltorio de siempre.
El del niño blanco, rubio y de ojos azules, por un niño negro, turco o polaco. Se trata de una campaña publicitaria de cara a la Eurocopa con fotos de algunos jugadores de la selección alemana de pequeños. Concretamente: Jerome Boateng, hijo de padres de Ghana; Ilkay Gundogan, turcos; y Lukas Podolski, originario de Polonia. Y como para estos extremistas de Pegida un alemán no puede tener raíces africanas, turcas o polacas han respondido con campañas de odio en Twitter y amenzas de boicot. La Federación Alemana de Fútbol ha declarado que está orgullosa de ser un ejemplo de integración.
Y la empresa chocolatera insiste: su campaña es completamente contraria al racismo y a la xenofobia. Todo un despropósito para aquellos que siguen pensando que la patria solo tiene un color: el blanco.