Detenido en Tenerife ‘el castigador’, el mayor sicario de la mafia escocesa

Con apenas 1’70 de estatura y 39 años, John Kennedy era uno de los principales objetivos de la National Crime Agency (NCA), el equivalente británico del FBI, que le imputa un mínimo de dos asesinatos aunque se investiga su participación en muchos más.

Kennedy ‘The Punisher’ cometió su primer crimen con sólo 26 años en 2006 cuando irrumpió en una comisaría de la localidad escocesa de Glasgow encabezando un comando que pretendía liberar a uno de los miembros de su organización disparando mortalmente sobre uno de los policías que se enfrentaron con los mafiosos. Diez años después, en 2016, junto con varios cómplices asesinó a tiros a otro policía británico. Para evitar su detención por estos hechos, en el año 2018 prendió fuego a dos vehículos consiguiendo huir. Esos son los motivos de la actual Orden Europea de Detención y Entrega emitida por las autoridades británicas aunque en su país le espera una investigación más profunda que le relaciona con más asesinatos del crimen organizado, además de por pertenencia a organización criminal y lesiones en ajustes de cuentas.

La investigación del grupo de fugitivos internaciones de la Comisaría General de Policía Judicial arrancó en verano, cuando la policía británica alertó a la Policía Nacional sobre su posible paradero en España. Así se consiguió localizar al fugitivo en el sur de la isla de Tenerife, en Adeje, donde intentaba pasar desapercibido entre la numerosa comunidad escocesa que allí reside. La Policía Nacional montó un operativo de vigilancia que dio sus frutos tres días después cuando detectaron el domicilio de Kennedy. Catalogado como armado y muy peligroso por parte de los británicos, los policías españoles aguardaron el momento más propicio para detenerle desarmado y evitar una detención complicada. Así, como se pueden ver en estas imágenes publicadas por OKDIARIO los agentes del grupo de fugitivos sorprendieron al delincuente cuando salía de hacer la compra en un supermercado vestido sólo con bañador y chanclas sin ninguna posibilidad de ocultar un arma de fuego.

Tras identificar al detenido y a su acompañante femenina, se le preguntó a John si aceptaba ser extraditado a Reino Unido por los graves crímenes por los que se le buscaba, a lo que el sujeto respondió entre risas y con absoluta frialdad que por supuesto. Allí le espera su mujer y asistencia letrada. Entre tanto en Tenerife, siguiendo el consejo de la policía británica, se estableció un dispositivo especial en comisaría para evitar que sus cómplices intentaran repetir el asalto a dependencias policiales para liberar al presunto líder de los sicarios de la banda.

Ahora John ya se encuentra en suelo británico. La operación continúa abierta y se ha producido en Reino Unido la detención de otros tres miembros de su misma organización criminal. La misma organización que los policías españoles sospechan que presuntamente le costeaba a su supuesto sicario el apartamento en Adeje y le enviaba dinero para su manutención a través de terceros sin despertar sospechas. Sin ningún trabajo ni ocupación declarada, los policías sospechan que el detenido era el guardián de “las guarderías” o locales donde la organización escondía pequeños alijos de droga para iniciar un incipiente trapicheo de sustancias estupefacientes en la isla.

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