El testigo clave pudo evitar la violación de ‘La Manada’ de Callosa pero decidió no llamar a la Policía

Zaragoza
Imagen de archivo de un policía nacional.

Es español, tiene más de 60 años y tras el vídeo que ellos mismos grabaron de la salvaje agresión sexual, se ha convertido en la segunda prueba de cargo contra los presuntos violadores. Y probablemente se ha convertido en una pieza fundamental del caso muy a su pesar vista su reacción durante el suceso. La agresión salvaje y continuada tiene, siguiendo los datos del suceso que obran en poder de okdiario , dos partes muy diferenciadas

La primera, cuando la víctima cede al tercer intento de los
agresores por convencerla para que los acompañe a seguir la
fiesta de Año Nuevo en el piso de un conocido de Benidorm. La
Guardia Civil lo refleja en su atestado, la víctima accede porque
de los dos moradores de ese piso uno de ellos es amigo de su
padre y no teme que le ocurra nada malo. El otro inquilino es el
testigo. Pero las cosas se fueron torciendo y los agresores se
ocuparon de surtir a la víctima de alcohol hasta la saciedad. En
cuanto el amigo del padre de la víctima se fue a trabajar, ‘La
Manada’ de Callosa se abalanzó sobre su víctima. Solo estaban ellos, la chica
y el testigo que dormía en su habitación. Así arranca el relato de
este testigo ante los investigadores.

“Que sobre las 9:30 le despiertan ruidos de botellas rotas y los
gritos de una mujer desde el baño…que el baño se encontraba
cerrado y dentro se escucha a la mujer decir “NO, NO, NO” que
eran gritos de queja…” La reacción del testigo fue irreprochable
y corrió a liberar a la mujer del baño “que al momento salen del
baño dos chicos y luego una chica que se le abraza como si le
estuviera salvando y le preguntó si le habían hecho algo en la
espalda que la chica llevaba el vestido rasgado….” Es ya en este
momento en el que la falta de reacción del testigo es evidente.

No actúa con contundencia, La Manada ya se ha abalanzado sobre
la mujer y no está dispuesta a detenerse. Era el momento de
llamar a la policía pero el testigo llama a su compañero de piso,
amigo del padre de la chica, para contarle que están armando un
gran escándalo. El interlocutor le dice que llame a la policía pero
el testigo no lo hizo. “Que a la chica la estaban zarandeando
entre todos los chicos, tirándola al sofá-cama del salón…que su
vestido estaba desgarrado y los zapatos tirados…el estado de
ella era muy malo, como si no enterase de nada, aún estando
consciente pero muy mareada…en un momento dado uno de
ellos la inmoviliza y el resto se echan encima y se ponen a
magrearla”

Finalmente el testigo reaccionó separando a la chica de los
agresores y la encierra en su habitación para protegerla. Le deja
una camisa suya para que se cubra mientras el cabecilla de la
manada intenta entrar en el cuarto según el testigo “con el fin de
mantener relaciones sexuales con ella”. Poco a poco, la manada
abandonó el piso mientras la chica se vestía, y finalmente el
testigo la dejó irse viendo que los chicos esperaban abajo y se iba
con ellos en el estado de desvalimiento y desorientación en el
que se encontraba.

El testigo no llamó a la policía. Ellos cogieron de nuevo a la mujer
en la calle y se la llevaron en coche hasta la casa de uno de los
presuntos agresores donde la tuvieron retenida mucho más
tiempo y consumaron los hechos de los que se les acusan. Una
agresión sexual salvaje y despiadada que grabaron en un vídeo
que a juicio de los investigadores es absolutamente incrimatorio.

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